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lunes, 31 de octubre de 2016

En busca de la felicidad

Esto no va sobre la película que protagoniza Will Smith. Esto va sobre mi película y, si sirve, puede que sobre la tuya. Servirá creo y espero.

Podría escribir un libro pero no te quiero aburrir. Nuestro tiempo es muy valioso así que intentaré ir al grano. Me encantaría hablarte de lo fantástica que soy y  de todas esa cosas que sé hacer de forma única. Puedo hacerlo, no me cabe duda. Pero no quiero.

Ahora mismo podría decir que lo tengo todo. Tengo trabajo, familia, salud, amor, y también momentos muy jodidos. Soy muy consciente de todas esas cosas maravillosas y al mismo tiempo soy muy consciente de todas mis debilidades. Me pregunto cada día quien soy y no lo sé.

Sé lo que hago y sé como me siento. Esa es mi brújula y el amor es mi motor. Voy sin dirección. Voy sin Rumbo. Así que en esta isla de mi vida, en los puertos del momento voy varando con la única intención de aprender y, a cambio, procurar que las cosas queden allí mejor que cuando me llegué.

Hago muchas cosas bien, otras mal. Siempre intento mejorar en lo que puedo. Muchas veces, necesito ayuda. Es absurdo pensar que una persona puede salir adelante y alcanzar sus metas, en este caso la felicidad, sin ayuda de otras.

Pide lo que necesites y luego agradece. El agradecimiento es el amor más grande. Las persona no queremos regalos queremos el amor y agradecimiento que los regalos significan. Cuantas veces las personas me han dicho "es la primera vez que alguien reconoce el valor de mi trabajo y de mi esfuerzo". ¿Nadie se lo ha dicho nunca?. 

Una sola palabra, "Gracias", en el momento oportuno, puede quedar grabada en el corazón de alguien para toda la eternidad y otra palabra "Perdón" puede eliminar de una todo el dolor que causaste. Piensa en eso y en lo grande que es que solo dos palabras pueden cambiar vidas. Así que Gracias por el amor y perdona el dolor e incomodidades que mis imperfecciones te hayan podido causar.

Todas estas cosas sencillas que cualquiera podría hacer son las que yo voy haciendo cuando puedo para mejorar mi vida y las de otros. Esas, y hablar mucho con cuidado a los demás. No perder la esperanza en el diálogo como medio para encontrar nuestra verdad común y entendernos y querernos unos a otros con nuestras particularidades.

No voy a decirte lo maravillosa que puedo llegar a ser. No. Porque aún me cuesta decírmelo a mi misma. Prefiero seguir en lo mío. Prefiero seguir en mejorar, en solucionar, en ayudar, en sentir, en ilusionar y hacer sentir y el que quiera que me siga, que me busque, que me pida que le acompañe. Si, que me lo pida leches, que tampoco es tan difícil. ¿No?

Gracias por estar ahí siempre, llenando con el calor de tus palabras el frío del agujero negro que dejaron todas las caricias y los besos que nunca se dieron.

Sigamos en la búsqueda de la felicidad.


Imagen creada y guardada por Maria (mi hija) con textgram

lunes, 25 de abril de 2016

Intentarlo porque SÍ




Tengo miedo.

Algo está cambiando. Ya llega.

Lo he sentido tantas veces.

Junto con esa voz que dice. Te machacarán porque eres débil. No sabes suficiente. No tienes el carácter adecuado. Vas a sufrir mucho. Esa voz que a veces es real y luego se queda dentro y es una sombra, como un eco de aquella, que rebota por tu órganos internos hasta hacerte creer en sus falsedades.

Pero hay otra voz nueva que ha crecido dentro de mi. Esa voz dice que voy donde soy necesaria. Voy a poner luz en la oscuridad. A escuchar al que está solo. Voy a dar ejemplo de humildad y de voluntad de hacer las cosas lo mejor posible. Que no soy una salvadora de masas solo tengo dos manos. Primero usaré una y luego la otra y eso es todo y a la vez es mucho porque si no estuvieran seria menos que dos.

 Foto libre de quicksandala

Hay una voz que dice que sobreviviré. Porque puedo tomar las palabras como el reflejo de una emoción y no como algo personal. Porque si me equivoco voy con voluntad de asumir mi responsabilidad y corregir mis daños. Porque no me escondo. Porque no voy a ver lo que saco sino a ver lo que aporto.

Hay una voz que me dice que puede salir bien. Que las penas no son eternas. Que tengo ese arma de seducción masiva llamada alegría. Que voy a hacer todo lo que pueda para que salga bien y que si aún así saliera mal siempre puedo cerrar esa puerta y no será una derrota. Será un cambio, una nueva oportunidad, una lección aprendida, un reinventarse.

Que de algo moriré y que igual me mata la emoción. Que sí. Que es probable que muera de eso y que es seguro que moriré un día. Pero que igual cojo toda esa emoción y construyo mi mejor obra de arte y la expongo al sol para que brille, sus hermosas vidrieras reflejaran mil colores y el mundo se verá distinto.

Que si. Que puede que sufra. Pero también puede ser todo un descubrimiento, una experiencia enriquecedora, un logro personal.

Que tengo que intentarlo una vez más.
 Porque SÍ

lunes, 18 de abril de 2016

Todo empieza por una semilla

Vengo a hablarte acompañada de mis cuatro abuelos que pusieron cada uno una hermosa semilla de amor en mi corazón antes de morir.

Soy un espécimen único y valioso en el mundo, totalmente diferente a ti. Trátame con el respeto y admiración que eso merece que yo así te trataré. Cuídame y juntos haremos un peculiar jardín.


Hace dos o tres días estaba con mi niña acostándola cuando de pronto se echó a llorar.

Me preguntó si sus abuelitos iban a morir y ya no estarían nunca más.

Entonces me acordé de mi misma haciéndole esa pregunta a mi padre.

Mi padre, que no es especialmente creyente, y es muy honesto, me contestó que no sabia que pasaba cuando las personas morían.

Recuerdo noches enteras con un miedo espectacular imaginando que sería de mi al morir. Como sería esa posible nada. Entonces tendría como mi hija 7 u 8 años.

En aquel momento que mi hija lloraba comprendí perfectamente como se sentía y le di la siguiente respuesta.

Las personas estamos hechas de amor que circula entre nosotros.

Las personas  que nos aman ponen semillas en nuestro corazón, las cuidan y crecen en nuestro interior hasta fundirse con nuestro ser.

Cuantas más semillas tienes más grande es el árbol y más semillas puedes poner tu luego en los demás.

Las personas cuando mueren nunca mueren del todo pues han depositado una parte de ellas en nuestro corazón y ya son parte de nosotros. 

Así todas las personas que nos amaron algún día siempre nos acompañaran aunque su cuerpo muera.



Así vamos nosotros, de aquí para allá cargados de semillas, en su mayoría de amor. También las hay de malas yerbas que nos lanzaron y que hicieron crecer el resentimiento, por ejemplo. Estamos hechos de ellos y de nosotros. Estamos hechos de todos y de todo.

Arranquemos las malas hierbas y dejemos que las semillas de amor florezcan.

Eso sí que vale la pena. Eso sí que es lo prioritario para todos. Espero que lo entiendas.


domingo, 17 de abril de 2016

La soledad del alma


 

Hoy he visto esta imagen en Twitter y la frase me ha hecho reflexionar.

Desde hace muchos años cuando salgo a la calle intento sentir la vida de ese modo único que me ha sido dado. Miro a la gente pasar, actuar, sin juzgar intento comprender como se sienten. Porque en el sentimiento he aprendido que estamos muy solos. Encorsetamos nuestra vida en los supuestos de lo establecido como correcto e incorrecto.

Las personas especialmente emocionales detectamos las incoherencias al segundo. Me preguntas como estoy pero tu voz tus gestos me dicen que te importo un pimiento. No te juzgo, haces lo que crees correcto, es de buena educación interesarte por otros pero en realidad no te importan todos ellos (por ejemplo yo). Sin embargo es duro ver como el mundo se mueve de esa manera tan superficial.

A lo largo de mi vida he tenido suerte de encontrar unas cuatro o cinco personas con las que podía hablar de mis sentimientos. Intentar comprender toda la incoherencia que me rodeaba. Intentar comprender el rechazo que producía en los demás mi forma de ser. Comprender el sufrimiento que me causaba pensar que mis emociones no eran adecuadas o eran demasiado intensas. La mayoría de las personas que encontraba no eran capaces de hablar de lo que sentían, otra parte eran capaces de hacerlo durante aproximadamente un minuto antes de cambiar de tema. Por eso para mi esas personas son como tesoros a conservar. Almas sensibles que he de atender y cuidar.

Me hubiera gustado que mi vida fuera una autopista pero fue campo a través y no me gustan los bichos. La oscuridad me da miedo siempre me gustó el sol. Creo que he llorado demasiado por miedo. Debí haber sido más valiente. Debí ser más segura. Allí estaban mis pensamientos para atemorizarme. Me contaban que iban a venir los caníbales y me iban a cocinar o un tigre me comería saliendo de la espesura. Claro son metáforas.

El amor era mucho amor. El miedo era mucho miedo. Aún lo siguen siendo. Demasiado para que a cualquiera en su normalidad supuesta pudiera  parecerle racional o sensato. Sin embargo cuando alguien moría yo no lloraba. Cuando me daban una maravillosa sorpresa no me emocionaba. Era como si no sintiera nada. ¿Que tipo de persona era yo?. Hoy ya no me pregunto eso. Hoy sé quien soy.

Me equivoqué y ahora me arrepiento. Hay personas a las que no les puedes contar lo que sientes porque se asustan. Es como si yo hubiera ido a lo largo de mi vida derribando barreras y mi ancho de banda fuera absoluto. Es como si toda esta comprensión me hubiera permitido alcanzar un número mayor de sintonías, frecuencias, pero al mismo tiempo pensaba que el resto de los mortales también alcanzaban a comprender la vida de esta manera. Pero no es así.

La mayoría de las personas se encuentran encerradas en su círculo de creencias. No son capaces de sintonizar con personas que tienen valores distintos y que viven desde otra perspectiva. La mayoría rechazamos a los que no entran dentro de nuestros supuestos aprendidos que arrastramos generaciones y generaciones y que en muchos casos nos impiden avanzar. Estereotipos absurdos que nos ayudan a vivir sencillo pero no nos ayudan a ser felices, a comprendernos, a crecer a nivel interior.

Llega un momento en que una persona como yo acepta la soledad del alma. Vive lo que antes fue un castigo como una bendición. Comprende que es capaz de llegar a todos pero no todos pueden llegar a ella. Que lo que es no parece y lo que parece no es. Que hay un lenguaje propio de cada persona que es como una carretera secundaria que llega hasta su corazón. Que conducir esa carretera y alcanzarle es un don que hay que utilizar sólo cuando es necesario y para ayudar a esa persona a ser feliz y avanzar.

Porque la mayoría de las personas se bloquean en un momento de sus vidas. Todas tenemos temas pendientes de los que no podemos hablar. Cuestiones que nos atormentan. Todos hemos sentido la soledad del alma y la mayoría no conocen la carretera secundaria que lleva al corazón de los demás. De hecho incluso hay quien piensa que no existe carretera. Pues si hay un camino para que tu puedas expresarte y comprenderte, es así.

Si escribo aquí en este Blog. Si me desnudo es porque sé que hay personas que se sienten solas a las que sus emociones les pesan demasiado. A todas ellas les digo que hay un camino, que hay esperanza. Que acepten que el mundo es terriblemente injusto y que van a encontrar incomprensión pero que hay que continuar porque cuando lleguen a comprender lo que les pasa podrán ayudar a otros y construir un mundo mejor para todos.

NO ERES EL ERROR. ERES LA ESPERANZA.

Esta frase la escribí el 15 de abril. 
Me equivoqué en la fecha.
Que bonito.


sábado, 2 de abril de 2016

Estoy contigo pero hagamos magia.

Quiero que sepas que no tengo nada contra ti.



En ti veo un ser extraordinario, sensible inteligente y lleno de posibilidades. En realidad te admiro. Probablemente me gustaría ser como tu en muchos aspectos.

Vienes y empiezas a decir cosas que has aprendido sin darte cuenta, cosas que vienen de lejos y tu crees propias. Me dices, por ejemplo, "a partir de los 45 años no quieren contratar a nadie" o "yo no valgo para estudiar". Me dices por ejemplo "el que no trabaja es porque no quiere" o "el que te critica es un idiota".

Te miro y no me gusta nada algo de lo que me dices aunque tu me gustes. La mayoría de las cosas que dices son estupendas y me gustan mucho pero esa frase ha hecho que mis alarmas se disparen. Sé que esto puede parecerte paradójico. Resulta que eso que tu piensas y dices creo que no nos ayuda a crecer y nos hace daño a todos.

Ese resorte llamado sentimiento me avisa que hay algo que falla en el discurso, algo que no nos sirve y nos puede dificultar el camino. Después de décadas dándole vueltas a la existencia he llegado a la conclusión de que no existen las verdades absolutas sino nuestras verdades. Mi verdad dice que no quiero que nadie le haga daño a nadie, ni a mi, ni a mis hermanos, ni al mundo, estableciendo formas de pensar que en mi opinión nos perjudican. Claro que. ¿Quien soy yo para establecer que nos perjudican?. Yo me baso en lo que me hacen sentir y en los actos o consecuencias finales hacia los que me conducen esas formas de ver.

Pero claro, nadie dice que sea sencillo. Todos somos parte de un todo. Tu crees que tus pensamientos y creencias  sólo afectan a tu vida pero nos afectan a todos. Cuando tu te rindes o peleas contra otros pierde el mundo entero porque abandonas miles de posibilidades de hacer cosas hermosas, bellas, importantes. Cuando tu te rindes dejas de ser un ejemplo, la excepción que rompió la regla asfixiante. Sé que lo entiendes.

Tenemos tanto miedo, estamos tan inseguros. Queremos que nos abracen y nos besen pero nos ponemos a gritar, a llorar o peor a atacar. Pensamos que el otro cuando dice "esto no me gusta de ti" o "no me gusta como piensas" nos quiere destruir o quiere sacar tajada o cualquier otra cosa porque "como fastidia que los demás se quiten la careta y sean ellos mismos y nos digan que no les gustamos". Pero no eres tu. No tenemos nada contra ti. Son las conductas, los actos, las palabras hirientes y ofensivas, las creencias limitantes las que no gustan y puede pasar que nos guste una parte y otra no.

Es mejor saberlo. Es mejor que te lo digan. Es mejor que lo escuches. Puede que estén equivocados. Sin lugar a dudas (¿o si?) no alcanzan a comprender el por qué de tu conducta que va mucho más allá del simple hecho y se arraiga en tus experiencias, frustraciones, desengaños, o más lejos aún en los que tus propios padres, tutores, mentores te transmitieron de manera inconsciente. Nadie llega tan lejos. Solo el amor llega.

Por eso las maneras son tan importantes. Porque resulta duro admitir que uno lleva una carga tan pesada, que igual ni le pertenece, y es importante que venga esa persona que es capaz de ver más allá y te lo haga ver. Porque hay que darse cuenta que hay cosas increíbles en nosotros que podemos hacer pero hay otras cosas que nos están frenando o limitando o paralizando y hay que verlas para poderlas cambiar.

Quiero que sepas que no tengo nada contra ti cuando te digo "Pero". Es mi mundo que se acerca al tuyo para tocarlo y saltan chispas. Cuando estás conmigo crecemos, avanzamos y aunque sigo sin estar totalmente tranquila, ni segura, ni feliz sé que has entendido que prefiero mirarte a los ojos con amor y decirte cómo lo veo, y que no depende de ti, sino de mi, que yo pueda estar bien y al revés.

Esta es mi alternativa al odio. Aceptemos, comprendamos, acompañemos, hablemos de todo. De lo que nos gusta  y de lo que no también. De lo que nos hace crecer y de lo que nos mantiene estancados, sin perder de vista ese horizonte azul al que nos gustaría llegar y sin dejar de admirar nuestra valentía.

 ¿Nos tocamos sin hundirnos?. 
         Hagamos magia.

sábado, 26 de marzo de 2016

La vida es un camino de superación. ¿Nos acompañamos?.



Soy una persona muy sensible. Hace muchos años que me di cuenta. Cuando era adolescente queria ser fria y dura y por supuesto no me salia. Ahora soy feliz con mi sensibilidad y sólo le veo posibilidades.

Con los años, no muchos, empiezas a darte cuenta de que aquello que parecía un defecto es una cualidad que te permite alcanzar donde otros no llegan. Te permite una manera de ver las cosas y acercarte a los demás mucho más profunda. Las cosas no son solo cosas, son lo que significan, y empiezas a analizar el mundo, las relaciones, las conductas en base a significados emocionales. Esto permite acercarte a los demás y ahí te das cuenta de qué solas estan las personas en sus emociones y de que tienes el poder de acompañar. Aquello que parecia un defecto se convierte en una potente herramienta de transformación personal y social.

Desde esta particular visión del mundo me desagrada particularmente nuestra ansia por competir con los otros para llevarnos el aplauso y el reconocimiento. Me desagrada que las personas sufran tratando de demostrar lo válidas que son, porque si no son las primeras o las únicas en algo parece que no son nada. Me desagradan las posturas que se basan en el dolor y el sufrimiento como base del aprendizaje cuando se sabe que para aprender también son válidas y mucho la curiosidad, el deseo de trascender y hacer algo valioso para el mundo y la sensación de sentirse en sintonía con los demás.

Cuando somos pequeños no necesitamos sufrir para aprender que podemos hacer grandes cosas. Es cierto que la vida nos pone en circunstancias a veces complicadas y el superarlas nos hace evolucionar pero no es necesario procurar las dificultades ni la escasez para evolucionar. Es necesario poner límites, eso sí, saber que las cosas hay que ganarlas con esfuerzo y un poco de sacrificio, que la constancia es mejor que el impulso. La agresividad, la riña, la amenaza, el castigo son estrategias que utilizamos porque no sabemos utilizar otras mejores.

Potenciamos demasiado la individualidad. Todos juntos podemos hacer grandes cosas. Hay personas a las que no gusta destacar a pesar de poseer grandes cualidades. Creo que es un deber respetar la esencia de cada ser humanoy saber hacer equipo para lograr objetivos comunes.

No somos imperfectos. Somos únicos e irrepetibles. Podemos equivocarnos claro y así aprendemos igual que aprendemos acertando, y mucho. No hay nada terrible en lo que hacemos si nuestra voluntad es el amor, que la humanidad prospere y que el sufrimiento se minimice.

Llevo mi propio camino desde que nací, igual que tu. Estoy tratando de ver qué puedo hacer con todo esto que me fue dado. No quiero ningún premio. No necesito subirme a un pedestal. No voy a pasar por un calvario ni voy a hacer el viacrucis voluntariamente para sobresalir porque puedo hacerlo de otra manera que es mejor para mi y que me permite evolucionar y aportar desde el amor, el respeto a mi propio ritmo vital y el cuidado de mis emociones y de mi persona.

Y si quieres te dejo que me acompañes y lo disfrutes. No tendrás que pasar ningún test, ni entrevista, tan sólo ser tu mismo, relajarte y disfrutar. Si. Eso. Por fin ¿verdad?.

Eso pensé yo también.




domingo, 22 de noviembre de 2015

Para crecer deja fluir la vida

 En la vida todo lo que crece tiene energía que fluye. Somos sistemas en constante funcionamiento. La vida entera es un sistema y nosotros fluimos en ella. Entramos y salimos de vidas ajenas. Otros entran y salen de nuestras vidas. Estamos en constante evolución y cambio.



Circulamos, la vida circula y en ocasiones nos colapsamos. En ocasiones no continuamos. Nos frenamos entorpeciendo nuestro crecimiento o entorpeciendo a los demás que vienen con nosotros. En ocasiones tenemos miedo de continuar. Miedo de dar pasos que nos alejan de algo o de alguien. Quizás acumulamos más peso del que podemos cargar y eso nos enlentece, nos complica. Nuestra casa se llena de recuerdos. Nuestro armario acumula ropa. Queremos quedar con todos y hacer de todo. Queremos continuar con el pasado, alargar el presente y alcanzar el futuro.

Decir adiós es muy duro y se nos llena la vida de despedidas. No me refiero a ese "Hasta luego". Me refiero a Adiós. Me refiero, por ejemplo, a adiós papá y mamá ya no vivo más con vosotros. Me refiero a adiós mi bebé que ya no quiere besos porque es mayor. Adiós estilo de vida sedentario. Adios juergas de los fines de semana. Adiós ciudad donde nací. Adiós casa donde fuí feliz. Adiós amiga. Adiós cariño. A esos adioses me refiero.

Como duelen tanto los adioses los postponemos hasta que ya es insoportable el dolor y nos están estrangulando sin dejarnos respirar. Hasta que tenemos que decirlo y hacerlo irremediablemente porque nuestra vida y nuestra salud van en ello.

Tú quieres vivir de verdad y no arrastrar la vida. Quieres crecer y no lo conseguirás amarrándote al pasado. No conseguirás nada bueno reteniendo a tu lado aquello que debe partir. Despidete en condiciones. Dile que le amas, persona, animal circunstancia o cosa que hasta hoy te acompaño y ya no puede continuar contigo. Ya NO.

Ahora es el momento de irse, de separarse y continuar por otro camino.

Limpiate de obstáculos. Suelta las cuerdas. Libera la carga.

Adelante. Circula, la vida es líquida.


sábado, 14 de noviembre de 2015

Tengo un enemigo al que voy a vencer

Tengo un enemigo, quizás podría llamarle "Hater".

Hoy he decidido ser transparente y confesarlo. He decidido que todos lo sepan aunque a muchos les de igual y a otros les parezca mal. Creo que hay que visibilizar a los villanos.

Llevo fatal que me siga a todas partes con sus palabras destructivas. Me dice cosas terribles en todo momento.

Ayer me dijo que no valgo un pimiento. Me dio a entender que soy invisible para los demás y me hizo sentir una víctima indefensa.

Tiene argumentos para todo y siempre me ataca cuando más floja estoy.
  • Me dice que soy una vaga. 
  • Me dice que estoy desequilibrada. 
  • Me dice que me quejo demasiado. 
  • Me increpa ¡¡Para que estás aquí si no haces nada, si no sabes nada!!. 
  • Me dice que estoy muy sola y que nadie se dará cuenta si me voy.
  • Me dice que merezco todas las desgracias que me pasan y que aún podría ser peor.

Tengo un enemigo pero os advierto que estoy cerca de descubrirle y de vencerle.

Le he pillado en algunas incoherencias. Algunas de las cosas que dice sé que no son ciertas.

Creo que en el fondo me ama. No sé cual es su intención me tiene desconcertada. Supongo que estoy cerca de atraparle.

Sé dónde vive. El otro día decidí seguirle hasta su casa. Tomé un camino que nunca había tomado. Tenía miedo pero quería verle la cara y llegué hasta su guarida.

Lo que vi me espantó. Dentro de un cubo había un montón de basura. Enseguida cerré la tapa. Creo que aún sigue ahí. Respira. Me habla. Esta muy enfadado, creo. Lógico, ¡¡Esta de mierda hasta el cuello!!. Eso debe ser fastidiado.



Tengo que volver. Tengo las armas en mis manos.

Sé que lo conseguiré.
Me refiero a convivir.

Si. Porque le amo. ¿Cómo voy a matarle?. Lo que tengo que hacer es ser honesta. Hablarle con claridad, firmeza y respeto  y desmontar todas sus mentiras. Creo que así conseguiré limpiar toda esa basura con la que vive.

Quizás plante unas delicadas flores de perdón en su lugar. Seguro que le gustan. Le escribiré bonitos poemas. Hasta los enemigos tienen corazón. Puede que se rinda al amor.. ¿no crees?

Toda esta lucha constante es muy cansada y nos hace sufrir demasiado. Tanto sufrimiento es absurdo.

Sé que lo conseguiremos aunque ahora me sienta tan perdida.

Todos los tesoros se ocultan bajo una capa de oscuridad.... o de basura, como en este caso.

Tendremos un final de cuento. Conseguiremos querernos, respetarnos y vivir en paz.

Al fin podre decir orgullosa Esta Soy Yo, y estoy llena de flores.

martes, 13 de octubre de 2015

Cómo enfrentarte a las personas que te hieren

Hay personas que son como monstruos para nosotros. No digo que lo sean en general sino que lo pueden ser para cada uno. Porque seguro que conoces personas que son encantadoras y magnéticas con otros pero no contigo. Realmente las personas no somos de una determinada manera, eso es bastante simplista, lo somos en un tiempo determinado, con personas determinadas, en circunstancias determinadas.

Hablando con la gente de temas personales te das cuenta de que a todos nos ha hecho daño alguien en la vida de una manera u otra. Aclaro ante esto que no se trata de buscar culpables sino de identificar al origen de algo que creo que es el primer paso para posteriormente poderle hacer frente.

- Hace cosas que te duelen. No hablamos aquí de voluntad de hacer daño. No buscamos un por qué lo hace simplemente es así. Lo que esa persona hace, lo que dice, nos hace sufrir. Olvídate de eso que dicen "quien te quiere te hará sufrir". Quien te quiere te evitará siempre que pueda el sufrimiento y te hará feliz. Si alguien te ama desea que sonrías. Puede que alguien te quiera y aun así te haga sufrir, pero no es porque te quiere, será por otros motivos.

- Es quien te importa. Si alguien te hiere es porque le dejas. Es porque le quieres y te importa lo que piensa o porque piensas que las cosas son como esa persona dice. Das crédito a sus palabras. Si esa persona no te importara o no le conocieras de nada no le darías ninguna importancia.

- Atacan tu integridad e identidad personal. Estas personas pueden mantener comportamientos violentos contigo, insultarte de manera directa o ser cínicos acerca de lo que haces o quien eres. Atento a las personas que tienden a hacer clasificaciones perversas sobre las personas poniendo a las que se comportan de una determinada manera en el lado del "bien" y al resto en el lado del "mal". Son del tipo si me criticas eres mi enemigo y si me quieres todo lo que yo hago es correcto para ti. También presuponen una serie de características a las personas "buenas" sobre su comportamiento, aspecto, forma de vida.

- Sus actos son repetitivos. No suceden una vez. De manera automática,  cada cierto tiempo, te agreden o hacen eso que te duele.

- Son egocéntricos y están convencidos de ser poseedores de la verdad absoluta. Estas personas te dirán que la realidad es una y no que hay muchas realidades según se enfoque todo. La realidad es para ellos su forma de ver la vida y se fundamenta en sus firmes creencias nada flexibles. Su mundo de malos y buenos gira en torno a ellos y a su manera de pensar y actuar. Ellos tienen la verdad, hacen las cosas bien, son el ejemplo a seguir y todo en ellos y su mundo es el ideal.

- Eluden toda responsabilidad. De todo lo que ellos hacen si te hieren la culpa es tuya. No es que ellos te hayan insultado o amenazado o ignorado o humillado y denigrado. Es que tu se lo has puesto a huevo. Tu les has provocado. Tu te has puesto en medio. Tu has hablado, has dicho, has escrito. Tu has sido antes. Bueno da igual la culpa para ellos es tuya sin lugar a dudas.

- Son grandes argumentadores y oradores. Me da igual que te nombren a Platón, a Descartes, al refranero español o al sentido común. Saben darle la vuelta a todo y argumentan muy bien su postura. Son hábiles manipuladores. Saben lo que quieren de ti y utilizarán todas sus artimañas para conseguirlo.

¡A que ya tienes a alguno identificado!. Pues este es el primer paso. El segundo es tener claras unas cuantas cosas.

Cómo enfrentarles:

1- No te dejes. Di NO. Contesta NO. Ves directo/a al centro. Dilo bien claro que te esté viendo y escuchando. "TU NO TIENES LA VERDAD ABSOLUTA". Lo que dices, lo que crees, tus clasificaciones, etiquetas y listas son eso "TUYAS" no son las de la vida ni las del mundo y afortunadamente muchas personas no las comparten. Las opiniones son opiniones y son relativas. Tus listas son tan válidas como mi lista de la compra.

2- Elige tu manera de pensar acerca de ti. EMPODÉRATE. Tu eres la única persona auténticamente capacitada para hablar de ti misma de quien eres y como eres. tu decides si entras o no en una clasificación cualquiera que cualquier persona pueda hacer o no. Lo que otra persona diga de ti no eres tu.

3- Puedes cambiar como piensas de ti y como te sientes. por mucho que te hayan machacado siempre tienes la oportunidad de iniciar un trabajo interno que te lleve a tu felicidad y a sanar todo el daño que te hicieron.

4- Pon límites y toma decisiones. Si una persona te ha hecho daño utiliza los medios físicos y psicológicos para que no pueda volverlo a hacer. Empezando por dejar de dar crédito a esa persona, dejar de apoyarla o dejar de verle y/o hablarle. Toma la distancia suficiente para que no pueda llegar a ti de nuevo.



5- Ten esperanza. La vida es muy dura pero el dolor no es eterno. Igual que existen los monstruos nuestra vida está llena de personas maravillosas que nos ayudan a crecer. Apóyate en personas que te hagan sentir bien contigo mismo y con las que creas que puedes construir cosas positivas para ti y para la comunidad.

Mantente firme y podrás enfrentarles fácilmente.

domingo, 4 de octubre de 2015

Haz algo: Vence a la tristeza y serás "Increíble Mente Mágica"



día 30 se terminó mi contrato y para mi es una gran putada. Creo que no existe una palabra que pueda definirlo mejor. Estaba trabajando en una oficina de empleo. Resulta que siempre he sabido que quería hacer eso, ayudar a mucha gente todos los días y allí lo hacía. Algunas personas me decían "¡¡Que paciencia tienes nena!!" "¡¡Lo que tendrás que aguantar!!" y yo les contestaba "¡¡Que va!!" "Me lo paso fenomenal, aprendo un montón y además ayudo a muchas personas" "Tengo trabajo y me gusta lo que hago". Además en esta ocasión, como en otras pero aún mejor, me sentía muy bien acompañada y apoyada por todos los compañeros y compañeras y tenia un horario compatible con mi vida familiar.


Pero el 30 se acabó. Así es la vida. De un día para otro se acabó el divertirse, el ayudar a mucha gente y aprender (y encima cobrar por ello). Me siento muy triste y aquella persona que haya pasado por esto sabe lo que és. Claro que hay gente que está peor. Si. Hay muchas personas que están muy mal. Pasaron por el otro lado de la mesa cuando estaba allí. Te encuentras de todo. Te encuentras todo tipo de situaciones y todo tipo de actitudes.


Muchas personas se quejan y creo que la gran mayoría tienen razón pero esto se trata de si quejarse es útil. Si te ayuda a ser feliz o te lleva allí donde quieres ir. Si estás triste, como yo ahora, pues estás triste, llora, desahógate, piensa en que ahora ya no tienes trabajo. Un ratito vale, está bien, pero ¿Estarás así toda la vida?.


¿Vas a estar toda la vida llorando a ver si alguien se apiada de ti? ¿Hasta que te mueras? ¿En serio?


Yo no. Yo no tiro la toalla. Algunos días tengo ganas. Ganas de mandarlo todo a tomar por culo. En serio. Esos días en que me encuentro a gente que se cree mejor que yo porque quizá tuvieron suerte y llegaron en buen momento, o en su momento se lo curraron y ahora tienen un trabajo cojonudo y me tratan como si fuera un guiñapo sin saber nada de mi vida profesional y la lucha que llevo. Casualmente jamás ninguna de las cientos de personas que alguna vez han trabajado codo acodo conmigo me han mirado así porque saben cómo hago las cosas. Tiraría la toalla esos días en los que mi mente me traiciona y me convierto en mi peor enemiga porque me siento incapaz de lograr ni siquiera esas cosas que otros días soy capaz de hacer como churros. Tiraría la toalla esos días en que me equivoco en lo más simple. En esos días en que me bajo en la parada equivocada o me voy por otro camino porque mi mente no está aquí y ahora sino en otro planeta, en otras conversaciones solo existentes en mi cabeza.


Sin embargo no tiro la toalla. No lo hago porque hay una realidad; que si estoy aquí, viva, algo puedo hacer por mejorar, que si me equivoco lo puedo arreglar, si soy incapaz lo puedo aprender. En vez de quejarme y decirle a otra persona que mal esta el mundo (y de paso amargarle la existencia y ponerle la cabeza como un bombo), en vez de eso pienso en qué oportunidad estará surgiendo en este momento, con qué amigo puedo hablar que me informe de un tema, en qué me puedo formar, qué cosas que podía haber hecho no hice y aún estoy a tiempo de hacer.


Así que aquí me tenéis con una mano en el pañuelo y otra en la tecla. Haciendo. Haciendo. Haciendo. Aunque no sepa hacerlo bien. Da igual. Como salga. Seguro que este no es el post perfecto. Porque si se puede hacer algo por mejorar, lo hago. Lo hago aunque no sé si me llevará a un puesto de trabajo, a un proyecto o a que sea más feliz.


Mira cielo. Me digo. Me voy a sacudir esta pereza y desasosiego que me da perder las cosas después de tenerlas. Me voy a olvidar de ese estúpido "¿Para qué?" y lo voy a hacer porque eso es mucho mejor que no hacer nada o que estar pensando en lo mal que está el mundo.


Todos los días me lo pregunto. ¿Qué puedo hacer por mejorar hoy? y luego, lo hago de esa encantadora manera imperfecta en la que salen las cosas hechas por primera vez, cuando no sabes bien pero es lo que puedes hacer y lo haces y ya está.


¿Y tu? ¿Vas a dejar de quejarte? ¿O vas a preguntarte qué puedes hacer para mejorar?


Manda ese mensaje.

Habla con esa persona.

Entra en esa web.

Apúntate a esa oportunidad.

Sal de casa.

Mueve el  culo.


TÚ, por muy pequeña que te sientas ahora eres capaz de hacer grandes cosas.


Pues empieza ya.


Vence a la tristeza y serás "Increíble - Mente Mágica"

martes, 28 de julio de 2015

¿Qué puedo hacer si quiero que alguien cambie?

Si quieres que alguien cambie puedes cambiar tú.

Lo sé. No te lo esperabas. Esperabas que te dijera cómo hacer que los demás cambien. Eso es lo que tu querrías. Ayudar a otras personas a mejorar sus vidas. Porque tu lo ves con mucha claridad lo que le hace falta a las demás personas. Crees y piensas que existe una o varias maneras de ser o estar en el mundo que son las adecuadas y te gustaría que los demás lo vieran tan claro como tu.

Pero existe una pequeña verdad que se entromete en tus planes. Esa verdad es que sólo puedes cambiarte a ti mismo. Los demás se cambiarán a si mismos, si ellos lo creen conveniente, cuando ellos lo deseen. Esa es la pequeña gran verdad del cambio.

Todo cambio empieza por cambiar uno mismo y aceptar que no puede cambiar a los demás.


A lo largo de mi vida han sido muchas las personas que me hablan de sus inquietudes. Muchas veces sus preocupaciones se centran en los demás. Habitualmente hablan de personas de su familia con las que tienen que convivir. Normalmente son personas a las que aman y que les importan. Piensan que estas personas no actúan de manera adecuada o no hacen aquello que más les conviene y quieren convencer a esa persona de que la mejor manera de actuar es la que está en su cabeza.

Si tu objetivo en la vida se centra en que los demás cambien lo vas a pasar muy mal. Lo que otras personas hagan no está en tu mano por lo que la vida para ti va a ser una constante fuente de frustraciones.

Lo que viene a continuación es lo creo que podríamos hacer para ayudar a que alguien cambie (si quiere).



- Entiende que todos somos libres de cambiar (o no), auténticos y únicos-

Puedes aceptar que no existe una realidad sino muchas y todas son ciertas .Tu verdad no es única. Aunque tu forma de ver la vida y de actuar te parezca la mejor los demás también tienen su verdad. ¿por qué las cosas tienen que ser como tú las ves y no como las ve la otra persona?. Escucha a los demás mucho. Habla con ellos de cómo ven las cosas, cómo se sienten. Intenta entenderles. Imagina ser ellos. Comprende sus motivos y sus razones que son aquello que les mueve.

Sentirse aceptado, valorado y amado es una base muy potente para cambiar. Las personas deseamos sentirnos libres y saber que si hacemos algo es porque queremos hacerlo y no para que otra persona se sienta orgullosa de nosotros. Necesitamos saber que existe un amor incondicional que va más allá de nuestras conductas, imperfecciones, manías y costumbres.

Cuando quieras un cambio empieza por la aceptación y el amor a lo que hay, a lo que es.

- Entrega  y busca información -

Busca todos los recursos y ofrece toda la información que encuentres. A veces las personas nos abrumamos ante el cambio. Queremos mejorar pero pensamos que es difícil porque no sabemos cómo. Las experiencias de personas que han estado en situaciones te pueden ser de utilidad y darte ideas. Luego para todo se pueden utilizar técnicas y métodos que se hayan aplicado en otras circunstancias y hayan funcionado.

Busca, Lee, Pregunta, Escucha.

Recoge y ofrece la información sin juzgar si te parece buena o mala, como una base para reflexionar más profundamente.

-Habla siempre desde tu experiencia y vivencias-

Cuando piensas que algo es mejor para otra persona has de ser consciente en todo momento que estás hablando desde tu experiencia y tu contexto. Por tanto, aunque lo que fue valido para ti podría ser valido para otros, no obligatoriamente lo será.

Porque muy probablemente la otra persona no se crió en tu familia, ni tuvo tus amigos, ni fue al mismo colegio, ni tuvo tus mismos intereses y aficiones, por supuesto no nació el mismo día en el mismo año en la misma ciudad.

Por tanto cuando alguien te pida un consejo y tu lo des, o cuando expreses a alguien que en tu opinión, sería mejor hacer las cosas de otra manera es necesario que te expliques, para que la persona entienda que esa es una opinión desde tu experiencia.

Porque tu NO lo sabes todo. Tu sabes acerca de lo que has vivido en tu limitada vida. Limitada en el espacio, en el tiempo, en las experiencias. Se humilde y respetuoso.


- Ofrece un poderoso motivo basado en los intereses del otro-

No hay nada como saber que es lo que necesita otra persona y ofrecérselo como un poderoso motivo para cambiar.

Hay personas que buscan el éxito, ser recordados. Otros quieren ganar dinero, O evitar el dolor, Seguridad, Que los demás les quieran, Ser admirados, Tener tranquilidad, Hacer cosas nuevas. Aprender, Asombrarse, Divertirse, Desarrollarse como personas, No parar, Sentir la emoción..... Hay infinitos.

Busca el motivo. Si hay motivo hay acción. Es la gasolina de la vida.

Si quieres un gran cambio necesitas una gran motivación interna.

- Cree que es posible-

Las personas solo cambian cuando quieren. Pero antes de querer tienen que creer. Si una persona no cree que puede cambiar olvídate. Lo mejor que puedes hacer para que una persona crea en si misma es creer en ella y demostrárselo. Dile que puede hacerlo e implícate algo en ello. Por experiencia, y en esto tengo mucha, cuando le dices a una persona que (desde tu experiencia) algo es posible, las probabilidades de que haga algo por conseguirlo se incrementan considerablemente.


Cambia tu

Porque ser un ejemplo es la mejor manera de que los demás vean que es posible. Es la mejor manera de que otros vean cómo puede hacerse. Muestra al mundo el cómo. No me refiero a dar explicaciones me refiero a hechos. Me refiero a hacer que las cosas sucedan. (Cómo me suena esta frase se la habré copiado a alguien)

Si no quieres que en tu casa se grite sé el primero en bajar la voz. Si quieres que te traten bien, trata bien a los demás. Si quieres que el mundo sea un lugar mejor donde vivir empieza por tu metro cuadrado, amplialo a un metro cubico y luego multiplícalo por dos y elévalo al cuadrado.

¿Por qué te preocupa tanto que cambien los demás? Cambia tú y ellos cambiarán contigo. Porque la vida es un sistema de relaciones, intereses afectos. Todos nuestros pequeños cambios afectan a nuestro microsistema e impactan en los sistemas adyacentes.

Si quieres saber cómo ya te lo he dicho antes
                -Siéntete libre-
                -Busca y recibe información-
                -Entiende que estás influido por tus experiencias y creencias-
                -Busca tu motivo-
                -Cree que es posible-

Abre los brazos.
Cierra los ojos.
                                               ¡¡Salta!!... ya has cambiado algo.
                                                          ¡¡Felicidades!!

martes, 16 de junio de 2015

El ser de las pequeñas cosas

Yo soy de las pequeñas cosas y estoy muy perdida en este mundo de grandes mensajes y hazañas grandiosas.

A veces la vida se empeña en hacerme sentir nadie o inexistente por muchos motivos. Porque no encuentro un propósito ni un objetivo determinado en mi vida, entre otras cosas, ninguno aparte de ser feliz a tu lado y compartir momentos mágicos.

Yo soy más de las pequeñas cosas. Esas son las que pienso que pueden cambiar el mundo de verdad. Me esfuerzo mucho con lo pequeño, pero no con lo superfluo, no te equivoques, sino  con esas cosas verdaderamente importantes que son aquellas que en un breve instante pueden hacer que la vida funcione de una manera suave y agradable. Esas pequeñas cosas que necesitas en un determinado momento, que no son difíciles y sin embargo no todos hacemos ahora porque pensamos que no son importantes.

Hoy ha sido un día complicado en la oficina. Ayer hubo tormenta en Valencia y supongo que por eso fallaban tanto los ordenadores. Hoy estaba allí en medio de todos, de pie junto a los nuevos terminales. La gente se acumulaba porque todo era más lento, los errores informáticos eran constantes y había que buscar alternativas o esperar a que todo funcionara de nuevo. Era el momento de las cosas pequeñas. La gente se ponía nerviosa, notabas la crispación aumentando. Era el momento de calzarse la paciencia y de decir que todo saldría tarde o temprano. Si lo das todo en esos momentos acabas agotada.

Al subir al metro sólo tenía ganas de llorar. Estaba emocionalmente hundida. Nadie me había tratado mal, al revés. Sin embargo notaba en mi cuerpo los efectos de la tensión. Estaba tremendamente triste y en mi cabeza aparecían pensamientos oscuros. Entonces he pensado qué podía hacer yo para cambiar eso. Me he acordado de una persona que quiero mucho y que trabaja conmigo pero que ahora no está porque tiene una excedencia por estudios. Está en su casa preparando un examen de oposiciones que es muy importante para ella. Le he escrito un whatsapp con unas palabras de ánimo porque he pensado que estaría muy nerviosa. Después de intercambiar con ella unos breves mensajes he observado que me sentía mucho mejor.

Porque yo no soy de las grandes cosas ¿sabes?. Soy esa persona que recordarás por tener ese pequeño detalle que nunca olvidaste en el momento en que lo necesitabas y eso hizo nuestra diferencia.

Si te sientes perdido o perdida e inexistente en este mundo absurdamente superficial de las grandes cosas no pienses que no puedes hacer nada. Busca en tu interior. No estás tan perdido en realidad. Puedes hacer que tu vida y la de los demás mejore con pequeños gestos que nadie hace porque no se valoran pero que en el lugar y momento adecuado pueden marcar la diferencia en la vida de los demás.

Es una cuestión de física y si no mira esto


Si has leído este artículo y te ha gustado ya puedes empezar a ser de mi club de las pequeñas cosas haciendo algo pequeño, importante y valioso. Compártelo en tus redes para que todos los que se sienten perdidos y pequeños sepan que pueden llegar a ser grandes sólo con pequeñas cosas.

Y, por favor, cuidate mucho siempre.

domingo, 5 de abril de 2015

¿Cómo practicar una asertividad flexible y constructiva?. El NO sensible e integrador.

Nos negamos demasiadas cosas de manera rotunda. A veces rechazamos a las personas de manera inadecuada y les hacemos sufrir innecesariamente. También nos ponemos límites a nosotros mismos y los etiquetamos de infranqueables. Escribimos nuestros pensamientos con las palabras nunca y siempre, generando una terrible e innecesaria frustración en nosotros mismos y en los demás. ¿Cómo practicar una asertividad flexible y constructiva?. Aquí tienes algunas ideas.

Algunas personas dicen NO de una manera tan radical que me preocupan. Percibo que ese NO tiene que ver con algún esquema mental que un día establecieron en su cabeza y que les cuesta flexibilizar. Esos mapas mentales de los que Javier Iriondo nos habló en su taller y que hacen tanto daño. Porque la persona sufre cuando ve que se acerca a esos límites, o que los infringe, o que alguien lo hace. Pienso en esa persona que se dice a sí misma "yo siempre soy amable" y un día no lo es y siente que se traiciona. Pienso en la persona que dice "Nunca estaré con alguien 20 años menor que yo" o "Nunca estaré con alguien de mi sexo" o "Nunca tendré hijos" o "Nunca debería alcanzar 90 kilos" etc.


El cambio y la flexibilidad

Cuando te toca criar y eres madre aprendes mucho. Aprendes la consecuencias de un No y aprendes que hay muchos tipos de no. Aprendes que las circunstancias de la vida cambian y tus hijos crecerán y que lo que hoy no pueden mañana puede que si.

Por eso comprendes que también existe el:
- Ahora no.
- Bueno, ... pero.
- ¿y si en vez de...?
- También podemos...
- Eso será cuando...

Esto podemos decírselo a un niño, a cualquier adulto, a nosotros mismos. De esta manera estamos siendo flexibles y haciendo ver que nuestra negación tiene que ver más con las circunstancias que con el hecho en si. Comprendemos que un NO, es temporal, circunstancial, flexible. Estamos abiertos a alternativas, posibilidades ideas que integren nuestra posibilidad de cambio y los deseos de los otros. Estamos posibilitando sueños, estamos integrando realidades diversas.

Niño - Quiero una chocolatina.
Respuestas. "Ahora no. Cuando termines de cenar." "Bueno. Pero si haces los deberes primero" "¿Y si en vez de una chocolatina es una pera?" "También podemos merendar una mona" "Eso será cuando vayas al cumpleaños de tu amigo".

Adulto - Quiero quedar contigo a cenar
Respuestas. "Ahora no puedo. Quizás la semana que viene" "Bien. Pero podríamos quedar con más gente" "¿Y si en vez de cenar vamos de excursión?" "También podemos desayunar" "Eso será cuando no tenga pareja"

Los límites

Establecemos límites en nuestra vida que a veces pueden ser absurdos. Hablaba el otro día con una persona sobre aquellos que establecen que nunca podrán estar con una  persona, por ejemplo, de una determinada altura o complexión, de una determinada edady de cómo esto les niega posibilidades. 

Nos forjamos una idea en nuestra cabeza sobre cómo deberían ser las cosas y las buscamos así. Buscamos a personas con unas determinadas características, casas con unas características, trabajos con unas características, experiencias con unas características. Haciendo esto nos negamos probar, experimentar muchas cosas de las que recibimos y que quizás podrían servirnos y hacernos felices.

Otras veces esos límites tienen que ver con el momento en el que nos encontramos. Con nuestra situación anímica o con lo que deseamos para nuestra vida en un momento determinado. Que ahora hayamos decidido dejar de comer carne no quiere decir que en un momento de nuestra vida podamos cambiar de opinión. Es más, que en un momento determinado decidas saltar un límite no quiere decir que te estés traicionando, quiere decir que eres flexible. Díme. Si amas el deporte y un día decides tumbarte en el sofá y no hacer nada ¿Estás dejando de ser deportista?. Si comes sano y un día vas a un convite y te comes media tarta de chocolate tu solo, ¿Estás dejando de ser saludable?. No ¿verdad?. O sí, pero sólo en ese exacto momento.

También podemos flexibilizar nuestros "Noes". También podemos decirnos a nosotros ahora no pero quizás más adelante. Quizá podemos dejar una rendija abierta en nuestra puerta de la vida para que entre la felicidad, la posibilidad que no contemplamos ahora pero que existe. La posibilidad de cambiar, de aceptar lo que ahora no aceptaríamos, de encontrar en vez de buscar.


Concluir y dejar ir

La vida tiene etapas. Tiene momentos. A veces sentimos que necesitamos concluir algo. Necesitamos acabar ese libro que estamos leyendo desde hace dos meses o decidir que ya no lo vamos a leer. Necesitamos irnos de esa casa. Necesitamos dejar de ver a alguien. Necesitamos un cambio y los cambios requieren una conclusión.

Las personas que están a nuestro alrededor también necesitan concluir y a veces eso significa alejarse un poco o por un tiempo. Si no comprendemos que para vivir tenemos que cerrar, concluir, dejar ir a personas y situaciones. Para evolucionar necesitamos dar carpetazo a temas eternamente inconclusos. Si no comprendemos y aceptamos esto vamos a sufrir mucho anclados en lo que pudo ser y no fue y nos perderemos lo que esta siendo y podrá ser.

Un Sí es un No y un No es un Sí

Mi vida ha estado llena de periodos de mucho trabajo y ocupaciones seguidos de otros en los que no he tenido tanto trabajo. Algo que siempre comento es que cuando tienes dinero no tienes tiempo y cuando tienes tiempo no tienes dinero. En la vida hay que elegir y cuando eliges también renuncias.

Porque la vida es así. No tener pareja o hijos es tener más tiempo y posibilidad de acción. Tener hijos es tener más compañía y diversión pero también más responsabilidades. Vivir en una ciudad probablemente es renunciar a la tranquilidad o a la posibilidad de ir andando al trabajo. Si estás aquí no puedes estar allí. Si dices SI a algo estás diciendo No a otras cosas así que elige bien porque a veces sin quererlo estás negándote cosas. Piénsalo.

La diferencia entre el rechazo a la persona o a la situación / conducta

Voy a pedirte un gran favor por el bien de la humanidad.

No le niegues a nadie su dignidad. Todo el mundo se merece un mínimo respeto. No rechaces a las personas,  solo aquello de ellas que no te gusta. Sentirse rechazado como persona es uno de los peores sentimientos que existen e incide directamente sobre la autoestima.

No rechaces a una persona porque viste de una manera determinada, habla de una manera determinada, piensa de una manera determinada, anda de una manera determinada, come de una manera determinada, trabaja de una manera determinada, viene de un lugar determinado, es de un sexo determinado, le gustan unas cosas determinadas, se ha comportado contigo de una manera determinada. ¡No lo hagas!.

Puedes rechazar su compañía, puedes pensar diferente, pueden no gustarte sus pantalones o su manera de sudar. Puede que no te guste que va dejando sus trastos y papeles por toda la oficina sin cuidado o que sus chistes son tendenciosamente machistas. No te gusta que esa persona tarde tanto en decidirse o que decida demasiado rápido y luego se arrepienta o puede que detestes sus tremendas faltas de ortografía pero eso no ES la persona, son sus conductas, muchas de las cuales tienen que ver con aprendizajes y circunstancias y no son determinantes ni eternas. Acepta las personas, rechaza la circunstancias o el acto y comprende que tu NO igual es temporal, tanto como pueda ser la conducta de la persona o su circunstancia.

Siempre con tacto y siempre aclarándole a la persona que NO es ella, que eres TU. Eres tú el poco flexible, el que rechaza, el que tiene una manía, o creencia o limitación mental. A esa persona no le pasa nada malo, esta bien como es.

Las puertas entreabiertas

No sabes lo que pierdes cuando cierras una puerta. No sabes lo que pierdes cuando limitas tu vida. Igual estás perdiendo experiencias extraordinarias. Igual estás perdiéndote la vida. Igual estás perdiéndote la felicidad.



Dale una posibilidad al futuro, a la vida, a ti mismo. Deja las puertas entreabiertas.