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martes, 13 de diciembre de 2016

Carta desde el corazón

Hola,

Soy el corazón.

Sé que puede parecer pretencioso decirlo así pero vine para dar vidilla aunque en realidad sin vosotros no soy nada. ¿Que es un corazón sin sus miembros?. Nada. Un corazón, así, sin más, sin estar dentro de un cuerpo conectado al resto de los miembros es un trozo de carne inútil.

Me lo advirtieron antes de llegar. Está todo un poco frío. Demasiados años de sobrecarga. Siempre haciendo lo mismo. Están muy cascados. Necesitan sangre nueva.

Que vayas a un cuerpo que no es el de siempre, donde todo ha ido funcionando un poco por inercia y todos andan cansados no es alentador. Pero yo pensé que necesitaba sentirme útil. Porque demasiado corazón y poca acción tampoco sirve de mucho. "Voy allí donde hago falta" pensé. Así somos los corazones. Unos románticos.

Llevo aquí dentro un tiempo y me está costando adaptarme. Tenía miedo al rechazo. Algunos cuerpos lo hacen. Llega un órgano nuevo y reaccionan muy mal. Intenté hacerlo lo mejor posible aunque creo que estuve cerca del colapso. Pero cada nuevo día me decía, "tu sigue latiendo". Y en otras ocasiones "Tranquilo" ¡¡No te aceleres!!. 

Pero era complicado no acelerarse allí. Mucha acción y luego cada uno a su aire. El cerebro dando instrucciones. Los pies que tenían que andar juntos iban cada uno a su bola. La nariz se quejaba de que de vez en cuando una mano no le dejaba ni respirar y la lengua que el dedo se le metía en la llaga. Los ojos me miraban sin saber que decir hasta que un día me dijo la boca. "Tu ahora estás muy agobiado porque todo es nuevo, estás aprendiendo, pero escúchame, cuando te acoples vas a estar muy bien".

Claro eso me tocó la fibra. Ya se sabe que con las palabras se puede llegar al corazón fácilmente y estas me parecieron muy sentidas,  muy en mi línea y me sentí un poco más acompañado.

Ahora ya llevo un tiempo y creo que aún no acabo de acostumbrarme. Siento que somos un equipo que no sabe que lo es. Pero creo mucho en nosotros, tanta experiencia acumulada es un gran `potencial. Si todos fuéramos a una y dejáramos de fijarnos tanto en el ombligo, si sirve para algo o no, lo absurdo que es, bueno, pues hasta el ombligo podría hacer algo y sé que hasta al cerebro le parecerá imposible.

La cuestión es ponernos de acuerdo. Que por separado no vamos a ningún lado. Que obras son amores y a mi como buen corazón me gustan los amores y las obras. Que ya está bien de quejarse por un lado y de fastidiar por el otro. Creo que si nos diéramos cuenta de lo enriquecedoras y necesarias que son nuestras diferencias y peculiaridades. Si nos fijáramos más en lo bueno que cada uno tiene,  que cada uno tiene una función, que cada uno hace bien algo, en vez de fijarnos en lo que no sabe hacer bien el otro, lo que me molesta de él, podríamos hacer algo grande como por ejemplo, desarrollarnos como cuerpo y sentir felicidad y bienestar, producir, endorfina y serotonina y todas esas "inas" que dicen que van tan bien para el bienestar de todo el cuerpo en general.

Pero vamos que yo aquí no soy nada. Sólo un corazón trasplantado en un cuerpo con un gran potencial y mucha experiencia. Eso si, no diréis que me falta sangre y que no os doy el calor que necesitáis porque me esfuerzo mucho. Seguro que habría corazones mejores por ahí pero tan dedicados lo dudo. Trabajando dia a dia para fortalecerme. Porque nunca sabremos por lo que tendremos que pasar. Sea lo que sea mejor estar preparados.

Queridos miembros. Poco a poco me vais conquistando. Se nota que he tenido suerte de ir a parar a un cuerpo de calidad. Cuando estemos en plena forma, no me cabe duda, si queremos, entre todos, podríamos funcionar muy bien y sorprender a muchos que antes no habrían apostado por nosotros.

No pierdo la esperanza.

Porque mientras haya vida aquí estamos, para latir donde haga falta.

sábado, 2 de abril de 2016

Estoy contigo pero hagamos magia.

Quiero que sepas que no tengo nada contra ti.



En ti veo un ser extraordinario, sensible inteligente y lleno de posibilidades. En realidad te admiro. Probablemente me gustaría ser como tu en muchos aspectos.

Vienes y empiezas a decir cosas que has aprendido sin darte cuenta, cosas que vienen de lejos y tu crees propias. Me dices, por ejemplo, "a partir de los 45 años no quieren contratar a nadie" o "yo no valgo para estudiar". Me dices por ejemplo "el que no trabaja es porque no quiere" o "el que te critica es un idiota".

Te miro y no me gusta nada algo de lo que me dices aunque tu me gustes. La mayoría de las cosas que dices son estupendas y me gustan mucho pero esa frase ha hecho que mis alarmas se disparen. Sé que esto puede parecerte paradójico. Resulta que eso que tu piensas y dices creo que no nos ayuda a crecer y nos hace daño a todos.

Ese resorte llamado sentimiento me avisa que hay algo que falla en el discurso, algo que no nos sirve y nos puede dificultar el camino. Después de décadas dándole vueltas a la existencia he llegado a la conclusión de que no existen las verdades absolutas sino nuestras verdades. Mi verdad dice que no quiero que nadie le haga daño a nadie, ni a mi, ni a mis hermanos, ni al mundo, estableciendo formas de pensar que en mi opinión nos perjudican. Claro que. ¿Quien soy yo para establecer que nos perjudican?. Yo me baso en lo que me hacen sentir y en los actos o consecuencias finales hacia los que me conducen esas formas de ver.

Pero claro, nadie dice que sea sencillo. Todos somos parte de un todo. Tu crees que tus pensamientos y creencias  sólo afectan a tu vida pero nos afectan a todos. Cuando tu te rindes o peleas contra otros pierde el mundo entero porque abandonas miles de posibilidades de hacer cosas hermosas, bellas, importantes. Cuando tu te rindes dejas de ser un ejemplo, la excepción que rompió la regla asfixiante. Sé que lo entiendes.

Tenemos tanto miedo, estamos tan inseguros. Queremos que nos abracen y nos besen pero nos ponemos a gritar, a llorar o peor a atacar. Pensamos que el otro cuando dice "esto no me gusta de ti" o "no me gusta como piensas" nos quiere destruir o quiere sacar tajada o cualquier otra cosa porque "como fastidia que los demás se quiten la careta y sean ellos mismos y nos digan que no les gustamos". Pero no eres tu. No tenemos nada contra ti. Son las conductas, los actos, las palabras hirientes y ofensivas, las creencias limitantes las que no gustan y puede pasar que nos guste una parte y otra no.

Es mejor saberlo. Es mejor que te lo digan. Es mejor que lo escuches. Puede que estén equivocados. Sin lugar a dudas (¿o si?) no alcanzan a comprender el por qué de tu conducta que va mucho más allá del simple hecho y se arraiga en tus experiencias, frustraciones, desengaños, o más lejos aún en los que tus propios padres, tutores, mentores te transmitieron de manera inconsciente. Nadie llega tan lejos. Solo el amor llega.

Por eso las maneras son tan importantes. Porque resulta duro admitir que uno lleva una carga tan pesada, que igual ni le pertenece, y es importante que venga esa persona que es capaz de ver más allá y te lo haga ver. Porque hay que darse cuenta que hay cosas increíbles en nosotros que podemos hacer pero hay otras cosas que nos están frenando o limitando o paralizando y hay que verlas para poderlas cambiar.

Quiero que sepas que no tengo nada contra ti cuando te digo "Pero". Es mi mundo que se acerca al tuyo para tocarlo y saltan chispas. Cuando estás conmigo crecemos, avanzamos y aunque sigo sin estar totalmente tranquila, ni segura, ni feliz sé que has entendido que prefiero mirarte a los ojos con amor y decirte cómo lo veo, y que no depende de ti, sino de mi, que yo pueda estar bien y al revés.

Esta es mi alternativa al odio. Aceptemos, comprendamos, acompañemos, hablemos de todo. De lo que nos gusta  y de lo que no también. De lo que nos hace crecer y de lo que nos mantiene estancados, sin perder de vista ese horizonte azul al que nos gustaría llegar y sin dejar de admirar nuestra valentía.

 ¿Nos tocamos sin hundirnos?. 
         Hagamos magia.

domingo, 5 de abril de 2015

¿Cómo practicar una asertividad flexible y constructiva?. El NO sensible e integrador.

Nos negamos demasiadas cosas de manera rotunda. A veces rechazamos a las personas de manera inadecuada y les hacemos sufrir innecesariamente. También nos ponemos límites a nosotros mismos y los etiquetamos de infranqueables. Escribimos nuestros pensamientos con las palabras nunca y siempre, generando una terrible e innecesaria frustración en nosotros mismos y en los demás. ¿Cómo practicar una asertividad flexible y constructiva?. Aquí tienes algunas ideas.

Algunas personas dicen NO de una manera tan radical que me preocupan. Percibo que ese NO tiene que ver con algún esquema mental que un día establecieron en su cabeza y que les cuesta flexibilizar. Esos mapas mentales de los que Javier Iriondo nos habló en su taller y que hacen tanto daño. Porque la persona sufre cuando ve que se acerca a esos límites, o que los infringe, o que alguien lo hace. Pienso en esa persona que se dice a sí misma "yo siempre soy amable" y un día no lo es y siente que se traiciona. Pienso en la persona que dice "Nunca estaré con alguien 20 años menor que yo" o "Nunca estaré con alguien de mi sexo" o "Nunca tendré hijos" o "Nunca debería alcanzar 90 kilos" etc.


El cambio y la flexibilidad

Cuando te toca criar y eres madre aprendes mucho. Aprendes la consecuencias de un No y aprendes que hay muchos tipos de no. Aprendes que las circunstancias de la vida cambian y tus hijos crecerán y que lo que hoy no pueden mañana puede que si.

Por eso comprendes que también existe el:
- Ahora no.
- Bueno, ... pero.
- ¿y si en vez de...?
- También podemos...
- Eso será cuando...

Esto podemos decírselo a un niño, a cualquier adulto, a nosotros mismos. De esta manera estamos siendo flexibles y haciendo ver que nuestra negación tiene que ver más con las circunstancias que con el hecho en si. Comprendemos que un NO, es temporal, circunstancial, flexible. Estamos abiertos a alternativas, posibilidades ideas que integren nuestra posibilidad de cambio y los deseos de los otros. Estamos posibilitando sueños, estamos integrando realidades diversas.

Niño - Quiero una chocolatina.
Respuestas. "Ahora no. Cuando termines de cenar." "Bueno. Pero si haces los deberes primero" "¿Y si en vez de una chocolatina es una pera?" "También podemos merendar una mona" "Eso será cuando vayas al cumpleaños de tu amigo".

Adulto - Quiero quedar contigo a cenar
Respuestas. "Ahora no puedo. Quizás la semana que viene" "Bien. Pero podríamos quedar con más gente" "¿Y si en vez de cenar vamos de excursión?" "También podemos desayunar" "Eso será cuando no tenga pareja"

Los límites

Establecemos límites en nuestra vida que a veces pueden ser absurdos. Hablaba el otro día con una persona sobre aquellos que establecen que nunca podrán estar con una  persona, por ejemplo, de una determinada altura o complexión, de una determinada edady de cómo esto les niega posibilidades. 

Nos forjamos una idea en nuestra cabeza sobre cómo deberían ser las cosas y las buscamos así. Buscamos a personas con unas determinadas características, casas con unas características, trabajos con unas características, experiencias con unas características. Haciendo esto nos negamos probar, experimentar muchas cosas de las que recibimos y que quizás podrían servirnos y hacernos felices.

Otras veces esos límites tienen que ver con el momento en el que nos encontramos. Con nuestra situación anímica o con lo que deseamos para nuestra vida en un momento determinado. Que ahora hayamos decidido dejar de comer carne no quiere decir que en un momento de nuestra vida podamos cambiar de opinión. Es más, que en un momento determinado decidas saltar un límite no quiere decir que te estés traicionando, quiere decir que eres flexible. Díme. Si amas el deporte y un día decides tumbarte en el sofá y no hacer nada ¿Estás dejando de ser deportista?. Si comes sano y un día vas a un convite y te comes media tarta de chocolate tu solo, ¿Estás dejando de ser saludable?. No ¿verdad?. O sí, pero sólo en ese exacto momento.

También podemos flexibilizar nuestros "Noes". También podemos decirnos a nosotros ahora no pero quizás más adelante. Quizá podemos dejar una rendija abierta en nuestra puerta de la vida para que entre la felicidad, la posibilidad que no contemplamos ahora pero que existe. La posibilidad de cambiar, de aceptar lo que ahora no aceptaríamos, de encontrar en vez de buscar.


Concluir y dejar ir

La vida tiene etapas. Tiene momentos. A veces sentimos que necesitamos concluir algo. Necesitamos acabar ese libro que estamos leyendo desde hace dos meses o decidir que ya no lo vamos a leer. Necesitamos irnos de esa casa. Necesitamos dejar de ver a alguien. Necesitamos un cambio y los cambios requieren una conclusión.

Las personas que están a nuestro alrededor también necesitan concluir y a veces eso significa alejarse un poco o por un tiempo. Si no comprendemos que para vivir tenemos que cerrar, concluir, dejar ir a personas y situaciones. Para evolucionar necesitamos dar carpetazo a temas eternamente inconclusos. Si no comprendemos y aceptamos esto vamos a sufrir mucho anclados en lo que pudo ser y no fue y nos perderemos lo que esta siendo y podrá ser.

Un Sí es un No y un No es un Sí

Mi vida ha estado llena de periodos de mucho trabajo y ocupaciones seguidos de otros en los que no he tenido tanto trabajo. Algo que siempre comento es que cuando tienes dinero no tienes tiempo y cuando tienes tiempo no tienes dinero. En la vida hay que elegir y cuando eliges también renuncias.

Porque la vida es así. No tener pareja o hijos es tener más tiempo y posibilidad de acción. Tener hijos es tener más compañía y diversión pero también más responsabilidades. Vivir en una ciudad probablemente es renunciar a la tranquilidad o a la posibilidad de ir andando al trabajo. Si estás aquí no puedes estar allí. Si dices SI a algo estás diciendo No a otras cosas así que elige bien porque a veces sin quererlo estás negándote cosas. Piénsalo.

La diferencia entre el rechazo a la persona o a la situación / conducta

Voy a pedirte un gran favor por el bien de la humanidad.

No le niegues a nadie su dignidad. Todo el mundo se merece un mínimo respeto. No rechaces a las personas,  solo aquello de ellas que no te gusta. Sentirse rechazado como persona es uno de los peores sentimientos que existen e incide directamente sobre la autoestima.

No rechaces a una persona porque viste de una manera determinada, habla de una manera determinada, piensa de una manera determinada, anda de una manera determinada, come de una manera determinada, trabaja de una manera determinada, viene de un lugar determinado, es de un sexo determinado, le gustan unas cosas determinadas, se ha comportado contigo de una manera determinada. ¡No lo hagas!.

Puedes rechazar su compañía, puedes pensar diferente, pueden no gustarte sus pantalones o su manera de sudar. Puede que no te guste que va dejando sus trastos y papeles por toda la oficina sin cuidado o que sus chistes son tendenciosamente machistas. No te gusta que esa persona tarde tanto en decidirse o que decida demasiado rápido y luego se arrepienta o puede que detestes sus tremendas faltas de ortografía pero eso no ES la persona, son sus conductas, muchas de las cuales tienen que ver con aprendizajes y circunstancias y no son determinantes ni eternas. Acepta las personas, rechaza la circunstancias o el acto y comprende que tu NO igual es temporal, tanto como pueda ser la conducta de la persona o su circunstancia.

Siempre con tacto y siempre aclarándole a la persona que NO es ella, que eres TU. Eres tú el poco flexible, el que rechaza, el que tiene una manía, o creencia o limitación mental. A esa persona no le pasa nada malo, esta bien como es.

Las puertas entreabiertas

No sabes lo que pierdes cuando cierras una puerta. No sabes lo que pierdes cuando limitas tu vida. Igual estás perdiendo experiencias extraordinarias. Igual estás perdiéndote la vida. Igual estás perdiéndote la felicidad.



Dale una posibilidad al futuro, a la vida, a ti mismo. Deja las puertas entreabiertas.


jueves, 22 de enero de 2015

Responsabilidad, Culpa, Libertad y Sufrimiento

Esta ahora muy de moda escribir, decir, convencer a la gente de que si algo le pasa es por que se deja  y que él es el único responsable de lo que le sucede en la vida. Que cada uno es dueño de su destino, que tiene las herramientas para poder triunfar en la vida y puede conseguir lo que se proponga. Este tipo de argumentaciones ponen todo el peso del sufrimiento o de la felicidad en uno mismo.

Tengo tendencia a cuestionármelo todo y creo que este tipo de argumentaciones bienintencionadas juegan con algunos conceptos como los de responsabilidad, culpa y libertad de una manera algo perversa y cuando se radicalizan no resultan ni prácticos ni realistas y nos hacen sufrir todavía mas.



Pongamos un ejemplo


Me gusta poner ejemplos. Estoy cansada de leer posts largos y aburridos que no se materializan en lo concreto.

Ahora mismo pienso en un niño que esta jugando con su muñeca. Veo a su madre que le dice que si le tira mucho del pelo a la muñeca se romperá. Veo que el niño no le hace ni caso y sigue hasta que la muñeca se rompe. ¿Que hace su madre, o su padre, o su abuela?. La madre puede que le agarre de un brazo de mala manera o puede que le de un azote. Puede simplemente que coja esa muñeca y como esta rota la tire a la papelera. Puede que la meta n una bolsa para pensar mas adelante que hacer con ella, si se puede arreglar o que.

Distingue bien consecuencia de castigo.

Cuando algo te suceda párate a analizar minuciosamente la situación y el origen de cada uno de los hechos. En el caso anterior lo mas sencillo (simplista diría yo) es pensar, "lo que sea que le pase se lo ha ganado porque su madre ya le aviso". Sin embargo vemos que su madre tiene posibilidad de respuesta múltiples ante la respuesta del niño. La única responsabilidad del niño tiene relación con el juguete. Es decir la única consecuencia directa de la conducta del niño es que la muñeca se ha roto porque no la ha cuidado. A partir de ahí lo que la madre haga no es responsabilidad del niño sino de la madre. Distingamos consecuencia de castigo.

No somos tan libres.

Cada uno es responsable de sus actos y de las consecuencias que de ellos se deriven. La reacción de los otros a estos actos ya no es nuestra responsabilidad. Esto enlaza con el concepto de libertad. ¿Somos libres de actuar? ¿Somos capaces de definir por completo todo lo que nos sucede?. Pues en realidad NO. Es cierto que no estamos atados de manos y que probablemente nuestras posibilidades de conducta ante unos hechos son múltiples y que en parte podemos favorecer, por ejemplo, unas relaciones más satisfactorias con el entorno pero lo cierto es que a partir del momento que nuestra libertad interactúa y que nuestra vida se nutre de las acciones de otros dejamos de ser libres.

Siempre se puede hacer algo para mejorar.

La parte positiva de la vida es la que está en nuestra mano. Cuando algo sucede es importante ser consciente de que parte del todo depende realmente de nosotros y cuando algo malo nos suceda el primer paso debería ser pararse a reflexionar qué hecho concreto es el que realmente se deriva directamente de nuestra conducta y desprendernos de la culpa.

Distingue culpa de responsabilidad.

La culpa es inútil. La culpa dice eres mala persona. La responsabilidad es útil. La responsabilidad dice esto es lo que ha pasado después e lo que tu hiciste. Sentirse mal no sirve de nada solo nos hace sufrir. En vez de eso deberíamos preguntarnos ¿Cómo están las cosas? ¿Que puedo hacer yo para solucionarlo? ¿Que puedo hacer yo para mejorar? ¿Que puedo hacer yo para reparar el daño? y, lo más importante, ¿Que puedo hacer yo para que algo que produce daño no vuelva a suceder? Independientemente del origen de la conducta y la responsabilidad de la misma todos los agentes implicados en una situación pueden hacer algo para cambiarla, mejorarla o evitar que se prolongue pero también, cambiar una circunstancia en la que existen varias personas implicadas muy probablemente requiera de la implicación y voluntad de todos los que participan y actúan en ella.

Pensemos, por ejemplo, en una discusión de pareja. Pero por favor centremonos solo en los hechos. Alguien hace  algo que  molesta a la otra persona. El segundo en discordia se muestra enojado y grita. Vamos a congelar la escena en este momento y a pensar en lo que ha hecho cada uno de ellos y en cuales serian las posibilidades si cada uno de ellos se parara a pensar no tanto en quien tiene la culpa sino en que pueden hacer (o dejar de hacer) para solucionarlo, reparar el daño o evitar que vuelva a suceder. Puede que uno de ellos se pare a hacerlo pero si no lo hacen los dos lo mas probable es que la situación se prolongue o se repita.

La responsabilidad del sufrimiento

Una de las cosas de las que estoy más convencida es que nuestros sentimientos dependen en gran medida de nosotros mismos. Constantemente podemos ver como ante situaciones y hechos muy similares hay personas que sufren más que otras e incluso ante hechos neutros hay personas que disfrutan y otras que sufren. Esto nos puede hacer pensar que el origen del sufrimiento está en uno mismo. Pero ¡¡Alto!!. El origen del sufrimiento estará en uno mismo pero el origen del"HECHO" que ha originado el sufrimiento puede que no sea uno mismo. Si no queremos sufrimiento en primer lugar lo que tenemos que hacer es cambiar o eliminar el hecho o situación que origina el sufrimiento o alejarnos de aquella persona que lo origina y, después de producido el hecho, entonces si no se puede cambiar o evitar, entonces es cuando tenemos la opción de dejar que nos afecte en menor o mayor medida.

Cuantas veces hemos oído eso de "si se enfada es porque quiere". Perdona. Te acabas de saltar un semáforo en rojo y casi atropellas a mi hijo de dos años y ¿dices que si me enfado es porque quiero?. Perdona. Me acabas de decir que me vas a subir los impuestos y ¿dices que si me enfado es porque quiero?. Perdona, aquello que te compré no funciona bien y ¿dices que si me enfado es  porque quiero?. Si. Me enfado porque quiero pero si tu no hubieras hecho ESO yo no me habría enfadado. Otra cosa será lo que yo haga para que la situación se solucione o que decida prolongar mi enfado más allá de lo meramente útil. Pero el hecho está ahí y puede ser valorado objetivamente valorado como un hecho de consecuencias deseables o indeseables para mi.

En conclusión

Si estás sufriendo en este momento quiero decirte una cosa muy importante. Tu dolor es legítimo. Tienes derecho a sufrir igual que tienes derecho a ser feliz. Puedes prolongar esse sufrimiento o puedes intentar hacer algo para superarlo. Si ese sufrimiento deriva de un hecho, situación o relación en la que estás implicado pregúntate qué parte se deriva directamente de tu conducta y cual no te concierne y qué puedes hacer para sentirte mejor y entonces actúa. Ten en cuenta que si en la situación hay varias personas implicadas aunque hagas algo por cambiarlo puede que no funcione y tengas que actuar de otra manera.

La buena noticia es que siempre hay más cosas que pueden hacerse y la mejor de todas que la capacidad creativa del ser humano es ilimitada y por tanto existen infinitas posiblidades de actuación. No dejes nunca de pensar que algo puede mejorar porque sin duda puede hacerlo,  pero recuerda tambien que tu vida no depende solo de ti, solo de lo que tu hagas, porque esto hará que estés preparado ante la adversidad, ante lo que pueda venir, aquello que tu no puedes controlar porque depende de otros.

Despréndete de la culpa inutil, valora el hecho, actua y ten fe en ti mismo, en los demás y en la vida.

Todo saldrá bien.


viernes, 7 de marzo de 2014

¿Es el Branding un licor?.




Las personas con las que me relaciono habitualmente han ido adaptándose con normalidad a las nuevas tecnologías y no son ni mucho menos excluidas digitales, que también las hay y muchas más de las que nos pensamos.


Sin embargo, con la velocidad de las nuevas tecnologías,  llegamos a un punto en el que a la mayoría le parece que toda esta vorágine innovadora se escapa de su entendimiento, por mucho que se esfuerce en adaptarse y comprender.

Tengo varias anécdotas. Al contarle a una de mis amigas que había iniciado un "Blog" (Diplomada universitaria por cierto) me respondió con un "¿Eso que es?". Cuando le explique que era como un "Diario" o "Periódico" en Internet enseguida lo comprendió, aunque no sé si llegué a convencerle de su utilidad e interés.


También, este pasado martes por la mañana, les comentaba a otras amigas que por la tarde asistiría a una charla sobre Branding y una de ellas, la más valiente, me preguntó. ¿Es un Licor?...

 En aquel momento mis ojos se abrieron como platos pero luego pensé. ¿Por qué el ciudadano medio debería estar al día de todos estos anglicismos que al final tienen un significado clarísimo en Castellano y que, en muchos casos, son cosas de toda la vida que al decirlas en Inglés parece que suenan innovadoras, y entonces sentimos que estamos hablando de algo muy "cool"? (Perdón quería decir... Guay). ¿Creemos de verdad que renombrando las cosas, si es en Inglés mejor, estamos "Creando algo" cuando sólo le estamos cambiando el nombre a lo que existe hace ya años?. Y la respuesta es SI.


SÍ: El Blog es un Diario digital. El Branding el Desarrollo de una Marca. El Networking es la Red de contactos, de la que llevo hablando en orientación laboral desde hace 15 años. Un "Freelance" es un Autónomo. El "Empowerment", del que se habla en mediación y comunicación, es el "Empoderamiento" que ya en sus charlas sobre educación sentimental de 1998 vino a explicarnos en persona Marcela Lagarde.

También el "Coaching", es lo que hemos hecho desde hace años los Psicólogos como "Asesores Personales" ahora llamados "Coachees". Es decir, lo que yo hice desde el año 1998 hasta el 2000 con mis grupos de mujeres de colectivos desfavorecidos y continué haciendo hasta hace poco con personas desempleadas.

Claro que como ahora parece que es nuevo hay que certificarse. ¡¡Fijate!!. Por supuesto a cambio de un dinero, e inscribirse en alguna asociación que puede ser española, europea o mundial, también a cambio dinero, para tener ese "Certificado" y "Reconocimiento". En esto, y en otras muchas profesiones supuestamente nuevas, estamos a la orden del día. Son sistemas "sacaperras" o "escurrebolsillos" dónde algunos han encontrado su pequeño "Negociete" en estos momentos de crisis.

En cuanto a esto de las palabras que surgen o proliferan en Internet y nos marean, también podemos hablar de siglas y palabrejas de profesiones en las que, en mi humilde opinión, ya llegamos a extremos que rozan la línea del absurdo.  Añado algunos ejemplos habituales en Internet a continuación:

CEO (Chief Executive Officer): Gerente de toda la vida. El que dirige y gestiona un negocio.
Controller: Contable de toda la vida. El que lleva las cuentas de una empresa.
Administrative Assistant: Auxiliar administrativo de toda la vida. El que organiza la documentación.
SEM (Search Engine Manager): Publicista a través de internet. El que muestra y anuncia un producto.

Hay una cosa sorprendente y real que dijo Isra Garcia en su última ponencia. Hoy en día una persona puede aprenderlo todo en la red y sólo necesita un ordenador, conexión a internet, tiempo y ganas. Aprovechad y aprended todo lo que podáis y que nadie os tome el pelo con palabritas en cualquier idioma haciéndoos sentir ignorantes. Además de esto, si decidís recibir formación de manera presencial también está muy bien. Os recomiendo que os informéis bien antes y que valga la pena el dinero que os gastáis. Aprovechad esta gran oportunidad que nos ofrece internet y que nadie os maree.


Por cierto, a mi esta vez no me marearon, porque la charla de Branding (Desarrollo de una Marca)  fue una gran oportunidad de hacer contactos y de conocer algo más sobre el desarrollo de una Marca y su evolución.  De mano de Rafa Armero, un gran profesional que expone con claridad y concisión sus ideas y que nos ayudó a todos a comprender qué es una Marca, cómo se puede desarrollar,  y su importancia. Todo esto gracias a la generosidad de Espacio Sinergio en Burjassot y de la mano de Julio Giménez Millán.

Muchas gracias a los dos.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Sobre mi, el Blog y sus principios inspiradores.

Soy una persona que piensa que mostrando una parte de si misma al mundo puede aportar algo útil a los demás. Experta en buscar y encontrar cosas, en transmitir información de manera clara y sencilla. Curiosa por naturaleza, Crítica y Prudente a la hora de valorar los hechos y a las personas. Intento observarlos desde diferentes perspectivas y completar la información desde todos los ángulos posibles.

Con este Blog quiero compartir algunas experiencias personales y conocimientos profesionales con el fin de ayudar a otras personas con intereses similares a los míos, así como para darme a conocer y desarrollarme a Nivel Profesional como Psicóloga, Comunicadora, Formadora y Mediadora.

Inicio con ello un proyecto que fue forjado en mi pensamiento a principios de 2013 y que a finales de este mismo año se hace realidad con la ayuda de IFES que me ha facilitado el apoyo técnico necesario para dar los primeros pasos con una formación On-Line de 30 horas sobre este tema "Creación de Blogs". 

Muchas personas me inspiran, unas están aquí y otras ya no. Personas que un día creyeron en mi y yo les creí a ellas.

Los principios que rigen este Blog son, Claridad de contenido, Sencillez, Coherencia, Honestidad y Respeto. Valores y principios básicos fundamentales en este momento de cambio en el que sentimos temblar la tierra bajo nuestros pies y estamos confusos y asustados.

Es en este momento, también un poco loco, en el que todos los días nacen miles de Blogs, cuando ha surgido para mi esta nueva oportunidad. Por eso os aviso que este no es ni será un Blog más, uno cualquiera, porque también a lo largo de la vida nacen millones de personas y ninguna es igual, ni yo soy una persona cualquiera. Yo no soy una persona más y, por tanto, mi Blog tampoco lo será.

Esta es una apuesta contra la simplificación y el encastillamiento conceptual en el que vivimos. Está escrito partiendo de lo cotidiano y la propia experiencia personal.

Yo no soy una profesional del periodismo, ni lo pretendo, así que escribo de andar por casa. Disculpen de antemano pues los Prodigiosos de la palabra" y los "Exquisitos de la lectura" pero no me arriesgo a que alguien no me entienda por ser demasiado técnica o culta.

Como se suele decir "Al pan, pan y al vino, vino" y aún así todos sabemos que hay personas a las que no les gusta el queso y aunque a mi me parezca una delicia divina las respeto y hasta puede que las quiera.

DELFINA

sábado, 14 de diciembre de 2013

Mucho que decir


No sé qué me gusta más, si hablar o escribir.


Cuando al final de mi infancia y al principio de mi adolescencia mi mundo interior se fue llenando de experiencias sentí que no podía expresarlas de la forma habitual y empecé a escribir. Así descubrí que era algo que hacía bien, tanto como hablar comprender y escuchar. Porque, aunque siempre había mostrado alguna carencia de atención, yo podía fácilmente ponerme en el lugar de otra persona, comprenderla y reflejar sus sentimientos (eso que nos mueve y muchos no son capaces de ver) de manera casi tan fluída como podía hacerlo con los mios.

Se puede pensar que esto de "Querer Comunicarse", sea de manera verbal o escrita, o sea a través de cualquiera de los múltiples canales y códigos existentes, tiene algo de egocéntrico ya que todas las teorías parten del que emite (emisor) y luego desplazan su atención hacia el que recibe (receptor). Cuando pensamos en comunicarnos pensamos en lo que nosotros queremos decir, y luego nos preguntamos si nos habrán entendido y en ello hay un tema muy importante, el reconocimiento de uno mismo por parte del otro y su comprensión de nosotros. Sin embargo últimamente se comprende la multidireccionalidad del acto de comunicación y llamamos a esto interacción. En la interacción radica la manera de relacionarnos con el mundo y el lugar en el que nos situamos en un sistema de relaciones.

Resumiendo, me gusta hablar y escribir, pero también me gusta escuchar a otras personas, principalmente si no tienen nada que ver conmigo, ya que se aprende mucho más. Me agradan tanto sus respuestas a lo que tenga que decirles (eso que llaman FeedBack los Psicólogos), como lo que ellas tengan que decirme y además tengo facilidad para ponerme en su lugar e intentar comprenderles (Eso que llamamos empatía los Psicólogos).

Continuando con la historia inicial, un día de mi vida llegó ese momento en el que toda persona que acaba su Educación Secundaria y Bachillerato se tiene que decidir por los estudios que pueden determinar su carrera profesional y yo, en aquel momento, me decanté, como primera opción por la carrera de Periodismo y como segunda por la de Psicología. Finalmente, mi segunda opción acabó siendo la primera, de tal manera que cursé la carrera de Psicología disfrutandola mucho y trabajando posteriormente como formadora de materias relacionadas con mis estudios y también como orientadora laboral. Sin embargo, la semilla de la expresión escrita ya había arraigado en mí y nunca dejé de escribir cuando lo necesité, aunque pocas veces lo hice de manera profesional.

Así que, ahora hace un año. En diciembre de 2013, en vista de que mi trabajo finalizaría y no tenía expectativas muy halagüeñas, dados los paradójicos recortes públicos en materia de Fomento de Empleo y Formación, anoté entre mis propósitos  el de "Crear un Blog". Lo escribí con mucho miedo, consciente de que me salía de mi zona cómoda en cuanto a una nueva técnica "Blog", una nueva manera de comunicarse interactivamente con el mundo, consciente de la competencia, "miles de Blogs", pero con la ilusión de la nueva oportunidad que me ofrecía una de mis grandes fortalezas "Mi capacidad de comunicar efectivamente". De nuevo recordaba aquel primer deseo de escribir, de aprender a hacerlo mejor. La primera opción que quedó en segunda.

Porque, aunque me gusta mucho hablar, explicar a mi alumnado, transmitir, contar anécdotas graciosas a mis amigas y amigos, entrevistarme con desempleados y empleadores, creo que ahora me gustará mucho más escribir... perdón, quería decir, escribiros y por supuesto leer vuestros comentarios y responder a ellos. Y siento como el círculo de mi vida se cierra y todo empieza a cobrar sentido.

Tengo mucho que expresar.

¡¡Empecemos pues!!

PD: Ed 07/03/2014. El día 4 de marzo una persona me dijo que esto se llama "Story Telling".  ¡¡Yo lo estaba haciendo sin saberlo!!. Desde luego hay que dejarse guiar por la intuición.