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lunes, 10 de octubre de 2016

La muerte es tan Real

La muerte es tan real que me sorprende. 

Normalmente se piensa que es lejana que nos pasará dentro de muchos años. Sin embargo la muerte es tan Real y cotidiana. Pongo las mayúsculas en REALIDAD porque es algo que pasa todos los días a todas las edades y puede durar un segundo. La muerte es así, ahora estás y ahora ya no estás. Esto es algo que lejos de asustarme no deja de sorprenderme.



Ahora trabajo en una residencia de mayores todos dependientes. Ahí se convive con la muerte. En las comidas a veces se habla de los que ya no están, cómo eran, lo que hacían, se les recuerdan con cariño porque les han cuidado y han convivido con ellos, en algunos casos durante muchos años. Al final después de 20 o 25 años trabajando en el mismo sitio es como tu otra gran familia.

Cuando el Director se fue de vacaciones me preocupé un poco y le dije a un compañero. ¡¡A ver si se muere alguno!! y el me miró sorprendido y me dijo. -¡¡Xiqueta esto es una residencia!! ¡¡Aqui se mueren!!. Desde que yo entré  hace cuatro meses se han muerto cuatro ancianos. Lo cierto es que la edad es lo de menos. Allí se cuida muy bien. Hay un equipo de profesionales que sabe muy bien cual es su trabajo para que mejore la calidad de vida de los residentes pero, aunque tengan todos los conocimientos y las personas estén atendidas 24 horas por un equipo de enfermería, la muerte es así, como la vida misma, porque es la misma vida y, aunque se puede curar, se puede ayudar, cuando llega ha llegado y aún no sabemos resucitar a los muertos.

Llega un momento, hora, minuto, en que el médico dice, ha fallecido, firmado: el médico.

Sí, claro que se siente dolor, porque se les quiere, por eso se llaman "seres queridos", se les echa de menos, sólo se recuerda lo bueno y siempre nos parece que no era el momento, que no es justo. Porque la muerte no es justa nunca, la muerte solo es.

Esta tarde he salido de mi trabajo con el coche por el mismo camino de siempre. A unos metros de mi lugar de trabajo, apenas 300, antes de la segunda rotonda por donde paso cada día, un accidente, dos turismos, dos coches de policía, una ambulancia. He pensado que sería un atropello o un alcance. He pasado por donde me han indicado, muy cerca. Que más da lo que fuera, allí en el suelo, en ese mismo momento había una persona tumbada sobre el asfalto y los técnicos estaban practicando la reanimación. Piensas. -Podría haber sido yo, o un compañero. Ahora estás. Ahora no estás. Así de rápido es, tan rápido que no creo que dé tiempo ni a creer que te estás muriendo allí en medio de una rotonda rodeado de policías.

La muerte es parte de la vida. Cuando alguien se marcha ya no vuelve, pero los que nos quedamos y aún estamos vivos. También es bueno recordar que estamos aquí todavía muchos "seres queridos". ¿No crees?.

Sería conveniente estar preparados. No es habitual estarlo, más en determinados casos, en determinadas, circunstancias. Pero pasa y puede pasarte a ti, a tu madre, a tu padre, a tu hermano, a tu marido, a tu mujer, a tu amiga o amigo o a tus hijos.

Lo mejor es saber que vendrá un final, aunque no nos guste. Lo peor es el sufrimiento de antes, si lo hay, y el de los que se quedan después. Eso también es parte de la vida, y es en lo que hay que trabajar hasta el último suspiro, en el sufrimiento, y en la felicidad, porque eso tiene arreglo y la muerte, de momento, no tiene vuelta atrás.

Ella llega siempre seguro.

sábado, 2 de abril de 2016

Estoy contigo pero hagamos magia.

Quiero que sepas que no tengo nada contra ti.



En ti veo un ser extraordinario, sensible inteligente y lleno de posibilidades. En realidad te admiro. Probablemente me gustaría ser como tu en muchos aspectos.

Vienes y empiezas a decir cosas que has aprendido sin darte cuenta, cosas que vienen de lejos y tu crees propias. Me dices, por ejemplo, "a partir de los 45 años no quieren contratar a nadie" o "yo no valgo para estudiar". Me dices por ejemplo "el que no trabaja es porque no quiere" o "el que te critica es un idiota".

Te miro y no me gusta nada algo de lo que me dices aunque tu me gustes. La mayoría de las cosas que dices son estupendas y me gustan mucho pero esa frase ha hecho que mis alarmas se disparen. Sé que esto puede parecerte paradójico. Resulta que eso que tu piensas y dices creo que no nos ayuda a crecer y nos hace daño a todos.

Ese resorte llamado sentimiento me avisa que hay algo que falla en el discurso, algo que no nos sirve y nos puede dificultar el camino. Después de décadas dándole vueltas a la existencia he llegado a la conclusión de que no existen las verdades absolutas sino nuestras verdades. Mi verdad dice que no quiero que nadie le haga daño a nadie, ni a mi, ni a mis hermanos, ni al mundo, estableciendo formas de pensar que en mi opinión nos perjudican. Claro que. ¿Quien soy yo para establecer que nos perjudican?. Yo me baso en lo que me hacen sentir y en los actos o consecuencias finales hacia los que me conducen esas formas de ver.

Pero claro, nadie dice que sea sencillo. Todos somos parte de un todo. Tu crees que tus pensamientos y creencias  sólo afectan a tu vida pero nos afectan a todos. Cuando tu te rindes o peleas contra otros pierde el mundo entero porque abandonas miles de posibilidades de hacer cosas hermosas, bellas, importantes. Cuando tu te rindes dejas de ser un ejemplo, la excepción que rompió la regla asfixiante. Sé que lo entiendes.

Tenemos tanto miedo, estamos tan inseguros. Queremos que nos abracen y nos besen pero nos ponemos a gritar, a llorar o peor a atacar. Pensamos que el otro cuando dice "esto no me gusta de ti" o "no me gusta como piensas" nos quiere destruir o quiere sacar tajada o cualquier otra cosa porque "como fastidia que los demás se quiten la careta y sean ellos mismos y nos digan que no les gustamos". Pero no eres tu. No tenemos nada contra ti. Son las conductas, los actos, las palabras hirientes y ofensivas, las creencias limitantes las que no gustan y puede pasar que nos guste una parte y otra no.

Es mejor saberlo. Es mejor que te lo digan. Es mejor que lo escuches. Puede que estén equivocados. Sin lugar a dudas (¿o si?) no alcanzan a comprender el por qué de tu conducta que va mucho más allá del simple hecho y se arraiga en tus experiencias, frustraciones, desengaños, o más lejos aún en los que tus propios padres, tutores, mentores te transmitieron de manera inconsciente. Nadie llega tan lejos. Solo el amor llega.

Por eso las maneras son tan importantes. Porque resulta duro admitir que uno lleva una carga tan pesada, que igual ni le pertenece, y es importante que venga esa persona que es capaz de ver más allá y te lo haga ver. Porque hay que darse cuenta que hay cosas increíbles en nosotros que podemos hacer pero hay otras cosas que nos están frenando o limitando o paralizando y hay que verlas para poderlas cambiar.

Quiero que sepas que no tengo nada contra ti cuando te digo "Pero". Es mi mundo que se acerca al tuyo para tocarlo y saltan chispas. Cuando estás conmigo crecemos, avanzamos y aunque sigo sin estar totalmente tranquila, ni segura, ni feliz sé que has entendido que prefiero mirarte a los ojos con amor y decirte cómo lo veo, y que no depende de ti, sino de mi, que yo pueda estar bien y al revés.

Esta es mi alternativa al odio. Aceptemos, comprendamos, acompañemos, hablemos de todo. De lo que nos gusta  y de lo que no también. De lo que nos hace crecer y de lo que nos mantiene estancados, sin perder de vista ese horizonte azul al que nos gustaría llegar y sin dejar de admirar nuestra valentía.

 ¿Nos tocamos sin hundirnos?. 
         Hagamos magia.

martes, 28 de julio de 2015

¿Qué puedo hacer si quiero que alguien cambie?

Si quieres que alguien cambie puedes cambiar tú.

Lo sé. No te lo esperabas. Esperabas que te dijera cómo hacer que los demás cambien. Eso es lo que tu querrías. Ayudar a otras personas a mejorar sus vidas. Porque tu lo ves con mucha claridad lo que le hace falta a las demás personas. Crees y piensas que existe una o varias maneras de ser o estar en el mundo que son las adecuadas y te gustaría que los demás lo vieran tan claro como tu.

Pero existe una pequeña verdad que se entromete en tus planes. Esa verdad es que sólo puedes cambiarte a ti mismo. Los demás se cambiarán a si mismos, si ellos lo creen conveniente, cuando ellos lo deseen. Esa es la pequeña gran verdad del cambio.

Todo cambio empieza por cambiar uno mismo y aceptar que no puede cambiar a los demás.


A lo largo de mi vida han sido muchas las personas que me hablan de sus inquietudes. Muchas veces sus preocupaciones se centran en los demás. Habitualmente hablan de personas de su familia con las que tienen que convivir. Normalmente son personas a las que aman y que les importan. Piensan que estas personas no actúan de manera adecuada o no hacen aquello que más les conviene y quieren convencer a esa persona de que la mejor manera de actuar es la que está en su cabeza.

Si tu objetivo en la vida se centra en que los demás cambien lo vas a pasar muy mal. Lo que otras personas hagan no está en tu mano por lo que la vida para ti va a ser una constante fuente de frustraciones.

Lo que viene a continuación es lo creo que podríamos hacer para ayudar a que alguien cambie (si quiere).



- Entiende que todos somos libres de cambiar (o no), auténticos y únicos-

Puedes aceptar que no existe una realidad sino muchas y todas son ciertas .Tu verdad no es única. Aunque tu forma de ver la vida y de actuar te parezca la mejor los demás también tienen su verdad. ¿por qué las cosas tienen que ser como tú las ves y no como las ve la otra persona?. Escucha a los demás mucho. Habla con ellos de cómo ven las cosas, cómo se sienten. Intenta entenderles. Imagina ser ellos. Comprende sus motivos y sus razones que son aquello que les mueve.

Sentirse aceptado, valorado y amado es una base muy potente para cambiar. Las personas deseamos sentirnos libres y saber que si hacemos algo es porque queremos hacerlo y no para que otra persona se sienta orgullosa de nosotros. Necesitamos saber que existe un amor incondicional que va más allá de nuestras conductas, imperfecciones, manías y costumbres.

Cuando quieras un cambio empieza por la aceptación y el amor a lo que hay, a lo que es.

- Entrega  y busca información -

Busca todos los recursos y ofrece toda la información que encuentres. A veces las personas nos abrumamos ante el cambio. Queremos mejorar pero pensamos que es difícil porque no sabemos cómo. Las experiencias de personas que han estado en situaciones te pueden ser de utilidad y darte ideas. Luego para todo se pueden utilizar técnicas y métodos que se hayan aplicado en otras circunstancias y hayan funcionado.

Busca, Lee, Pregunta, Escucha.

Recoge y ofrece la información sin juzgar si te parece buena o mala, como una base para reflexionar más profundamente.

-Habla siempre desde tu experiencia y vivencias-

Cuando piensas que algo es mejor para otra persona has de ser consciente en todo momento que estás hablando desde tu experiencia y tu contexto. Por tanto, aunque lo que fue valido para ti podría ser valido para otros, no obligatoriamente lo será.

Porque muy probablemente la otra persona no se crió en tu familia, ni tuvo tus amigos, ni fue al mismo colegio, ni tuvo tus mismos intereses y aficiones, por supuesto no nació el mismo día en el mismo año en la misma ciudad.

Por tanto cuando alguien te pida un consejo y tu lo des, o cuando expreses a alguien que en tu opinión, sería mejor hacer las cosas de otra manera es necesario que te expliques, para que la persona entienda que esa es una opinión desde tu experiencia.

Porque tu NO lo sabes todo. Tu sabes acerca de lo que has vivido en tu limitada vida. Limitada en el espacio, en el tiempo, en las experiencias. Se humilde y respetuoso.


- Ofrece un poderoso motivo basado en los intereses del otro-

No hay nada como saber que es lo que necesita otra persona y ofrecérselo como un poderoso motivo para cambiar.

Hay personas que buscan el éxito, ser recordados. Otros quieren ganar dinero, O evitar el dolor, Seguridad, Que los demás les quieran, Ser admirados, Tener tranquilidad, Hacer cosas nuevas. Aprender, Asombrarse, Divertirse, Desarrollarse como personas, No parar, Sentir la emoción..... Hay infinitos.

Busca el motivo. Si hay motivo hay acción. Es la gasolina de la vida.

Si quieres un gran cambio necesitas una gran motivación interna.

- Cree que es posible-

Las personas solo cambian cuando quieren. Pero antes de querer tienen que creer. Si una persona no cree que puede cambiar olvídate. Lo mejor que puedes hacer para que una persona crea en si misma es creer en ella y demostrárselo. Dile que puede hacerlo e implícate algo en ello. Por experiencia, y en esto tengo mucha, cuando le dices a una persona que (desde tu experiencia) algo es posible, las probabilidades de que haga algo por conseguirlo se incrementan considerablemente.


Cambia tu

Porque ser un ejemplo es la mejor manera de que los demás vean que es posible. Es la mejor manera de que otros vean cómo puede hacerse. Muestra al mundo el cómo. No me refiero a dar explicaciones me refiero a hechos. Me refiero a hacer que las cosas sucedan. (Cómo me suena esta frase se la habré copiado a alguien)

Si no quieres que en tu casa se grite sé el primero en bajar la voz. Si quieres que te traten bien, trata bien a los demás. Si quieres que el mundo sea un lugar mejor donde vivir empieza por tu metro cuadrado, amplialo a un metro cubico y luego multiplícalo por dos y elévalo al cuadrado.

¿Por qué te preocupa tanto que cambien los demás? Cambia tú y ellos cambiarán contigo. Porque la vida es un sistema de relaciones, intereses afectos. Todos nuestros pequeños cambios afectan a nuestro microsistema e impactan en los sistemas adyacentes.

Si quieres saber cómo ya te lo he dicho antes
                -Siéntete libre-
                -Busca y recibe información-
                -Entiende que estás influido por tus experiencias y creencias-
                -Busca tu motivo-
                -Cree que es posible-

Abre los brazos.
Cierra los ojos.
                                               ¡¡Salta!!... ya has cambiado algo.
                                                          ¡¡Felicidades!!

domingo, 5 de abril de 2015

¿Cómo practicar una asertividad flexible y constructiva?. El NO sensible e integrador.

Nos negamos demasiadas cosas de manera rotunda. A veces rechazamos a las personas de manera inadecuada y les hacemos sufrir innecesariamente. También nos ponemos límites a nosotros mismos y los etiquetamos de infranqueables. Escribimos nuestros pensamientos con las palabras nunca y siempre, generando una terrible e innecesaria frustración en nosotros mismos y en los demás. ¿Cómo practicar una asertividad flexible y constructiva?. Aquí tienes algunas ideas.

Algunas personas dicen NO de una manera tan radical que me preocupan. Percibo que ese NO tiene que ver con algún esquema mental que un día establecieron en su cabeza y que les cuesta flexibilizar. Esos mapas mentales de los que Javier Iriondo nos habló en su taller y que hacen tanto daño. Porque la persona sufre cuando ve que se acerca a esos límites, o que los infringe, o que alguien lo hace. Pienso en esa persona que se dice a sí misma "yo siempre soy amable" y un día no lo es y siente que se traiciona. Pienso en la persona que dice "Nunca estaré con alguien 20 años menor que yo" o "Nunca estaré con alguien de mi sexo" o "Nunca tendré hijos" o "Nunca debería alcanzar 90 kilos" etc.


El cambio y la flexibilidad

Cuando te toca criar y eres madre aprendes mucho. Aprendes la consecuencias de un No y aprendes que hay muchos tipos de no. Aprendes que las circunstancias de la vida cambian y tus hijos crecerán y que lo que hoy no pueden mañana puede que si.

Por eso comprendes que también existe el:
- Ahora no.
- Bueno, ... pero.
- ¿y si en vez de...?
- También podemos...
- Eso será cuando...

Esto podemos decírselo a un niño, a cualquier adulto, a nosotros mismos. De esta manera estamos siendo flexibles y haciendo ver que nuestra negación tiene que ver más con las circunstancias que con el hecho en si. Comprendemos que un NO, es temporal, circunstancial, flexible. Estamos abiertos a alternativas, posibilidades ideas que integren nuestra posibilidad de cambio y los deseos de los otros. Estamos posibilitando sueños, estamos integrando realidades diversas.

Niño - Quiero una chocolatina.
Respuestas. "Ahora no. Cuando termines de cenar." "Bueno. Pero si haces los deberes primero" "¿Y si en vez de una chocolatina es una pera?" "También podemos merendar una mona" "Eso será cuando vayas al cumpleaños de tu amigo".

Adulto - Quiero quedar contigo a cenar
Respuestas. "Ahora no puedo. Quizás la semana que viene" "Bien. Pero podríamos quedar con más gente" "¿Y si en vez de cenar vamos de excursión?" "También podemos desayunar" "Eso será cuando no tenga pareja"

Los límites

Establecemos límites en nuestra vida que a veces pueden ser absurdos. Hablaba el otro día con una persona sobre aquellos que establecen que nunca podrán estar con una  persona, por ejemplo, de una determinada altura o complexión, de una determinada edady de cómo esto les niega posibilidades. 

Nos forjamos una idea en nuestra cabeza sobre cómo deberían ser las cosas y las buscamos así. Buscamos a personas con unas determinadas características, casas con unas características, trabajos con unas características, experiencias con unas características. Haciendo esto nos negamos probar, experimentar muchas cosas de las que recibimos y que quizás podrían servirnos y hacernos felices.

Otras veces esos límites tienen que ver con el momento en el que nos encontramos. Con nuestra situación anímica o con lo que deseamos para nuestra vida en un momento determinado. Que ahora hayamos decidido dejar de comer carne no quiere decir que en un momento de nuestra vida podamos cambiar de opinión. Es más, que en un momento determinado decidas saltar un límite no quiere decir que te estés traicionando, quiere decir que eres flexible. Díme. Si amas el deporte y un día decides tumbarte en el sofá y no hacer nada ¿Estás dejando de ser deportista?. Si comes sano y un día vas a un convite y te comes media tarta de chocolate tu solo, ¿Estás dejando de ser saludable?. No ¿verdad?. O sí, pero sólo en ese exacto momento.

También podemos flexibilizar nuestros "Noes". También podemos decirnos a nosotros ahora no pero quizás más adelante. Quizá podemos dejar una rendija abierta en nuestra puerta de la vida para que entre la felicidad, la posibilidad que no contemplamos ahora pero que existe. La posibilidad de cambiar, de aceptar lo que ahora no aceptaríamos, de encontrar en vez de buscar.


Concluir y dejar ir

La vida tiene etapas. Tiene momentos. A veces sentimos que necesitamos concluir algo. Necesitamos acabar ese libro que estamos leyendo desde hace dos meses o decidir que ya no lo vamos a leer. Necesitamos irnos de esa casa. Necesitamos dejar de ver a alguien. Necesitamos un cambio y los cambios requieren una conclusión.

Las personas que están a nuestro alrededor también necesitan concluir y a veces eso significa alejarse un poco o por un tiempo. Si no comprendemos que para vivir tenemos que cerrar, concluir, dejar ir a personas y situaciones. Para evolucionar necesitamos dar carpetazo a temas eternamente inconclusos. Si no comprendemos y aceptamos esto vamos a sufrir mucho anclados en lo que pudo ser y no fue y nos perderemos lo que esta siendo y podrá ser.

Un Sí es un No y un No es un Sí

Mi vida ha estado llena de periodos de mucho trabajo y ocupaciones seguidos de otros en los que no he tenido tanto trabajo. Algo que siempre comento es que cuando tienes dinero no tienes tiempo y cuando tienes tiempo no tienes dinero. En la vida hay que elegir y cuando eliges también renuncias.

Porque la vida es así. No tener pareja o hijos es tener más tiempo y posibilidad de acción. Tener hijos es tener más compañía y diversión pero también más responsabilidades. Vivir en una ciudad probablemente es renunciar a la tranquilidad o a la posibilidad de ir andando al trabajo. Si estás aquí no puedes estar allí. Si dices SI a algo estás diciendo No a otras cosas así que elige bien porque a veces sin quererlo estás negándote cosas. Piénsalo.

La diferencia entre el rechazo a la persona o a la situación / conducta

Voy a pedirte un gran favor por el bien de la humanidad.

No le niegues a nadie su dignidad. Todo el mundo se merece un mínimo respeto. No rechaces a las personas,  solo aquello de ellas que no te gusta. Sentirse rechazado como persona es uno de los peores sentimientos que existen e incide directamente sobre la autoestima.

No rechaces a una persona porque viste de una manera determinada, habla de una manera determinada, piensa de una manera determinada, anda de una manera determinada, come de una manera determinada, trabaja de una manera determinada, viene de un lugar determinado, es de un sexo determinado, le gustan unas cosas determinadas, se ha comportado contigo de una manera determinada. ¡No lo hagas!.

Puedes rechazar su compañía, puedes pensar diferente, pueden no gustarte sus pantalones o su manera de sudar. Puede que no te guste que va dejando sus trastos y papeles por toda la oficina sin cuidado o que sus chistes son tendenciosamente machistas. No te gusta que esa persona tarde tanto en decidirse o que decida demasiado rápido y luego se arrepienta o puede que detestes sus tremendas faltas de ortografía pero eso no ES la persona, son sus conductas, muchas de las cuales tienen que ver con aprendizajes y circunstancias y no son determinantes ni eternas. Acepta las personas, rechaza la circunstancias o el acto y comprende que tu NO igual es temporal, tanto como pueda ser la conducta de la persona o su circunstancia.

Siempre con tacto y siempre aclarándole a la persona que NO es ella, que eres TU. Eres tú el poco flexible, el que rechaza, el que tiene una manía, o creencia o limitación mental. A esa persona no le pasa nada malo, esta bien como es.

Las puertas entreabiertas

No sabes lo que pierdes cuando cierras una puerta. No sabes lo que pierdes cuando limitas tu vida. Igual estás perdiendo experiencias extraordinarias. Igual estás perdiéndote la vida. Igual estás perdiéndote la felicidad.



Dale una posibilidad al futuro, a la vida, a ti mismo. Deja las puertas entreabiertas.


lunes, 16 de marzo de 2015

Una mujer desnuda

Hasta hace poco no tenia cortinas en mi dormitorio. El edificio de enfrente al otro lado de la calle parecía estar demasiado cerca. Con total seguridad cualquier vecino un poco avispado podía verme desnuda al cambiarme de ropa. Así que durante 10 años todas las noches bajaba la persiana para ponerme el pijama por la noche o para vestirme por la mañana. Nunca me paraba a pensar que podía pasar si alguien me veía. Simplemente era impensable que alguien ajeno a mi intimidad pudiera contemplar mi cuerpo desnudo.

Lo mismo pasaba con mi otra intimidad.  Me refiero a mi particular manera de ver las cosas, mis sentimientos, mis valores, mis sueños. Consciente de mis imperfecciones, sintiéndome insegura, sabiendo que era muy vulnerable, con experiencias previas desagradables no me apetecía ser transparente. No me apetecía desnudarme delante de la otra ventana.

Pero era necesario para crecer. Porque ya no existían las puertas y por la ventana sólo se veía la noche. Porque el aire estaba enrarecido y sacar a relucir lo nunca visto era una alternativa atractiva para continuar y abrir nuevos caminos. Encontré el valor suficiente para decidir quererme y la inconsciencia suicida para lanzarme.

Recordé cuando mi padre decía que todas las partes de mi cuerpo eran iguales y no debía sentir vergüenza al mostrar ninguna de ellas porque todas eran parte de mi. Empecé a pensar las diferentes facetas de mi vida, de mi comportamiento, mis habilidades, mis gustos y aficiones igual que las de mi cuerpo eran dignas de amor. Al final decidí mostrar no todo y en todo momento pero quizás sí más de lo que cabria esperar.

Llegaron los juicios externos acerca de la inadecuación de mi conducta. Llego la culpabilización y el miedo. No estaba preparada para las consecuencias. Me hicieron daño. Pensé que me había equivocado. Pensé que había sido demasiado ingenua pensando que los demás no iban a juzgarme y a recomendarme otra forma de ser, de actuar, de pensar. 

Pero luego recordé aquellos que se sorprendieron y se maravillaron. Recordé a los que se alegraron. Recordé por fin vivir tranquila, sin límites absurdos ni  persianas que subir y bajar, luces que encender y apagar, ángulos que esconder. Pensé que sólo tenia que ser realista y aceptar que siempre encontraría a quien creyera que mi conducta, mi forma de pensar y de ser era "inadecuada" o reprobable.

Olvidé que, aunque a mi me gusta cuando la gente se desnuda. Que aunque a muchos nos parece bonito, sensual, poético, increíble aún hay muchas personas atrapadas en las redes de los convencionalismos como yo lo estaba.   Se me olvidó que muchos no están preparados ni saben reaccionar con naturalidad cuando ven en la ventana de enfrente a una mujer desnuda.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Cómo superar las preguntas sin respuesta



A lo largo de mi vida personal y profesional  he desarrollado, entre otras, dos habilidades que me han sido de gran utilidad. La capacidad de observar, percibir y sentir la vida con detalle e intensidad y la capacidad de reflexionar sobre ello y encontrar un sentido o respuesta lógica (o no) a lo que sucede. A veces en esa observación, sentimiento y reflexión te encuentras sucesos difíciles de explicar. Si el suceso es algo obviamente positivo me mantiene fascinada por un tiempo y simplemente me dejo llevar y disfruto de ello sin hacerme mas preguntas. Si el suceso es negativo pero no me afecta directamente puede que le de vueltas por un tiempo en mi cabeza pero no implica a mis sentimientos. Pero ¿Que pasa cuando sucede algo que no me gusta, que no entiendo y que directamente me hace daño?. Entonces toca enfrentarse de nuevo a la angustia de las preguntas sin respuesta.

Un día alguien dice que te ama. Te escribe cartas de amor impresionantes constantemente. Cuando hablas con esa persona notas la emoción y el entusiasmo en su voz. Realmente lo crees y tu también lo sientes. Todo rueda perfectamente. Un día discutes por una cosa que para ti parece absurda. Una discusión como otra cualquiera y de pronto esa persona que te idolatró, adoró y habló de ti maravillas te deja de hablar. Así, como diría mi amiga Loreto en plan ¡¡Raca!!. ¿Cómo te quedas?. Pasa la vida, pasan los años y no hay respuesta. No sabes lo que a esa persona le pudo molestar y su reacción te parece desmesurada. Tu estás enamorada  y te cuesta superarlo así que no entiendes como él ha conseguido rehacer su vida y tener planes inminentes de boda con otra persona en menos de un año. Empiezas a preguntarte muchas cosas y la vida empieza a parecerte absurda.

 La vida está llena de situaciones ilógicas. Madres y padres que matan a sus hijos. Maridos y novios que apuñalan a sus mujeres. Muertes sobrevenidas inexplicables. Enfermedades de origen desconocido. Niños que sufren sin sentido. Si te lo cuentan te impacta pero si lo vives y no lo manejas bien te marca para siempre.

Luego están esas pequeñas cosas que no sabes bien cómo interpretar. Algunas personas no perciben estos hechos o no les dan importancia, afortunados ellos en ese aspecto, otros más prácticos se quedan con lo que les sirve y desechan lo que no sin complicarse la vida. Pero, ¿Que pasa cuando te quedas anclada en el absurdo pensando y pensando, sintiéndote mal y no hay respuesta (ni la habrá)?

 Esa persona a la que admiras. Que te encanta lo que dice y hasta le tienes cariño un día decide bloquearte en twitter y ya no puedes ver nada de lo que publica. Tu mínima relación con esa persona siempre ha entrado dentro de lo cordial y puede que incluso hayáis intercambiado algún comentario. Cuando una persona te bloquea será por algo, pero claro el motivo sólo lo sabe ella y no hay respuesta. No es nada grave, no se acaba el mundo, pero te deja K.O. porque no lo esperabas.

La parte siguiente es la peor. Es cuando a consecuencia de la conducta de esta persona que no sabes quien es dejas que tu vida se vea afectada. Duermes mal, te levantas mal, vas con cara de perro guardián por la vida, tu marido, que ya te conoce un poco, te pregunta que ha pasado esta vez. No vas a hacer ejercicio, te saltas la dieta y te comes el Brownie que otra persona tiene reservado en la nevera, o peor, un paquete de salchichas de frankfurt entero o una bolsa de patatas fritas sabor jamón (1000 calorías pal cuerpo Macarena). Te maltratas. Es decir, la otra persona te pegó una patada en el culo pero tu te estás pegando la paliza entera.


¿Cómo manejar este tipo de situaciones sin blindar tu vida y tu corazón?


La respuesta no está en ti. 

Nos pasamos la vida leyendo, escuchando e incluso llegando a estar convencidos en ocasiones que nosotros y sólo nosotros creamos nuestro destino y tenemos el timón de nuestra vida.En las cosas de mayor trascendencia es posible que esto sea así pero la realidad es que convivimos, trabajamos con mas personas, queremos a otras personas y nuestros actos tienen efecto en ellos y al revés. No estamos sólos en el mundo y en este sentido hay una parte de la interpretación de lo que nos pasa que no está en nuestras manos.

Puedes darle a la cabeza todas las vueltas que quieras pero si se trata de que alguien ha hecho algo a lo que no encuentras sentido lo más probable es que ninguna de tus explicaciones sea la verdadera porque la respuesta está en la persona que lo hizo, ella sabe por qué y si no te lo quiere decir nunca lo sabrás.

Virgencita, virgencita, que me quede como estoy.

¿Seguro que quieres saberlo?. Cuando haces una pregunta incómoda te puedes encontrar una  respuesta contundente. ¿Estas preparado para una respuesta contundente?. Quizás vivas más feliz en la ignorancia, piénsalo.

Acoge la injusticia como parte de la vida. 

La vida es injusta desde que nacemos. Esto es algo que hay que aceptar aunque a veces nos toque la parte mala. Si no aceptamos nos quedamos encallados y no avanzamos. Esto lo saben bien las personas que conviven con algún tipo de discapacidad. La mayoría de ellos no se pasan la vida lamentándose y preguntándose por que sino pensando en cómo sortear las barreras y llegar hasta donde quieren llegar.

La vida es como es y hay que amarla en su totalidad. Cuando te toca la parte mala, o no te mereces lo que te pasa esto es algo complicado pero una vez lo consigues es una liberación para el espíritu.

NO eres TU. Elimina la culpa.

Crees que eres el ombligo del mundo y todo pasa por algo que has hecho. No tiene por qué ser así. A veces las personas hacen las cosas haciendo daño a otros y ni siquiera son conscientes de lo que hacen. Puedes querer a alguien, ser una muy buena persona, darle todas las atenciones a la otra persona y encontrarte con un desprecio simplemente porque esa persona no está preparada para recibir y valorar todo lo que le estás dando.

Si lo quieres más dulce pon miel y sino pon sal.

Las personas a veces tenemos comportamientos paradójicos. Los niños, por ejemplo, a veces cuando necesitan más atención se portan muy mal, gritan a su madre y le dicen que es mala. ¿Crees que lo piensan y sienten así? ¿O crees que necesitan un abrazo?. A veces estamos en nuestras cosas y no nos damos cuenta de que los demás nos necesitan y cuando nos alejamos hay personas que, como los niños, no han aprendido a tener una respuesta madura ante lo que sienten y esto les supera, sienten dolor y responden con agresividad. En realidad necesitan ser amados y no saben expresarlo adecuadamente.

Cambia el chip. No entres en la espiral negativa y dale la vuelta. Sonríe a esa persona que te acaba de decir que se salio del grupo de whatsapp que tu creaste porque era un asco y se agobiaba. Dile que la comprendes y pregúntale cómo le puedes ayudar. Despídete con un beso. No se lo merece pero te lo agradecerá porque lo necesita.

Si con el dulce no funciona prueba con la sal. Esto lo hacía mi abuela, cuando algo no le salia bueno le echaba sal. La vida también es así. Riete de todo. Tomate menos en serio. Manda a escabechar a más de uno. Lo que más me ha ayudado en la vida a superar los obstáculos y a relativizar las cosas ha sido el sentido del humor. Ayer mismo encontré esto en mi Facebook y solté unas cuantas carcajadas.






Sé práctico, elige tu respuesta útil y actúa en consecuencia. 



Atormentarse no tiene sentido. La respuesta no está en ti y probablemente nunca la sepas. Además de esto las posibilidades son múltiples. Entonces sé práctico. Si esto es así quédate con la respuesta que sea más beneficiosa para ti. ¿Porqué te vas a quedar con la interpretación en la que sales peor parado?. Ahora actúa en consecuencia. ¿Te han bloqueado en Twitter?. ¡¡Vaya!! Parece que eres una persona muy importante e influyente, probablemente esta persona te ama y no puede soportar ni siquiera leerte. Que bonito, alguien te ama con locura. Claro, ¿Quien no te va a querer a ti con lo maravilloso/a que eres?.

Vale, puede que esa tampoco sea la respuesta correcta pero si aceptas que no encontrarás la respuesta auténtica y que puede ser cualquiera y esa es la que te hace feliz, entonces, elige esa.

Quien sabe, igual, hasta has dado en el clavo sin querer.

martes, 5 de agosto de 2014

Hoy estoy enfadada contigo




Hoy estoy enfadada. 
No es que me haya levantado así. Normalmente siempre me levanto contenta. Lo que pasa es que ha sucedido algo o alguien ha dicho o ha hecho algo que me ha "Ofendido" y ahora estoy así. Así, ya sabes sí, con cara de pocos amigos, con voz de pocos amigos, sin ganas de saber de ti, hoy no me pareces ese tio o tia majo y amable de siempre. Estoy enfadada contigo, y lo sabes. Lo sabes porque si me enfadas, me has enfadado tan bien que seguro que te has dado cuenta de ello. Probablemente te lo haya dicho o insinuado. Me da igual si piensas que es justificado o no, es mi enfado y para mi es lo justo.

Enfado NO es Violencia
Claro que no todo está justificado cuando te enfadas. Hay que delimitar muy claramente entre violencia y enfado. Si una persona te grita, insulta, pega patadas en la puerta de tu casa, te amenaza a ti o a los que quieres, te agarra fuerte del brazo y te empuja sobre el sofá, se pone a conducir como un loco a 80 km/h en una carretera de 40, te cierra con llave sin dejarte salir de tu habitación, se arrima tanto a tu cara que parece que te lo vas a tragar o te pega. Eso es Agresividad, maltrato o violencia y no es lo mismo que un enfado. La violencia y el maltrato, así como la tortura física y psicológica nunca están justificadas haga lo que haga otra persona y sea quien sea.

¿Sirve de algo enfadarse?
Enfadarse sirve para que las otras personas sepan lo que te molesta y qué es lo que a ti te parece importante. Podemos pensar que hay personas que se enfadan por chorradas. Pues bien, si se enfadan para ellas no es una chorrada. Voy a poner ese común ejemplo de la persona que se enfada cuando no le queda agua fria en la nevera porque se la han bebido y no la han repuesto. Puede parecer una tontería pero para esa persona no lo es.

Las cosas no son sólo lo que son sinó también lo que significan
Una llamada no es sólo una llamada. Un beso no es sólo un beso. Una respuesta no es sólo una respuesta. Un bloqueo en Facebook no es solo un bloqueo. Lo que haces tiene un significado y una interpretación para los demás que va más allá de lo evidente. Siguiendo con el ejemplo anterior, si a ti te gusta el agua fría y nadie la repone puede significar (para ti) que los que conviven contigo no se preocupan por ti y sería lógico que eso te disgustara y enfadara.

Enfadarse sienta mal pero sucede y es importante, déjalo ser.
Lo paso fatal cuando me enfado. Me altero mucho. Empiezo a pensar muy rápido. Me dan ganas de llorar. Uff. Es una emoción negativa , aunque sea útil, aunque se pueda controlar. Cuando alguien se enfada está sufriendo, seguro. Por eso no creo que haya personas a las que les guste enfadarse, eso es un cuento chino. Puede haber personas a las que les ofenden más cosas que a otras y, en cualquier caso, ofenderse excesivamente no será muy bueno para la salud por lo que, si eres de enfado fácil y olvido lento te recomiendo que te lo trabajes.
Otra cosa muy diferente es que, ahora parece que tenemos que estar siempre felices y contentos cantando el "lalala Ohlalala" y teniendo pensamientos positivos mientras damos gracias en la vida por todo lo que nos sucede. Pues yo te digo que ¡¡NO!!. Tus sentimientos son legítimos, tu tristeza es legítima, tu enfado es legítimo, es parte de ti, esta bien, no hay nada erróneo en ti, estas herida o herido, eso es todo. Pasará, se arreglará, o no, o te olvidarás con el tiempo y con algo de suerte y las medidas oportunas no volverá a pasar en mucho tiempo.

Haz algo al respecto o en consecuencia
Si te enfada algo o alguien toma tus medidas para no volverte a enfadar. Si alguien hace algo que no te gusta diselo, hazselo saber, de lo contrario estarás constantemente enfadada o enfadado para nada. Expresa tu enfado (recuerda sin violencia). Si una persona te molesta particularmente, y no te hace caso a pesar de tus muestras, aléjate de ella porque, probablemente, a esa persona le importas poco y también probablemente, no te respeta en absoluto. A veces nos vemos obligados a convivir con personas con las que no nos llevamos bien, en ese caso, intenta no implicarte emocionalmente con ellas, tratalas con la corrección debida y ya.

¡¡Que complicado el amor!!
Si. Que complicado cuando quieres a alguien y entonces te hiere, o le hieres. Dicen que quien te quiere te hará sufrir. No lo creo. Las personas que te quieren te respetan y te hacen feliz la mayor parte del tiempo pero si te enfadas mucho puede que se cansen de tus enfados y se vayan o si se van al primer enfado puede que no te quieran demasiado ¿no?. Seguro que tienes cosas magníficas que hacen que muchos aguanten esos enfados y se esfuercen por entenderte y comprender qué significa para ti eso que han hecho. Igual se tragan su orgullo y te llaman para preguntarte qué ha pasado y hablar de ello. Simplemente habrá quien sea capaz de sentarse a tu lado y, aunque no le guste tu cara fea, permanezca ahí junto a ti el tiempo necesario para verte sonreir de nuevo en algun momento y, entonces, hablar de ello contigo. Quizás alguien que te diga que, a pesar de tus enfados, todavía te quiere.  Eso sí sería maravilloso.


miércoles, 11 de junio de 2014

Cómo Crecer y Avanzar desde la Aceptación


Cuando pienso en uno de los mayores trabajos que puede hacer una persona por sí misma y su salud física y mental siempre pienso que la aceptación es un paso fundamental. Me refiero a ese tipo de pensamiento que enlaza con la autoestima y el autoconcepto y cuyo resultado tiene que ver con el bienestar y la felicidad que cada uno.

El origen

Las personas que tenemos bastante acentuada la percepción de la vida, o si quieres llámalo tener una gran sensibilidad, nos damos cuenta enseguida de que hay ciertas situaciones y personas con las que nos encontramos más tranquilas, digamos que esas personas nos hacen sentir bien, estamos "cómodas".

También puede suceder al revés, hay situaciones y personas con las que, no sabemos por qué nos sentimos incómodas. Esto puede tener que ver con nuestro primario instinto de supervivencia. Algo tiene esa persona o situación que inconscientemente nos lleva a retomar una sensación de amenaza, peligro o malestar. Nuestro yo más vulnerable se siente amenazado.

Las personas que aceptan a los otros

En general hay personas que cuando aman lo hacen de verdad. Es decir, aceptan a los demás tal y como son con todo lo que eso conlleva. Intentan potenciar lo bueno de las personas y no rechazan su parte negativa. Están llenas de amor incondicional. Cuando estás con los que sientes como tus amigos verdaderos por ejemplo, te sientes querido y aceptado y sabes que puedes actuar libremente sin la amenaza de ser juzgado y rechazado. Intenta acercarte al máximo a estas personas que te devuelven un reflejo constructivo y positivo de ti mismo.

Juzgar es inevitable

Amar incondicionalmente es muy difícil. Todos tenemos esquemas de lo que es bueno y malo. De lo que nos parece un comportamiento adecuado. Asociamos de manera inconsciente ese comportamiento a ciertos rasgos que pueden ser físicos o no como la manera de hablar, de andar o de vestir, de tal manera que juzgamos en una primera impresión general por asociaciones mentales inconscientes y, además, al no ser conscientes de esto, actuamos en consecuencia. Esta forma de actuar que podemos denominar "primaria" en realidad es injusta ya que no le damos a la persona la oportunidad de darse a conocer realmente.

Si eres consciente de esta realidad, de que es inevitable juzgar, serás capaz de utilizar lo que tienes de manera positiva, con precaución y respeto y comprobando con posterioridad si tus impresiones son adecuadas a la realidad.

La terrible sensación de estar expuest@ y ser vulnerable

No nos engañemos, la mayoría de nosotros, los seres mortales, deseamos en nuestro fuero interno que nos quieran y nos acepten. Sin embargo todos hemos vivido rechazos y no son nada agradables. Las personas que dan pasos, que se arriesgan, que intentan, que hacen, que son contundentes, son las que más avanzan y hacen avanzar el mundo pero la acción tiene un retorno, una respuesta, incluso el silencio es una respuesta.

La respuesta también puede ser igual de contundente que nuestra acción y puede ir en contra de ella, puede rechazar lo que hacemos lo que decimos, o peor, puede rechazarnos a nivel personal. La respuesta puede ser individual, o peor, colectiva, e ir directamente contra la esencia de uno mismo. Si, a mi también me parece terrorífico.

Es por esto que, cuando damos un paso al frente, muchos nos lo pensamos, dos veces no, tres o cuatro, pensamos y pensamos y nos cuesta tanto dar el paso. ¿Y si me equivoco? ¿Y si no le gusta a alguien de mi familia? ¿Que dirá mi padre?. ¿Que pensarán mis amigos? ¿Tendré que aguantar la charla ético-moral de alguien sobre si es mejor hacer las cosas a su manera o a la mía?. Todos tenemos nuestro corazoncito vulnerable. No queremos sufrir.

La aceptación como respuesta para crecer y avanzar.

Nunca vas a gustarle a todo el mundo y siempre habrá quien te quiera pase lo que pase, hagas lo que hagas. Si eres capaz de aceptar esta premisa podrás avanzar en tu felicidad. De lo contrario estarás paralizado por el miedo a sufrir y a ser rechazado. No es nada fácil, como muchas de las cosas importantes de la vida, aceptar que hay quien no te querrá y a quien no gustarás y que habrá cosas de ti, de como eres, difíciles de cambiar y que causan rechazo. Se trata de un trabajo interno de tiempo pero te animo a ser valiente porque es mucho lo que puedes ganar.

De la misma manera que tienes que aceptar que no puedes gustar a todo el mundo tienes que aceptarte tu y quererte. Si tus padres, tu novio, tus hijos, tu amiga, te quieren por completo ¿Por qué no te quieres tu?. Mírate al espejo con los ojos de la gente que te quiere incondicionalmente. Ellos no ven una cara o un cuerpo sin nada más, no ven una persona gruesa o delgada, te ven a ti como persona a la que aman. ¿Tu no te vas a amar a ti mismo? ¿Vas a ser tu la persona mas cruel e injusta del planeta contigo misma?. Esto me parece terrorífico. Cambia el chip.

Los pasos para crecer y avanzar.

Acepta. Todo esta bien. La vida es así. Lucha por cambiar lo que se pueda cambiar si tu quieres pero no cambiarás a los demás si ellos no quieren. Podrás trabajar para que el mundo sea mejor , más justo, más bonito, pero lo que hagan o piensen los demás no dependerá de ti. Tu puedes intentar abrirles los ojos pero si ellos no quieren nunca lo conseguirás.

Ama - te. Repito... que tu eres un ser maravilloso e inigualable. Por eso deja ya de juzgarte y adora tus defectos. Toma distancia de los juicios internos y externos. Obsérvate en la distancia como alguien digno de amor, una persona buena y bella a su manera.  Confía en esta nueva perspectiva y avanza por favor. Si no te quieres tú, si no te respetas tú, será muy difícil convencer a los que están a tu alrededor.

Actúa. Si ya has dado los dos pasos anteriores ahora es el momento de actuar. Puedes equivocarte. Puedes patinar. Entonces aprenderás de los errores y podrás volver a intentarlo. Ya sabes que lo que hagas. Todo tendrá una respuesta una repercusión. Pero ya estarás preparado para ello, ya serás lo suficientemente fuerte para que esto no te destruya.