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domingo, 15 de enero de 2017

Motivos y estrategias para ser feliz


Hoy es Domingo y he leído que mañana 16.01.2017 es el "Blue Monday".

Resulta que hay un día al año en el que se ha comprobado que es el día en el que las personas se sienten más desgraciadas y suele coincidir con el tercer lunes del primer mes del año. Dicen que las causas son principalmente económicas y climatológicas. Por una parte disponemos de menos recursos a causa de los gastos navideños y, por otra, hace frío, el sol luce menos, los días son más cortos. Esto hace que nuestro estado anímico empeore.

El Blue Monday es este lunes. A mi no me extraña nada que caiga lunes ¿a ti si?. Ya sabemos que los lunes son estupendos. En realidad los lunes son como cualquier otro día si no fuera porque en la mayoría de países y en la mayoría de familias los domingos no suele ser día laborable y uno puede hacer lo que le da la gana desde tumbarse en el sofá hasta el camino de Santiago por etapas. El que es solitario no tiene que aguantar a los demás y el que gusta de la compañía puede irse de juerga con sus amigos. Pero al día siguiente esa libertad parece que se acaba porque uno tiene que ir a trabajar o a estudiar o a llevar a los niños al colegio o a hacer los trámites del banco o a buscar trabajo o a empezar todos esos buenos propósitos de inicio de año que no le apetece nada hacer como nadar 40 piscinas o correr durante media hora a las 7 de la mañana.

Cariño. Relájate. Eso es lo primero. Si no te apetece, ni corras ni nades. Hoy no, que es Blue Monday.

Sé como te sientes si estás muy triste hoy porque he pasado por sentirme así y hay ocasiones en que todavía lo siento y duele. El sufrimiento es humano, es parte de la vida y no es opcional sentirlo. Eso es lo segundo, aceptar que el sufrimiento es parte de la vida.

Lo tercero es recordar que TODOS tenemos motivos para ser felices. Porque cuando estamos tristes nos olvidamos, nos metemos en una espiral negativa y un pensamiento negativo nos lleva a otro y al final concluimos erróneamente que todo está muy negro y que no hay nada que hacer. Cuando estamos tristes filtramos la vida a través de esa tristeza y nos olvidamos de que hay cosas buenas en nuestra vida.

Recuerda. Tienes motivos para ser feliz.

Estos son los míos:

- Abrir los ojos cada mañana y ver la luz. Estar vivo/a.
- Tenerla capacidad de hacer cosas y de elegir parte de ellas.
- Cambiar pequeños detalles y hacerlos mejores.
- Decir buenos  días a la familia y en el trabajo.
- Un abrazo o un beso a cualquier hora del día.
- Las personas amables.
- Tomarme las cosas con humor. (Ser simpática).
- El aroma del café.
- La compañía de personas alegres y positivas.
- Poder ayudar a otros sin esperar nada a cambio.
- Una ducha calentita.
- Ir despacio, muy despacio, más despacio.
- Parar y mirar al cielo (o por la ventana).
- Respirar profundamente y darme cuenta de que respiro.
- Permanecer en silencio y disfrutar de él.
- Comprar cosas necesarias para mi familia.
- Cuidar de mi preciosa hija, escucharla y estar a su lado.
- Escribir poemas y posts, y compartirlos con el mundo entero.
- Cocinar y comer cosas ricas.
- Beber agua limpia.
- Tomar una infusión calentita.
- Saber que existes y que no estoy sola. Gracias.

Te invito a que pienses en esas cosas que hacen tus días hermosos.

Sé que esto para algunas personas no es suficiente porque en este momento están sufriendo muuuchoo. Cuando una persona sufre siente que ese sufrimiento nunca se acabará y que los motivos no son suficientes.

La gran mentira que nos contamos cuando estamos tristes es que el sufrimiento nos acompañará siempre. El sufrimiento tiene un tiempo limitado y se acaba, puede volver, después volverá a marcharse, es así. Ten esperanza. Llegará un día en que todo mejorará aunque ahora no lo creas. Lo sé porque lo he vivido en mi y en otros. A veces se diluye con el tiempo y otras un día te levantas y ya te has hartado de sufrir.

Otra mentira es que no puedes hacer nada para dejar de sufrir. La mejor manera de parar la espiral del sufrimiento es haciendo que tu mente se concentre en otras actividades porque mientras piensas en cómo solucionar algo, en cómo hacer algo nuevo tu mente no está enfocada en lo que sientes y eliminas el dolor.

Hace unos meses probé a escribir una lista de las  cosas que alguien podía hacer para distraerse. Alcancé a escribir en media hora unas sesenta. Escribiré aquí solo aquellas que considero más sanas, sencillas y económicas como ejemplo.

Puedes:
- Pasear.
- Escuchar música.
- Ver series o vídeos.
- Llamar a un ser querido para hablar.
- Nadar.
- Cocinar.
- Leer un libro, Blogs, prensa, revistas.
- Hacer fotos de lo que ves.
- Cuidar plantas.
- Bailar.
- Escribir.
- Ordenar algo.
- Sexo.
- Bañarte o tomar una ducha.
- Visitar un museo.
- Meditar un minuto.
- Ayudar a alguien a hacer algo.
- Visitar a la familia.
- Dibujar o pintar.
- Escuchar podcasts o la radio.
- Festejar, organizar un encuentro.
- Viajar en cercanías o en bus.
- Recitar un poema a alguien.
- Contar un chiste malooo (o bueno)
- Hacer un puzle
- Jugar a las cartas.
- Inventar historias y luego contarlas.
- Cuidar a alguien.
- Aprender Magia.
- Coser o tejer
- Subir escaleras.
- Pintar la casa.
- Contemplar el amanecer o el atardecer.
- Coleccionar algo raro.
- Practicar caligrafía.

Seguro que hay miles de cosas más que podemos hacer para distraer nuestra mente.

¿Cuales son las tuyas? Escríbelas  en los comentarios si quieres.

 Hay dos cosas más que quiero que sepas.

Una de las cosas que más nos entristece es pensar que nuestra vida carece e sentido, que nuestra vida es absurda y que no podemos hacer nada para cambiar las cosas. Por supuesto es otra mentira que nos creemos.

Te recuerdo que en este país y en los demás hay muchas personas en situación de pobreza y que sufren. Hay personas con situaciones muy complicadas y existen organizaciones que están ayudando a estas personas y que normalmente aceptan la colaboración de voluntarios. Durante el tiempo que estuve desempleada esto me angustiaba mucho y colaborar con asociaciones de este tipo hizo que recordara que puedo hacer mucho por mejorar la vida de los demás.

Si no sabes a donde acudir te recomiendo tres.

- Cruz Roja Española. Pincha aquí si quieres saber cómo hacerte voluntario de Cruz Roja y obtener información

- Cáritas. Pincha aquí para ser voluntario de Cáritas e informarte

- Teléfono de la esperanza.  Pincha aquí para ser voluntario del Teléfono de la esperanza e informarte

He puesto los enlaces de Valencia pero cualquiera de estas organizaciones opera a nivel nacional e internacional y estoy segura de que encontrarás algo similar allá donde residas y podrás dedicar unas horas semanales a las personas que te necesitan o que puedes contar con ellos para pedirles ayuda si tu situación es desesperada. No dudes en llamarles, o en acudir, me consta que son entidades muy serias en su trabajo.

Si eres de Valencia también te recomiendo La casa grande. Yo estuve con ellos de Voluntaria dos años y fue una experiencia maravillosa que siempre recordaré Pincha aquí para conocerles

Lo segundo es que hay personas inspiradoras cerca de nosotros. Algunas están en nuestra familia, otras en nuestro trabajo o entre nuestros amigos. Fíjate en tu entorno y las encontrarás. Si te gusta leer puedo hablarte de dos personas que me han ayudado con la exposición de sus ideas y sentimientos. Son dos Blogs que a mi me encantan, aunque en realidad hay muchos autores más que te pueden ayudar.

Te recomiendo leer a Isra García Pincha aquí para acceder a su Blog . Le leo diariamente desde hace tres años y la conclusión es que nunca me deja indiferente. Su blog está centrado en negocios y marketing digital pero sus posts acerca de su forma de ver las cosas, estrategias para mejorar y experimentos me inspiran mucho. Hace que me cuestione muchas cosas y que me sienta viva e inquieta.

También te recomiendo leer a Mercé Roura Pincha aquí para acceder a su Blog que escribe maravillosamente sobre esas cosas que a todos nos preocupan de la vida, el amor y la emoción pero con una habilidad en el lenguaje que alcanza directo a lo más profundo de nuestro ser y nos remueve. Es un ángel revolucionario de las palabras y además me ha ayudado mucho con sus escritos a sentirme mejor conmigo misma.

Así que espero que, si en este día, o en otros, la tristeza y el frío llaman a tu puerta, o la derriban sin piedad, entrando en tu vida, utilices algo de lo que te dejo aquí para continuar, porque todos tenemos la responsabilidad de continuar y mejorar nuestro mundo y el derecho a ser felices.



¡¡Rebélate y continua!!

¡¡No te rindas nunca!!



lunes, 31 de octubre de 2016

En busca de la felicidad

Esto no va sobre la película que protagoniza Will Smith. Esto va sobre mi película y, si sirve, puede que sobre la tuya. Servirá creo y espero.

Podría escribir un libro pero no te quiero aburrir. Nuestro tiempo es muy valioso así que intentaré ir al grano. Me encantaría hablarte de lo fantástica que soy y  de todas esa cosas que sé hacer de forma única. Puedo hacerlo, no me cabe duda. Pero no quiero.

Ahora mismo podría decir que lo tengo todo. Tengo trabajo, familia, salud, amor, y también momentos muy jodidos. Soy muy consciente de todas esas cosas maravillosas y al mismo tiempo soy muy consciente de todas mis debilidades. Me pregunto cada día quien soy y no lo sé.

Sé lo que hago y sé como me siento. Esa es mi brújula y el amor es mi motor. Voy sin dirección. Voy sin Rumbo. Así que en esta isla de mi vida, en los puertos del momento voy varando con la única intención de aprender y, a cambio, procurar que las cosas queden allí mejor que cuando me llegué.

Hago muchas cosas bien, otras mal. Siempre intento mejorar en lo que puedo. Muchas veces, necesito ayuda. Es absurdo pensar que una persona puede salir adelante y alcanzar sus metas, en este caso la felicidad, sin ayuda de otras.

Pide lo que necesites y luego agradece. El agradecimiento es el amor más grande. Las persona no queremos regalos queremos el amor y agradecimiento que los regalos significan. Cuantas veces las personas me han dicho "es la primera vez que alguien reconoce el valor de mi trabajo y de mi esfuerzo". ¿Nadie se lo ha dicho nunca?. 

Una sola palabra, "Gracias", en el momento oportuno, puede quedar grabada en el corazón de alguien para toda la eternidad y otra palabra "Perdón" puede eliminar de una todo el dolor que causaste. Piensa en eso y en lo grande que es que solo dos palabras pueden cambiar vidas. Así que Gracias por el amor y perdona el dolor e incomodidades que mis imperfecciones te hayan podido causar.

Todas estas cosas sencillas que cualquiera podría hacer son las que yo voy haciendo cuando puedo para mejorar mi vida y las de otros. Esas, y hablar mucho con cuidado a los demás. No perder la esperanza en el diálogo como medio para encontrar nuestra verdad común y entendernos y querernos unos a otros con nuestras particularidades.

No voy a decirte lo maravillosa que puedo llegar a ser. No. Porque aún me cuesta decírmelo a mi misma. Prefiero seguir en lo mío. Prefiero seguir en mejorar, en solucionar, en ayudar, en sentir, en ilusionar y hacer sentir y el que quiera que me siga, que me busque, que me pida que le acompañe. Si, que me lo pida leches, que tampoco es tan difícil. ¿No?

Gracias por estar ahí siempre, llenando con el calor de tus palabras el frío del agujero negro que dejaron todas las caricias y los besos que nunca se dieron.

Sigamos en la búsqueda de la felicidad.


Imagen creada y guardada por Maria (mi hija) con textgram

viernes, 6 de mayo de 2016

La medida de la felicidad



Fue un día hace tres años a principios de marzo de 2013. Yo estaba delante de la puerta de la Escoleta de educación infantil esperando que saliera mi hija. Conmigo estaba acompañando una de mis mejores y más queridas amigas. Se llama Mari.


Estábamos a punto de cumplir 40 años y mi amiga estaba dispuesta a celebrarlo por todo lo alto. Me comentó ilusionada si podía escribir algo para aquel momento. Algo gracioso como yo solía hacer hace años. Algo con chispa y emoción. Automáticamente  giré mi cabeza y le respondí con ese estilo cortante que a veces me adorna que yo ya no estaba para esas cosas. "Lo siento Mari. Ya no soy la de antes. - Dije fríamente-. Ya no tengo ganas de tonterías. No me siento capaz de escribir nada gracioso. No tengo ganas de reírme de nada. ". Lo dije como quien habla del tiempo y al mirar a mi amiga vi que lloraba y le pregunté por qué, pero no me contestó. Creo que las dos sentimos lo mismo. Sentíamos que yo ya no existía. Que era otra. Que aquella persona con la que había reído tantas veces se había esfumado y ya no había nada que hacer.

Estos tres años han sido un largo camino. Diría que he viajado mucho por mi interior y me he perdido. He luchado contra mi misma, contra mis emociones, mis pensamientos, mis creencias. He pasado mucho miedo. Desde las profundidades de un lugar oscuro y frío me he agarrado a todo lo que sobresalía entre las zarzas para salir de esa oscuridad. He pasado largas noches de insomnio, días de lágrimas que parecían eternos. He buscado ayuda hasta encontrarla sin saber buscar y sin tener ganas. Me levantaba porque tenia que levantarme, salia de casa porque tenia que salir.

Cuando sales de ese lugar te das cuenta de que parte de tu vida es un desierto. Que hay personas de las que debes alejarte sólo porque tu instinto te dice que no te están haciendo ningún bien, se están bebiendo toda el agua que necesitas para crecer. Resulta, que las bombas de tu tristeza han hecho mella en tus seres queridos y las ciudades de la confianza se han quedado en ruinas y hay que reconstruir todo lo que has destrozado con tu amargura. Sigues sin poder reír. Te parece que la vida no tiene, perdonad la expresión, ni puta gracia. Pero sigues en ello, intentando encontrarte. No sabes muy bien a donde vas y eso te angustia. Pero sí que sabes donde no quieres volver.

Entonces un día sucede algo bueno y sientes algo con sabor a "dejà vu". Una pequeña grieta en la tristeza deja pasar la luz y empiezas a reírte de algo absurdo. De algo que te cuentan. De un recuerdo de ti que alguien trae. Una voz que dice que le ayudaste un día y está convencida de que sigues ahí escondida. Entonces empieza la montaña rusa. De pronto en lo mas alto y de pronto caídas en picado. Temes reír porque temes caer desde la risa al llanto en cuestión de horas. La vida te da vértigo y quieres frenarla, quedarte en punto muerto. La inseguridad se apodera de ti y no te sientes capaz de tomar las riendas de tu propio yo desbocado que te tiene atemorizada.

Pero continuas construyendo por dentro tu mundo y por fuera tus relaciones. Empiezas a definir una nueva vida, un nuevo mundo, ese que quieres. Con menos ruido, con menos cosas, con menos caos con más paredes limpias y mucha ternura. Abres las puertas que te llevan a nuevas relaciones enriquecedoras con personas que te aportan alegria, confianza en ti misma. Aprendes a ver más allá, a ver los intereses creados por los que no quieres moverte. Distingues entre personas que te dieron la mano y personas que te la jugaron haciendo ver que te apoyaban. Cierras puertas que no debiste abrir y te despides de quien nunca te quiso bien (como te mereces).

Sueñas con ser feliz pero no lo eres. Intentas que sean felices los que amas al menos. Empiezas a hacer cosas bonitas, cosas que llenan tu mundo de aquello que te alegra el corazón. Bailas un poco, cantas un poco, sonríes, escuchas esas canciones que el amor te entregó. Ayudas a otros. Sientes que vales la pena, que vivirías contigo misma y serías capaz de hacerte feliz.

Un día algo malo sucede y no te sientes superada por ello. Empiezas a sentir que manejas tus emociones. Estás consiguiendo dejar de sufrir innecesariamente. Te descubres de pronto bromeando sobre algo y eso te vuelve a dejar un sabor de "dejà vu" que te gusta. Te acabas de encontrar, eras tu "la graciosa", esa que tu amiga perdió hace tres años. Entonces entiendes por qué lloraba. Entonces ella vuelve y te recuerda cuando erais adolescentes y vuelves a reír.

Mi amiga Mari ahora vive en el campo a muchos kilómetros de mi. Pero vino a vernos hace unas semanas. Fuimos a cenar y me dijo que un día dando un paseo vio un rebaño de ovejas y pensó que las personas somos bastante como ellas, así de tontas, que si hay un ruido nos ponemos nerviosas, que si una va hacia la derecha todas las demás van detrás. Contó que viendo a las ovejas vio a una que no tenia nada que ver con las otras estaba como en su mundo y parecía bailar. Se movía para un lado y para otro a su aire y pensó que esa era yo.

"Es cierto Mari. Esa soy yo", - le contesté- , y de nuevo volvimos a reír juntas contentas de habernos vuelto encontrar en todos los sentidos.

Porque la risa es sin duda la medida de la felicidad.

sábado, 16 de enero de 2016

Elijo sentir alegría

Pensar está sobrevalorado. Es mucho mejor sentir. Creemos que elegimos pensar y que sentir nos viene dado pero lo cierto es que lo podemos elegir. Yo elijo sentir alegría. Pensar no me da más que disgustos. 


Hay un pensamiento que creo necesario. Ese que va sobre el cómo. Diría que es un pensamiento estratégico. Ese pensamiento me ha ayudado a veces a superar obstáculos... otras me ha desesperado. Luego está el pensamiento existencial. Ese es el que mas disgustos me trae. Empiezo a pensar cual es el sentido de todo esto que a mi me parece absurdo. Me pregunto el origen y causa de mis sufrimientos y me hago la gran pregunta ¿Por qué?.

A veces, el pensamiento se atasca y empieza a girar en círculos. Tu pensamiento en forma de espiral negativa se ha convertido en un tornado y te va a tragar. Entonces si tienes suerte y aparece un momento de pensamiento estratégico te das cuenta de que tienes que hacer algo y salir  de ahí para evitar la autodestrucción.  Tienes que actuar hacia el exterior. Hacer algo. Porque cuando haces algo cambia el foco de atención. Tus pensamientos descansan y el tornado se convierte en un poco de aire. Abres los ojos y compruebas que estas viva. Respiras y notas que lo que antes te estrangulaba ya no existe. Ha sido una trampa. Te has engañado por un momento.

Este año me gustaría dejar de pensar  un poco. Prefiero sentir. Sentir me enfoca y me ayuda a decidir lo que es bueno para mi. Hay pocas cosas me dejan indiferente. Soy como un aeropuerto con sentimientos que aterrizan y despegan constantemente, con temporadas altas y bajas pero sin descanso.

Los sentimientos son como una brújula. Elijo la dirección de la alegría. Ya está bien de perderse. Si la alegría va por la jungla yo a machetazos por la jungla. Porque ya me empiezo a cansar de la amargura. Si mis amigos, los que me conocen de siempre, saben que soy graciosísima. Cuando me tomo la vida a cachondeo me pasa de todo lo inimaginable y luego, si lo cuento, la gente se muere de risa.

¿Donde está la felicidad? Pues en la dirección de la alegría ¡¡Claro!!. Me voy a autorrescatar las carcajadas porque puedo y quiero. Elijo sentir mucho, como siempre, esta vez alegría. Porque este año que ya no puedo llamarme joven he descubierto que no hay mejor cosmético que ser feliz. Cuando estoy contenta me quito años, arrugas, mi cutis gana luminosidad y se me va el hambre.

Elijo las personas que me hacen feliz. Las que cuenten conmigo y quieran acompañarme. Las que siempre me hacen sentir y reír. Las que me ayudan cuando no lo espero. Elijo los lugares que me traen paz y alegría. Elijo hacer cosas que me sienten bien, que respeten mi cuerpo y mi ritmo. Elijo quedarme con las cosas que me ayuden a sonreír y a sentirme bien. Elijo fiesta contigo y conmigo.

Porque la vida es dura y más para los que la sentimos a tope. Tiene cosas inevitablemente dramáticas. Está llena de injusticias y crueldades. La vida no es maravillosa. Lo maravilloso es que podemos elegir las pequeñas cosas que nos rodean. Lo bueno es que en nuestra limitada libertad podemos dejar de pensar, ganarle al potente tornado de los pensamientos y decidir hacer algo que por un instante nos haga sentir bien. Que podemos Inhalar profundamente la parte dulce del aroma de la vida y exhalar amor una y otra vez.

Eso sí es maravilloso. ¿No crees?

lunes, 22 de diciembre de 2014

Feliz Navidad Diferente

Ya llegan las Navidades.¡¡Que bonito!!. Esa época del año que adoras en la infancia y recuerdas llena de luz y color con el abrazo de tus abuelos y  la abundancia de aquello que anhelaste a lo largo de todo el año, desde la sonrisa de tus padres, hasta los  regalos, gominolas, chocolatinas, dulces, delicias, dinero, luz color, sonrisas y emoción. Casi todos tenemos bonitos recuerdos de La Navidad en nuestra infancia. En general esta es una época del año bastante agradable. si ponemos el foco en lo positivo...

Pero llega un momento en que.... algo se tuerce. Las reuniones familiares se vuelven forzadas. Alguien falta o, ¿por qué no decirlo?, alguien sobra (quizás incluso tú sobras y lo sabes). Quizás eres la persona en la que todos confían para responsabilizarse de las compras sin desearlo ni quererlo, te piden que la casa esté llena de adornos que luego tardarás horas en recoger. Los villancicos ya no te parecen tan bonitos, te da igual comer pato o pollo y cuando te preguntan sobre tu carta a los Reyes Magos te tienes que morder la lengua para no soltar una barbaridad cualquiera. Se ha convertido en el momento perfecto y cada vez más largo y tedioso para ser rematadamente infeliz.



Esta semana se me ocurrió lanzar la pregunta entre  mis amigos y algunos conocidos acerca de esto. Me han respondido 20 personas. Parece que esto es un tema bastante extendido. La mayoría de las personas se sienten "obligadas" en estás fechas a hacer y soportar un montón de cosas que les desagradan. Aquí abajo se resumen los resultados:

- Tener que poner buena cara. Tener que ser feliz "por narices" o lo que muchos denominan el "paripé". Donde besas a quien no besaste durante un año entero, a quien nunca te llama para preguntarte como estás. Compartir mesa y mantel con esa persona a la que le importas un pimiento y que, francamente, hasta te cae mal. En definitiva: la hipocresía social que encierra todo esto.

- Los regalos. Su coste. Tener que pensarlos. El ¿Y tu que quieres? y no tener ni idea. Encontrar tiempo para comprarlos.Que una sola persona tenga que encargarse de varios de ellos o de un regalo donde participan varios. Y el remate de todo ello, que después de todo a algunos no les guste y que a otros les parezca poco.

- Arreglarse. Tener que ir con ropa bonita, que igual no tienes o no te apetece ponerte. Tener que peinarte y pintarte cuando igual no sueles hacerlo.

- La comida. La cantidad excesiva. O como escribe una amiga "comer, beber, comer, beber y así hasta hartarse".

- Tener que adornar tu casa por solicitud de los más pequeños y la tristeza que tiene la persona que en solitario tiene que dedicar horas a recogerlo y guardarlo de nuevo hasta el siguiente año.

- El derroche y el exceso: gastar lo que no se tiene, gastar en comida, en alumbrado, en regalos más que en otras épocas del año. Observar como se acentúan las diferencias entre losque pueden y los que no. La tristeza de no poder llegar aún mínimo excesivo y aún así tener que sonreir.

- La vorgágine. Las prisas. Los atascos. Los comercios abarrotados. El regalo que se ha agotado. La peregrinación por las jugueterías.

- La repetición. El siempre lo mismo porque alguien así lo dijo un dia. El tener que soportar los villancicos en el centro comercial desdeel 1 de noviembre hasta el 6 de enero. Los anuncios estúpidos. Las costumbres absurdas.

- El sentirnos aún más desdichados porque deberíamos sentirnos felices. Porque se supone que a todo el mundo le tiene que gustar la Navidad.

Esto es lo que muchos sentís. Otros dirán que soy una aguafiestas y que centrarse en lo negativo sólo hace que acrecentar el malestar. No lo es.

Darse cuenta de lo que uno vive es el primer paso para poderlo cambiar.


Piensa diferente. La Navidad puede realmente ser ese momento que tu quieres que sea. Piensalo. Piensa que puedes hacer. A que puedes negarte. Qué puedes cambiar.

Hazlo diferente. Cambialo. Negocia. Acuerda. Pasa el menor tiempo posible con aquellos  que no te gustan. No sonrias sin no te apetece. Llora todo el rato si es lo que sientes pero sé libre y respeta tus sentimientos.

Puedes hacer presente a quien no está y hacer invisible a quien te molesta. Busca el silencio si note gusta el alboroto y busca el alboroto sino te gusta el silencio. No pongas adornos o pon sólo el Belén. O pon adornos que luegopuedas tirar tranquilamente a lapapelera.

Hazlo tu mismo. Crea tus propios regalos a bajo coste. Busca tutoriales sobre cómo fabricar cosas. Personalizalos. Esto también vale para los adornos navideños.

Siéntete libre. Si no te gustan las grandes celebraciones pasa de ellas. Nadie se va amorir del disgusto lo único que puede pasar es que te critiquen un poco y eso ya debería darte igual. Si siempre vas a la montaña ves a la playa o al revés. Si quieres estar solo porque ya tienes bastante juerga todo elaño aprovecha y vete por ahí tu solo. O ves a visitar a ese amigo o amiga que tanto te apetece ver.

Hazlo sencillo y barato. Cocina casero si te gusta y si no te gusta cocinar encarga. Reparte el trabajo y los gastos entre todos los que van a disfrutarlo. Toma el timón. Rompe las reglas.

Gasta menos. Reduce el presupuesto. Pon menos luces. A la porra con el marisco. Huevos con patatas.

No te arregles. Ponte esos vaqueros. ese chandal. Esa coleta. ¿Que tal una fiesta del pijama para Nochebuena?. Podría ser divertido.

Sé tu mismo/a por favor. Es la mejor manera de ser feliz y sonreir de nuevo. Quitate todas esas cargas que los demás te han impuesto. Utiliza más la palabra NO y decide de una vez por todas pasar tu "Feliz Navidad Diferente"

Eso si, por favor, hazlo todo desde el cariño. Desde la comprensión. Desde el amor. Piensa en los que quieres de verdad y piensa en mejorar este el mundo, en que lo que tu haces sea  justo y bueno para todos. Intentalo. Creo que es posible conciliar ambas cosas y que todos ganen con los cambios que se hagan.

¿Que vas a hacer tu? ¿Cómo lo vas a hacer?

Se necesitan muchas ideas para un gran cambio. No olvides compartir las tuyas.


viernes, 12 de diciembre de 2014

Cómo superar las preguntas sin respuesta



A lo largo de mi vida personal y profesional  he desarrollado, entre otras, dos habilidades que me han sido de gran utilidad. La capacidad de observar, percibir y sentir la vida con detalle e intensidad y la capacidad de reflexionar sobre ello y encontrar un sentido o respuesta lógica (o no) a lo que sucede. A veces en esa observación, sentimiento y reflexión te encuentras sucesos difíciles de explicar. Si el suceso es algo obviamente positivo me mantiene fascinada por un tiempo y simplemente me dejo llevar y disfruto de ello sin hacerme mas preguntas. Si el suceso es negativo pero no me afecta directamente puede que le de vueltas por un tiempo en mi cabeza pero no implica a mis sentimientos. Pero ¿Que pasa cuando sucede algo que no me gusta, que no entiendo y que directamente me hace daño?. Entonces toca enfrentarse de nuevo a la angustia de las preguntas sin respuesta.

Un día alguien dice que te ama. Te escribe cartas de amor impresionantes constantemente. Cuando hablas con esa persona notas la emoción y el entusiasmo en su voz. Realmente lo crees y tu también lo sientes. Todo rueda perfectamente. Un día discutes por una cosa que para ti parece absurda. Una discusión como otra cualquiera y de pronto esa persona que te idolatró, adoró y habló de ti maravillas te deja de hablar. Así, como diría mi amiga Loreto en plan ¡¡Raca!!. ¿Cómo te quedas?. Pasa la vida, pasan los años y no hay respuesta. No sabes lo que a esa persona le pudo molestar y su reacción te parece desmesurada. Tu estás enamorada  y te cuesta superarlo así que no entiendes como él ha conseguido rehacer su vida y tener planes inminentes de boda con otra persona en menos de un año. Empiezas a preguntarte muchas cosas y la vida empieza a parecerte absurda.

 La vida está llena de situaciones ilógicas. Madres y padres que matan a sus hijos. Maridos y novios que apuñalan a sus mujeres. Muertes sobrevenidas inexplicables. Enfermedades de origen desconocido. Niños que sufren sin sentido. Si te lo cuentan te impacta pero si lo vives y no lo manejas bien te marca para siempre.

Luego están esas pequeñas cosas que no sabes bien cómo interpretar. Algunas personas no perciben estos hechos o no les dan importancia, afortunados ellos en ese aspecto, otros más prácticos se quedan con lo que les sirve y desechan lo que no sin complicarse la vida. Pero, ¿Que pasa cuando te quedas anclada en el absurdo pensando y pensando, sintiéndote mal y no hay respuesta (ni la habrá)?

 Esa persona a la que admiras. Que te encanta lo que dice y hasta le tienes cariño un día decide bloquearte en twitter y ya no puedes ver nada de lo que publica. Tu mínima relación con esa persona siempre ha entrado dentro de lo cordial y puede que incluso hayáis intercambiado algún comentario. Cuando una persona te bloquea será por algo, pero claro el motivo sólo lo sabe ella y no hay respuesta. No es nada grave, no se acaba el mundo, pero te deja K.O. porque no lo esperabas.

La parte siguiente es la peor. Es cuando a consecuencia de la conducta de esta persona que no sabes quien es dejas que tu vida se vea afectada. Duermes mal, te levantas mal, vas con cara de perro guardián por la vida, tu marido, que ya te conoce un poco, te pregunta que ha pasado esta vez. No vas a hacer ejercicio, te saltas la dieta y te comes el Brownie que otra persona tiene reservado en la nevera, o peor, un paquete de salchichas de frankfurt entero o una bolsa de patatas fritas sabor jamón (1000 calorías pal cuerpo Macarena). Te maltratas. Es decir, la otra persona te pegó una patada en el culo pero tu te estás pegando la paliza entera.


¿Cómo manejar este tipo de situaciones sin blindar tu vida y tu corazón?


La respuesta no está en ti. 

Nos pasamos la vida leyendo, escuchando e incluso llegando a estar convencidos en ocasiones que nosotros y sólo nosotros creamos nuestro destino y tenemos el timón de nuestra vida.En las cosas de mayor trascendencia es posible que esto sea así pero la realidad es que convivimos, trabajamos con mas personas, queremos a otras personas y nuestros actos tienen efecto en ellos y al revés. No estamos sólos en el mundo y en este sentido hay una parte de la interpretación de lo que nos pasa que no está en nuestras manos.

Puedes darle a la cabeza todas las vueltas que quieras pero si se trata de que alguien ha hecho algo a lo que no encuentras sentido lo más probable es que ninguna de tus explicaciones sea la verdadera porque la respuesta está en la persona que lo hizo, ella sabe por qué y si no te lo quiere decir nunca lo sabrás.

Virgencita, virgencita, que me quede como estoy.

¿Seguro que quieres saberlo?. Cuando haces una pregunta incómoda te puedes encontrar una  respuesta contundente. ¿Estas preparado para una respuesta contundente?. Quizás vivas más feliz en la ignorancia, piénsalo.

Acoge la injusticia como parte de la vida. 

La vida es injusta desde que nacemos. Esto es algo que hay que aceptar aunque a veces nos toque la parte mala. Si no aceptamos nos quedamos encallados y no avanzamos. Esto lo saben bien las personas que conviven con algún tipo de discapacidad. La mayoría de ellos no se pasan la vida lamentándose y preguntándose por que sino pensando en cómo sortear las barreras y llegar hasta donde quieren llegar.

La vida es como es y hay que amarla en su totalidad. Cuando te toca la parte mala, o no te mereces lo que te pasa esto es algo complicado pero una vez lo consigues es una liberación para el espíritu.

NO eres TU. Elimina la culpa.

Crees que eres el ombligo del mundo y todo pasa por algo que has hecho. No tiene por qué ser así. A veces las personas hacen las cosas haciendo daño a otros y ni siquiera son conscientes de lo que hacen. Puedes querer a alguien, ser una muy buena persona, darle todas las atenciones a la otra persona y encontrarte con un desprecio simplemente porque esa persona no está preparada para recibir y valorar todo lo que le estás dando.

Si lo quieres más dulce pon miel y sino pon sal.

Las personas a veces tenemos comportamientos paradójicos. Los niños, por ejemplo, a veces cuando necesitan más atención se portan muy mal, gritan a su madre y le dicen que es mala. ¿Crees que lo piensan y sienten así? ¿O crees que necesitan un abrazo?. A veces estamos en nuestras cosas y no nos damos cuenta de que los demás nos necesitan y cuando nos alejamos hay personas que, como los niños, no han aprendido a tener una respuesta madura ante lo que sienten y esto les supera, sienten dolor y responden con agresividad. En realidad necesitan ser amados y no saben expresarlo adecuadamente.

Cambia el chip. No entres en la espiral negativa y dale la vuelta. Sonríe a esa persona que te acaba de decir que se salio del grupo de whatsapp que tu creaste porque era un asco y se agobiaba. Dile que la comprendes y pregúntale cómo le puedes ayudar. Despídete con un beso. No se lo merece pero te lo agradecerá porque lo necesita.

Si con el dulce no funciona prueba con la sal. Esto lo hacía mi abuela, cuando algo no le salia bueno le echaba sal. La vida también es así. Riete de todo. Tomate menos en serio. Manda a escabechar a más de uno. Lo que más me ha ayudado en la vida a superar los obstáculos y a relativizar las cosas ha sido el sentido del humor. Ayer mismo encontré esto en mi Facebook y solté unas cuantas carcajadas.






Sé práctico, elige tu respuesta útil y actúa en consecuencia. 



Atormentarse no tiene sentido. La respuesta no está en ti y probablemente nunca la sepas. Además de esto las posibilidades son múltiples. Entonces sé práctico. Si esto es así quédate con la respuesta que sea más beneficiosa para ti. ¿Porqué te vas a quedar con la interpretación en la que sales peor parado?. Ahora actúa en consecuencia. ¿Te han bloqueado en Twitter?. ¡¡Vaya!! Parece que eres una persona muy importante e influyente, probablemente esta persona te ama y no puede soportar ni siquiera leerte. Que bonito, alguien te ama con locura. Claro, ¿Quien no te va a querer a ti con lo maravilloso/a que eres?.

Vale, puede que esa tampoco sea la respuesta correcta pero si aceptas que no encontrarás la respuesta auténtica y que puede ser cualquiera y esa es la que te hace feliz, entonces, elige esa.

Quien sabe, igual, hasta has dado en el clavo sin querer.

miércoles, 11 de junio de 2014

Cómo Crecer y Avanzar desde la Aceptación


Cuando pienso en uno de los mayores trabajos que puede hacer una persona por sí misma y su salud física y mental siempre pienso que la aceptación es un paso fundamental. Me refiero a ese tipo de pensamiento que enlaza con la autoestima y el autoconcepto y cuyo resultado tiene que ver con el bienestar y la felicidad que cada uno.

El origen

Las personas que tenemos bastante acentuada la percepción de la vida, o si quieres llámalo tener una gran sensibilidad, nos damos cuenta enseguida de que hay ciertas situaciones y personas con las que nos encontramos más tranquilas, digamos que esas personas nos hacen sentir bien, estamos "cómodas".

También puede suceder al revés, hay situaciones y personas con las que, no sabemos por qué nos sentimos incómodas. Esto puede tener que ver con nuestro primario instinto de supervivencia. Algo tiene esa persona o situación que inconscientemente nos lleva a retomar una sensación de amenaza, peligro o malestar. Nuestro yo más vulnerable se siente amenazado.

Las personas que aceptan a los otros

En general hay personas que cuando aman lo hacen de verdad. Es decir, aceptan a los demás tal y como son con todo lo que eso conlleva. Intentan potenciar lo bueno de las personas y no rechazan su parte negativa. Están llenas de amor incondicional. Cuando estás con los que sientes como tus amigos verdaderos por ejemplo, te sientes querido y aceptado y sabes que puedes actuar libremente sin la amenaza de ser juzgado y rechazado. Intenta acercarte al máximo a estas personas que te devuelven un reflejo constructivo y positivo de ti mismo.

Juzgar es inevitable

Amar incondicionalmente es muy difícil. Todos tenemos esquemas de lo que es bueno y malo. De lo que nos parece un comportamiento adecuado. Asociamos de manera inconsciente ese comportamiento a ciertos rasgos que pueden ser físicos o no como la manera de hablar, de andar o de vestir, de tal manera que juzgamos en una primera impresión general por asociaciones mentales inconscientes y, además, al no ser conscientes de esto, actuamos en consecuencia. Esta forma de actuar que podemos denominar "primaria" en realidad es injusta ya que no le damos a la persona la oportunidad de darse a conocer realmente.

Si eres consciente de esta realidad, de que es inevitable juzgar, serás capaz de utilizar lo que tienes de manera positiva, con precaución y respeto y comprobando con posterioridad si tus impresiones son adecuadas a la realidad.

La terrible sensación de estar expuest@ y ser vulnerable

No nos engañemos, la mayoría de nosotros, los seres mortales, deseamos en nuestro fuero interno que nos quieran y nos acepten. Sin embargo todos hemos vivido rechazos y no son nada agradables. Las personas que dan pasos, que se arriesgan, que intentan, que hacen, que son contundentes, son las que más avanzan y hacen avanzar el mundo pero la acción tiene un retorno, una respuesta, incluso el silencio es una respuesta.

La respuesta también puede ser igual de contundente que nuestra acción y puede ir en contra de ella, puede rechazar lo que hacemos lo que decimos, o peor, puede rechazarnos a nivel personal. La respuesta puede ser individual, o peor, colectiva, e ir directamente contra la esencia de uno mismo. Si, a mi también me parece terrorífico.

Es por esto que, cuando damos un paso al frente, muchos nos lo pensamos, dos veces no, tres o cuatro, pensamos y pensamos y nos cuesta tanto dar el paso. ¿Y si me equivoco? ¿Y si no le gusta a alguien de mi familia? ¿Que dirá mi padre?. ¿Que pensarán mis amigos? ¿Tendré que aguantar la charla ético-moral de alguien sobre si es mejor hacer las cosas a su manera o a la mía?. Todos tenemos nuestro corazoncito vulnerable. No queremos sufrir.

La aceptación como respuesta para crecer y avanzar.

Nunca vas a gustarle a todo el mundo y siempre habrá quien te quiera pase lo que pase, hagas lo que hagas. Si eres capaz de aceptar esta premisa podrás avanzar en tu felicidad. De lo contrario estarás paralizado por el miedo a sufrir y a ser rechazado. No es nada fácil, como muchas de las cosas importantes de la vida, aceptar que hay quien no te querrá y a quien no gustarás y que habrá cosas de ti, de como eres, difíciles de cambiar y que causan rechazo. Se trata de un trabajo interno de tiempo pero te animo a ser valiente porque es mucho lo que puedes ganar.

De la misma manera que tienes que aceptar que no puedes gustar a todo el mundo tienes que aceptarte tu y quererte. Si tus padres, tu novio, tus hijos, tu amiga, te quieren por completo ¿Por qué no te quieres tu?. Mírate al espejo con los ojos de la gente que te quiere incondicionalmente. Ellos no ven una cara o un cuerpo sin nada más, no ven una persona gruesa o delgada, te ven a ti como persona a la que aman. ¿Tu no te vas a amar a ti mismo? ¿Vas a ser tu la persona mas cruel e injusta del planeta contigo misma?. Esto me parece terrorífico. Cambia el chip.

Los pasos para crecer y avanzar.

Acepta. Todo esta bien. La vida es así. Lucha por cambiar lo que se pueda cambiar si tu quieres pero no cambiarás a los demás si ellos no quieren. Podrás trabajar para que el mundo sea mejor , más justo, más bonito, pero lo que hagan o piensen los demás no dependerá de ti. Tu puedes intentar abrirles los ojos pero si ellos no quieren nunca lo conseguirás.

Ama - te. Repito... que tu eres un ser maravilloso e inigualable. Por eso deja ya de juzgarte y adora tus defectos. Toma distancia de los juicios internos y externos. Obsérvate en la distancia como alguien digno de amor, una persona buena y bella a su manera.  Confía en esta nueva perspectiva y avanza por favor. Si no te quieres tú, si no te respetas tú, será muy difícil convencer a los que están a tu alrededor.

Actúa. Si ya has dado los dos pasos anteriores ahora es el momento de actuar. Puedes equivocarte. Puedes patinar. Entonces aprenderás de los errores y podrás volver a intentarlo. Ya sabes que lo que hagas. Todo tendrá una respuesta una repercusión. Pero ya estarás preparado para ello, ya serás lo suficientemente fuerte para que esto no te destruya.