miércoles, 11 de julio de 2018

SIN DOBLEZ

Hay personas que confunden ir desnuda con ser mendiga. Hay quien cree que todos los que van descalzos es porque no pueden tener zapatos.

No entienden que a algunas personas simplemente nos gusta notar los abrazos aunque a cambio tengamos que soportar sus miradas enjuiciadoras y sus caras de lástima.

No entienden que no pretendemos mirar por encima de nadie y que nos encanta sentir el suelo en la planta de nuestros pies. Queremos quemarnos y mojarnos aunque a veces nos pinchemos o cortemos y que lijamos nuestras durezas para notar de nuevo la vida bajo los pies, que no es esa vida que anda sobre unos tacones. Esa es una vida fingida.

Hay personas que creen que saben mucho y son las que menos saben. Puede que sepan de si mismas pero no saben nada de los demás. A esas personas les escucharás hablar de ti sin saber nada de nada. Te darán consejos no solicitados sin saber tu situación. Ignoralas por completo y ten compasión de su soberana estupidez. No te pongas a su nivel, un nivel muy bajo.

He tomado la determinación de no intentar agradar a nadie. De no utilizar ni un minuto de mi tiempo con personasque no me hacen sentir querida o valorada. He decidido no quedar bien ni un segundo más.

He decidido que mi marca sea una marca auténtica e irreemplazable. La que conocen todas esas personas que me ven dia dia lidiando con situaciones complicadas siendo amable y alegre sin ser sumisa, siendo  delicada con los sentimientos de los otros dando el alto a los abusos diarios, tan mínimos que parecen tonterias pero que son faltas de respeto como catedrales.

¿Quieres ganar mi corazón?. Pues es muy sencillo. Trátame como me merezco y se honesto conmigo.

No espero que me quieras. Tampoco espero que apruebes lo que hago o lo que digo en todo momento. No me juzgues sin ponerte antes en mi piel. Solo eso. Porque, piensalo, no me conoces apenas. Y aunque el agua del mar sea transparente tu vista nunca llegará a alcanzar toda la vida de las profundidades.

Vivo cada dia con todas vuestras miradas y algunas duelen porque hablan mal de mi. Pero ya cada vez me duelen menos porque se que las miradas hablan de una verdad que no es la mia. Lo que tu pienses de mi es tu verdad que puede o no coincidir con la mia.

Hay otras miradas y son la mayoría. Miradas que hablan de amor (que no lástima). Miradas alegres y sinceras de personas maravillosas que me encuentro en el camino.

Son mayoría, son ejercito, mi ejécito. El ejercito de los mios. De los que aman vivir la vida a pelo y abrazar lo que venga sin necesidad de proclamar a gritos nuestra grandeza una y otra vez.

Porque no necesito que nadie me compre ni venderme.

Yo me regalo a los que me aman.

Pero sólo a los que me aman, NO LO OLVIDES.

Ellos son los que mejor me pagan. Saben que mi marca es auténtica y no es una copia.

Hay tantas personas que me dan tanto.

Cuando tu lástima me mira sus miradas me acompañan y se me escapa una sonrisa.

Que no es para ti, por supuesto, es toda mia.



Escrito por : Delfina Garcia Pastor

Este post se publicó por vez primera en julio de 2017 en mi cuenta de Facebook

martes, 28 de marzo de 2017

Agujeros Negros en el Corazón

Inseguridades

Esto dura lo que un viaje de autobús. Casi como la vida.

Hoy me he sentado dos minutos al lado de una persona y le he preguntado qué le pasaba porque estaba pensativo. Esta en sus plenas facultades mentales y me ha dicho que ya no le quedaba nada (de vida) y me temo que es cierto, aunque quien sabe. Yo no sé.

Todos tenemos un agujero negro en nuestro interior y a veces nos engulle. A mi me engulle el no saber. Tengo tantas preguntas y para cada pregunta encuentro tantas posibles respuestas que me cuesta escoger la mía.

Quizá por eso cuando topo con vuestro agujero negro, ese que queréis tapar pero que quien os envidia destapa constantemente sin compasión, me vuelvo mas comprensiva y humana.

Porque tantas veces me han dicho cómo han de ser y comportarse las personas de bien. Tantas veces que las cosas se hacen así y luego no se ha dado ejemplo. Tantas decepciones y promesas incumplidas. Tantas suposiciones que la vida y las personas me han desmontado.

Que os confieso que ya no sé, no sé apenas nada. Quien soy yo para juzgar, tampoco lo se. A veces me creo alguien, otras nadie. Algo seré. Pero para juzgarte no.

Ya no creo en lo bueno y en lo malo. Solo en lo que me hace feliz y en quien me hace feliz. En quien me demuestra que me quiere, que eso creo que lo sé, aunque también me engaño a veces.

Porque pueden venir y decirte que eso no es amor o creer que si y luego no. Porque hay personas tan seguras que hasta en lo que sientes y su nombre se tienen que meter y ya no sabes si estás llamando mal o bien a las cosas.

Escrito está en lo que dura un viaje de autobús. Que no es nada o es todo lo que dura una vida. Ahora dime que miento y que tu estás en posesión de la verdad.

Quien sabe. ¿Tu? ¿Yo?

No

domingo, 26 de febrero de 2017

El mar, el clima y las señales

Pienso en ti.

Pero no sólo pienso en ti.

Pienso en la gente y pienso en sus sentimientos. En lo que refllejan sus caras y no expresan sus palabras. En lo que transmite su voz y su manera de mirarme, de andar, sus distancias. Existen las señales.

Siento a la gente. Siento sus señales sin que ellos se den cuenta.

Lo saben los marineros, lo saben los agricultores. Ellos observan.

El marinero observa como el aire balancea el mar como en un pequeño baile, en un momento algo cambia y frunce el ceño. Toda la vida juntos ha aprendido que al mar se le tiene que tomar en serio porque es su medio y en manos de él está su vida.El mar si no es tomado en serio puede tragarle un día.

El agricultor observa el tiempo. Observa su cosecha que tanto le ha costado. El clima es su aliado y al tiempo su enemigo. De él dependerá la cosecha. Ha aprendido a tomarse en serio el clima porque de esas señales dependerán las decisiones y de las decisiones el futuro.

Observo pasar la vida  y he aprendido bien a detectar las señales de mi mar, de mi clima que son los sentimientos. Sé lo que suponen y las consecuencias que pueden acarrear en mi vida. Me los tomo muy en serio y me respeto mucho en este sentido aunque también me expongo porque esto es necesario. Sé cuando está llegando ese momento en que mi vida física, mental o emocional peligra y hay que tomar una decisión.

No soy quien para decirte lo que deberías hacer. Por ejemplo, no soy quien para decirte que deberías tomar en serio tus sentimientos y lo que las personas te hacen sentir.

La vida pasa y pasa y en una fracción de segundo una palabra un pequeño acto pueden definir para siempre una relación.

¿Te acuerdas de Ella?. Era una de mis mejores amigas. Una persona epecial y con carácter sin duda pero ahí habia feeeling, entre nosotras. Pues ella la cagó. Me mandó a la mierda a grito pelado por teléfono porque le molestó algo que yo le dije. Detecté mucha ansiedad en su voz, decía que tenía muchas ganas de verme pero ella no estaba bien. Lo noté. La conozco. Cada vez que está así discute de todo se pone muy alterada. No me apetecía discutir. Ahora necesito personas que me trasmitan paz. Solo le dije que si quedábamos no quería discutir. Casi fue un ruego y ella me gritó y colgó el teléfono.

Le escribí un email. Yo no estaba enfadada pero sabia que estaba terminándose algo porque no iba a permitir que eso se repitiera. Siento que ya se acabó  con Ella.

No caben más gritos en mi vida, he llegado al tope. Las emociones que me producen los gritos y los desprecios están al límite máximo en mi vida y ya no más. Si Ella hubiera tomado en serio está señal. Si me hubiera escuchado bien, si se hubiera parado a pensar igual ahora sería distinto pero ahora ya es tarde para Ella, como fue para otros que se fueron y luego volvieron.

Siempre vuelven.... demasiado tarde y sin fuerza suficiente. Me refiero a esa fuerza que todo puede volver a ordenarlo. La de reconocer que algo estuvo mal, que algo se dañó por ello y la voluntad sincera y responsable de repararlo y cuidarlo para siempre jamás. Para volver con la fuerza suficiente hay que ser una persona muy valiente.

Hoy sucedió de nuevo. Nunca llegará la disculpa. Dejarán pasar el tiempo pensando que la calma me engañará, que los reflejos del sol me harán creer que todo está bien. Pero como aquel agricultor que perdió su cosecha por una tormenta a destiempo sé que he perdido mucho, aunque pueda volver a cultivar con esperanza.

Nunca se olvida esa vez en la que te rompieron el corazón y algo muy grande tiene que suceder para que no quede cicatriz.

Buenas noches.

Cuídate Mucho Siempre

martes, 31 de enero de 2017

Creo en el infinito y en los corazones

Creo en el infinito de las posibilidades
Y en la existencia de los corazones puros.

Creo que existen demonios que cortan alas
Y te quieren empequeñecer con sus palabras.

Creo en las incoherencias de la vida. Creo que eres todo lo contrario de lo que predicas y que aquello que predicas es tan sólo  tu ilusión.

Creo que podríamos entendernos si empezaras por poner tus ojos a la altura de los míos y mi corazón en tu pecho.

Creo en los valientes que se quitan la coraza y lloran de miedo y que luego son felices al darse cuenta de que no era para tanto.

Creo en los abrazos, en los besos y en las palabras que curan.

Creo que puedes cambiar si tú quieres y que puedes conseguir más de lo que piensas.

Creo que te quiero cuando me sonríes y se me olvidan todas tus frases lapidarias.

Creo que tu nivel de libertad real es inversamente proporcional a la cantidad de tus pequeñas manías y obsesiones.

Creo que me quieres cuando tu voz es dulce y me dices buenos días.

Creo que eres un 75% de verdad y un 25% de las mentiras absurdas que otros te contaron y te creíste.

Creo que si siempre se ha hecho así ya será hora de mejorarlo.

Creo que nada tiene sentido por eso debe existir un Dios que todo lo entienda.

Creo que estamos aquí para hacer grandes cosas, que ya las estamos haciendo y al mismo tiempo estamos aquí también para gritar al viento lo hipócritas y miserables que podemos llegar a ser con otros solo por miedo a perder.

Creo que las personas que tenemos nuestro propio criterio somos incómodas y que por eso somos las más necesarias.

Creo que nunca seré una mujer ideal porque soy totalmente real.

Creo que nunca seré tuya, un poco mía y mucho de lo que sea capaz de hacer con lo que me encuentre.

Creo que si tocas la piel de quien amas ya estás en casa.

Creo en los finales felices aunque todo acabe mal.

Creo que la muerte es la única verdad irrefutable y que la vida contiene oportunidades infinitas y corazones puros.

Por encima de todo creo que las cosas cambiarán, tú, yo, los días, el universo.

Todo es posible y eso me mantiene en pie.

Cuando hay belleza y se me despliegan las alas

Y creo que puedo volar.

Eso creo... Hoy

No

domingo, 15 de enero de 2017

Motivos y estrategias para ser feliz


Hoy es Domingo y he leído que mañana 16.01.2017 es el "Blue Monday".

Resulta que hay un día al año en el que se ha comprobado que es el día en el que las personas se sienten más desgraciadas y suele coincidir con el tercer lunes del primer mes del año. Dicen que las causas son principalmente económicas y climatológicas. Por una parte disponemos de menos recursos a causa de los gastos navideños y, por otra, hace frío, el sol luce menos, los días son más cortos. Esto hace que nuestro estado anímico empeore.

El Blue Monday es este lunes. A mi no me extraña nada que caiga lunes ¿a ti si?. Ya sabemos que los lunes son estupendos. En realidad los lunes son como cualquier otro día si no fuera porque en la mayoría de países y en la mayoría de familias los domingos no suele ser día laborable y uno puede hacer lo que le da la gana desde tumbarse en el sofá hasta el camino de Santiago por etapas. El que es solitario no tiene que aguantar a los demás y el que gusta de la compañía puede irse de juerga con sus amigos. Pero al día siguiente esa libertad parece que se acaba porque uno tiene que ir a trabajar o a estudiar o a llevar a los niños al colegio o a hacer los trámites del banco o a buscar trabajo o a empezar todos esos buenos propósitos de inicio de año que no le apetece nada hacer como nadar 40 piscinas o correr durante media hora a las 7 de la mañana.

Cariño. Relájate. Eso es lo primero. Si no te apetece, ni corras ni nades. Hoy no, que es Blue Monday.

Sé como te sientes si estás muy triste hoy porque he pasado por sentirme así y hay ocasiones en que todavía lo siento y duele. El sufrimiento es humano, es parte de la vida y no es opcional sentirlo. Eso es lo segundo, aceptar que el sufrimiento es parte de la vida.

Lo tercero es recordar que TODOS tenemos motivos para ser felices. Porque cuando estamos tristes nos olvidamos, nos metemos en una espiral negativa y un pensamiento negativo nos lleva a otro y al final concluimos erróneamente que todo está muy negro y que no hay nada que hacer. Cuando estamos tristes filtramos la vida a través de esa tristeza y nos olvidamos de que hay cosas buenas en nuestra vida.

Recuerda. Tienes motivos para ser feliz.

Estos son los míos:

- Abrir los ojos cada mañana y ver la luz. Estar vivo/a.
- Tenerla capacidad de hacer cosas y de elegir parte de ellas.
- Cambiar pequeños detalles y hacerlos mejores.
- Decir buenos  días a la familia y en el trabajo.
- Un abrazo o un beso a cualquier hora del día.
- Las personas amables.
- Tomarme las cosas con humor. (Ser simpática).
- El aroma del café.
- La compañía de personas alegres y positivas.
- Poder ayudar a otros sin esperar nada a cambio.
- Una ducha calentita.
- Ir despacio, muy despacio, más despacio.
- Parar y mirar al cielo (o por la ventana).
- Respirar profundamente y darme cuenta de que respiro.
- Permanecer en silencio y disfrutar de él.
- Comprar cosas necesarias para mi familia.
- Cuidar de mi preciosa hija, escucharla y estar a su lado.
- Escribir poemas y posts, y compartirlos con el mundo entero.
- Cocinar y comer cosas ricas.
- Beber agua limpia.
- Tomar una infusión calentita.
- Saber que existes y que no estoy sola. Gracias.

Te invito a que pienses en esas cosas que hacen tus días hermosos.

Sé que esto para algunas personas no es suficiente porque en este momento están sufriendo muuuchoo. Cuando una persona sufre siente que ese sufrimiento nunca se acabará y que los motivos no son suficientes.

La gran mentira que nos contamos cuando estamos tristes es que el sufrimiento nos acompañará siempre. El sufrimiento tiene un tiempo limitado y se acaba, puede volver, después volverá a marcharse, es así. Ten esperanza. Llegará un día en que todo mejorará aunque ahora no lo creas. Lo sé porque lo he vivido en mi y en otros. A veces se diluye con el tiempo y otras un día te levantas y ya te has hartado de sufrir.

Otra mentira es que no puedes hacer nada para dejar de sufrir. La mejor manera de parar la espiral del sufrimiento es haciendo que tu mente se concentre en otras actividades porque mientras piensas en cómo solucionar algo, en cómo hacer algo nuevo tu mente no está enfocada en lo que sientes y eliminas el dolor.

Hace unos meses probé a escribir una lista de las  cosas que alguien podía hacer para distraerse. Alcancé a escribir en media hora unas sesenta. Escribiré aquí solo aquellas que considero más sanas, sencillas y económicas como ejemplo.

Puedes:
- Pasear.
- Escuchar música.
- Ver series o vídeos.
- Llamar a un ser querido para hablar.
- Nadar.
- Cocinar.
- Leer un libro, Blogs, prensa, revistas.
- Hacer fotos de lo que ves.
- Cuidar plantas.
- Bailar.
- Escribir.
- Ordenar algo.
- Sexo.
- Bañarte o tomar una ducha.
- Visitar un museo.
- Meditar un minuto.
- Ayudar a alguien a hacer algo.
- Visitar a la familia.
- Dibujar o pintar.
- Escuchar podcasts o la radio.
- Festejar, organizar un encuentro.
- Viajar en cercanías o en bus.
- Recitar un poema a alguien.
- Contar un chiste malooo (o bueno)
- Hacer un puzle
- Jugar a las cartas.
- Inventar historias y luego contarlas.
- Cuidar a alguien.
- Aprender Magia.
- Coser o tejer
- Subir escaleras.
- Pintar la casa.
- Contemplar el amanecer o el atardecer.
- Coleccionar algo raro.
- Practicar caligrafía.

Seguro que hay miles de cosas más que podemos hacer para distraer nuestra mente.

¿Cuales son las tuyas? Escríbelas  en los comentarios si quieres.

 Hay dos cosas más que quiero que sepas.

Una de las cosas que más nos entristece es pensar que nuestra vida carece e sentido, que nuestra vida es absurda y que no podemos hacer nada para cambiar las cosas. Por supuesto es otra mentira que nos creemos.

Te recuerdo que en este país y en los demás hay muchas personas en situación de pobreza y que sufren. Hay personas con situaciones muy complicadas y existen organizaciones que están ayudando a estas personas y que normalmente aceptan la colaboración de voluntarios. Durante el tiempo que estuve desempleada esto me angustiaba mucho y colaborar con asociaciones de este tipo hizo que recordara que puedo hacer mucho por mejorar la vida de los demás.

Si no sabes a donde acudir te recomiendo tres.

- Cruz Roja Española. Pincha aquí si quieres saber cómo hacerte voluntario de Cruz Roja y obtener información

- Cáritas. Pincha aquí para ser voluntario de Cáritas e informarte

- Teléfono de la esperanza.  Pincha aquí para ser voluntario del Teléfono de la esperanza e informarte

He puesto los enlaces de Valencia pero cualquiera de estas organizaciones opera a nivel nacional e internacional y estoy segura de que encontrarás algo similar allá donde residas y podrás dedicar unas horas semanales a las personas que te necesitan o que puedes contar con ellos para pedirles ayuda si tu situación es desesperada. No dudes en llamarles, o en acudir, me consta que son entidades muy serias en su trabajo.

Si eres de Valencia también te recomiendo La casa grande. Yo estuve con ellos de Voluntaria dos años y fue una experiencia maravillosa que siempre recordaré Pincha aquí para conocerles

Lo segundo es que hay personas inspiradoras cerca de nosotros. Algunas están en nuestra familia, otras en nuestro trabajo o entre nuestros amigos. Fíjate en tu entorno y las encontrarás. Si te gusta leer puedo hablarte de dos personas que me han ayudado con la exposición de sus ideas y sentimientos. Son dos Blogs que a mi me encantan, aunque en realidad hay muchos autores más que te pueden ayudar.

Te recomiendo leer a Isra García Pincha aquí para acceder a su Blog . Le leo diariamente desde hace tres años y la conclusión es que nunca me deja indiferente. Su blog está centrado en negocios y marketing digital pero sus posts acerca de su forma de ver las cosas, estrategias para mejorar y experimentos me inspiran mucho. Hace que me cuestione muchas cosas y que me sienta viva e inquieta.

También te recomiendo leer a Mercé Roura Pincha aquí para acceder a su Blog que escribe maravillosamente sobre esas cosas que a todos nos preocupan de la vida, el amor y la emoción pero con una habilidad en el lenguaje que alcanza directo a lo más profundo de nuestro ser y nos remueve. Es un ángel revolucionario de las palabras y además me ha ayudado mucho con sus escritos a sentirme mejor conmigo misma.

Así que espero que, si en este día, o en otros, la tristeza y el frío llaman a tu puerta, o la derriban sin piedad, entrando en tu vida, utilices algo de lo que te dejo aquí para continuar, porque todos tenemos la responsabilidad de continuar y mejorar nuestro mundo y el derecho a ser felices.



¡¡Rebélate y continua!!

¡¡No te rindas nunca!!



viernes, 6 de enero de 2017

El mejor regalo es la vida

Hoy es el día de Reyes y de nuevo estoy en Madrid. La familia de mi marido es de aqui y hemos venido a estar con ellos.

He salido a caminar y me he preguntado si recordaría el camino que recorrí diariamente durante más de dos semanas desde casa de mis suegros hasta el hospital maternal donde estuvo ingresada mi hija con dos meses de edad.

Nació el dia 25 de septiembre a las 35 semanas y con 2Kg y 200 gr después de un aborto y un embarazo complicado.
Afortunadamente estaba sana y con dos meses y sus casi 5 kilos el puente de la inmaculada nos la llevamos a,que la conociera la familiade su padre con tan mala suerte que se puso muy malita y fue ingresada en La Paz  durante dos periodos  18 dias en total.

Como su padre agotó los días totales de permiso nos íbamos turnando como podíamos y yo casi siempre me quedaba por la noche.

Una noche de madrugada se puso muy malita y pensé que se moria. Llame a la enfermera, vino la medico, se tomaron las medidas oportunas y desde ahí todo fue mejor.

Unos días después llegó el 24 de diciembre y le dije a mi marido que se fuera a cenar con su familia que yo me quedaba con la niña. Todos los bares de los,alrededores de la paz cerraban por la tarde.

El Macdonalds cerraba a las 7. A esa hora bajó mi marido y me compró una hamburguesa con queso y unas patatas fritas.

A las 9 de la noche el dia 24 de diciembre de 2008 estaba sola cenando una hamburguesa fría del Mcdonalds en el hospital La Paz de Madrid. Por un momento se me pasó por la cabeza pensar en lo triste que resultaba aquello. Pero aquel pensamiento se esfumó porque estaba al lado de mi bebé que estaba vivo  y se iba a curar.

Me importaban una mierda Papa Noel, Los Reyes magos y tonterias varias del periodo navideño. Solo existia mi hija.

La vida es el mejor regalo, lo demás son envoltorios. En ella están la magia y los milagros y es frágil, hay que cuidarla.

No se me ha olvidado el camino después de 8 años y tampoco la lección.


jueves, 29 de diciembre de 2016

Mis tres palabras para 2017

Este puede ser un buen momento para pensar qué quiero hacer y cómo. Este puede ser una buena manera de explicarlo. Mis tres palabras para 2017.

Disfrute
Lo sé. Puede quedar muy hedonista y superficial desear disfrutar para 2017.  Quizás no tanto cuando sabes todo lo que has sufrido de manera justificada e injustificada durante los últimos cuatro años. Hay cosas que uno elige y hay cosas que pasan y hay que sobrellevar. Creo que mi vida se ha visto muy determinada por las circunstancias y he tenido que sacrificar muchas cosas que me gustaban para continuar pero también mi vida se ha visto mucho más determinada por la forma en que he vivido lo que me ha pasado y la intensidad que le he puesto.

Hace unos meses decidí que ya no soy una víctima. Soy una persona que hace cosas que se encuentra con gente y toma decisiones. Durante este 2017 quiero ver la parte positiva de cada cosa, reírme de los ridículo e algunas circunstancias, decir no a todo aquello que me moleste e incomode, desde ruidos, personas, trámites innecesarios y engorrosos y decir a si a todo los que me arranque la sonrisa y me ayude a sobrellevar el mar siempre en movimiento del mundo emocional y mental y mi propia vida con alegría.

Estar con mi familia, especialmente con María.
Quedar con mis buenas amigas.
Que entren en mi vida personas maravillosas y alegres.
Disfrutar de actividades culturales que me agraden con frecuencia.
Escribir poesía.
Escuchar música de piano.
Tener muchos momentos de tranquilidad y silencio.
Ser amable y graciosa de nuevo. Bromear.

Iniciativa
Este pasado año he descubierto que una de las cosas que está en mi siempre y que he escondido por vergüenza a ser criticada es la iniciativa.

En los grupos. En los trabajos. Muchas veces he sido la de ¿y si?.  Otras veces las personas me elegían como portavoz o representante de algo y los sentía como una carga. Ahora veo que eso es una cualidad y habilidad núcleo que puede llevarme a conseguir muchas cosas para mi y para mi comunidad. Solo tengo que perder el miedo a equivocarme y a ser juzgada. Estoy en ello. Voy a tomar muchas decisiones este año. Voy a ir por delante con ese descaro y gracias que me caracteriza. Me voy a equivocar. Seguro que lloraré mucho por esto, sobretodo si veo que alguien se perjudica a causa de mis decisiones. Pero es necesario avanzar. Alguien tiene que tomar el timón aunque suponga una responsabilidad muy grande. No voy a parar de hacer y hacer y proponer y proponer. Ya he empezado.

Colaboración
Uno de los grandes errores es pensar que somos autosuficientes y que no necesitamos a nadie. Está vida es un hoy por ti mañana por mi. No hago las cosas esperando nada a cambio pero si hay un objetivo compartido y podemos movernos en redes interdisciplinares y difundir, apoyar, emprender proyectos que nos gusten, aporten y sumen los resultados también será necesariamente más positvos. Pienso, por ejemplo en el proyecto que han creado Ana Carrau y Celia Domínguez, "Inspiradas" que está generando una red de apoyo entre mujeres con diferentes iniciativas, pero también pienso en mi trabajo, en el apoyo entre departamentos, con compañeros de diferentes administraciones.

Estas son mis tres palabras para 2017  #3palabras2017 con amor. Escrito en el Ave Valencia -Madrid en el día de hoy y con ello ya estoy poniendo en marcha estás tres palabras. ¿Te das cuenta?. Me encanta.

martes, 13 de diciembre de 2016

Carta desde el corazón

Hola,

Soy el corazón.

Sé que puede parecer pretencioso decirlo así pero vine para dar vidilla aunque en realidad sin vosotros no soy nada. ¿Que es un corazón sin sus miembros?. Nada. Un corazón, así, sin más, sin estar dentro de un cuerpo conectado al resto de los miembros es un trozo de carne inútil.

Me lo advirtieron antes de llegar. Está todo un poco frío. Demasiados años de sobrecarga. Siempre haciendo lo mismo. Están muy cascados. Necesitan sangre nueva.

Que vayas a un cuerpo que no es el de siempre, donde todo ha ido funcionando un poco por inercia y todos andan cansados no es alentador. Pero yo pensé que necesitaba sentirme útil. Porque demasiado corazón y poca acción tampoco sirve de mucho. "Voy allí donde hago falta" pensé. Así somos los corazones. Unos románticos.

Llevo aquí dentro un tiempo y me está costando adaptarme. Tenía miedo al rechazo. Algunos cuerpos lo hacen. Llega un órgano nuevo y reaccionan muy mal. Intenté hacerlo lo mejor posible aunque creo que estuve cerca del colapso. Pero cada nuevo día me decía, "tu sigue latiendo". Y en otras ocasiones "Tranquilo" ¡¡No te aceleres!!. 

Pero era complicado no acelerarse allí. Mucha acción y luego cada uno a su aire. El cerebro dando instrucciones. Los pies que tenían que andar juntos iban cada uno a su bola. La nariz se quejaba de que de vez en cuando una mano no le dejaba ni respirar y la lengua que el dedo se le metía en la llaga. Los ojos me miraban sin saber que decir hasta que un día me dijo la boca. "Tu ahora estás muy agobiado porque todo es nuevo, estás aprendiendo, pero escúchame, cuando te acoples vas a estar muy bien".

Claro eso me tocó la fibra. Ya se sabe que con las palabras se puede llegar al corazón fácilmente y estas me parecieron muy sentidas,  muy en mi línea y me sentí un poco más acompañado.

Ahora ya llevo un tiempo y creo que aún no acabo de acostumbrarme. Siento que somos un equipo que no sabe que lo es. Pero creo mucho en nosotros, tanta experiencia acumulada es un gran `potencial. Si todos fuéramos a una y dejáramos de fijarnos tanto en el ombligo, si sirve para algo o no, lo absurdo que es, bueno, pues hasta el ombligo podría hacer algo y sé que hasta al cerebro le parecerá imposible.

La cuestión es ponernos de acuerdo. Que por separado no vamos a ningún lado. Que obras son amores y a mi como buen corazón me gustan los amores y las obras. Que ya está bien de quejarse por un lado y de fastidiar por el otro. Creo que si nos diéramos cuenta de lo enriquecedoras y necesarias que son nuestras diferencias y peculiaridades. Si nos fijáramos más en lo bueno que cada uno tiene,  que cada uno tiene una función, que cada uno hace bien algo, en vez de fijarnos en lo que no sabe hacer bien el otro, lo que me molesta de él, podríamos hacer algo grande como por ejemplo, desarrollarnos como cuerpo y sentir felicidad y bienestar, producir, endorfina y serotonina y todas esas "inas" que dicen que van tan bien para el bienestar de todo el cuerpo en general.

Pero vamos que yo aquí no soy nada. Sólo un corazón trasplantado en un cuerpo con un gran potencial y mucha experiencia. Eso si, no diréis que me falta sangre y que no os doy el calor que necesitáis porque me esfuerzo mucho. Seguro que habría corazones mejores por ahí pero tan dedicados lo dudo. Trabajando dia a dia para fortalecerme. Porque nunca sabremos por lo que tendremos que pasar. Sea lo que sea mejor estar preparados.

Queridos miembros. Poco a poco me vais conquistando. Se nota que he tenido suerte de ir a parar a un cuerpo de calidad. Cuando estemos en plena forma, no me cabe duda, si queremos, entre todos, podríamos funcionar muy bien y sorprender a muchos que antes no habrían apostado por nosotros.

No pierdo la esperanza.

Porque mientras haya vida aquí estamos, para latir donde haga falta.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Sálvate héroe

Sé que te esta pasando algo. 
Algo esta afectando a tu vida de forma importante. 
Podría acabar contigo. 
Seguramente está hablando por ti, actuando por ti. 
Seguramente piensas que te tiene dominado.

Estás bien fastidiado amigo. Tienes un miedo espantoso porque piensas que es más fuerte que tu.

Te miro y tu me lees la mirada. Igual que yo te la leo. Me dices que te lo diga. 
No. 
No te lo voy a decir porque sé que lo negarás todo y seguirás pensando que puedes aguantar así siempre. Lo piensas pero sabes que si sigues haciendo lo mismo al final caerás definitivamente.

Ahora es el momento. 
No es mañana. 
Busca todas la ayudas posibles. 
Busca los mejores profesionales y los recursos de que dispones y hazlo. 
Pelea con esa historia que se metió en tu vida porque tu puedes con ella y la vas a superar.

Quieres mostrar esa historia pero piensas que no te vamos a entender. Piensas que no te queremos lo suficiente. Piensas que nadie está tan mal como tú estás. ¿Crees que los demás somos perfectos?. Todos arrastramos errores que hemos cometido o sus consecuencias.

¿Qué estúpido pensamiento te dice que los demás viven en mundos perfectos?. Esa mujer que actúa de adorable hija en realidad odia a la misma madre que dice cuidar. El matrimonio aparentemente idílico no duerme en la misma habitación desde hace años. Ese famoso vendedor va de coca hasta las cejas todos los días. Esa Psicóloga que te atendió está superada por sus propios traumas. En la comida de la empresa se levanta un brindis por el mismo jefe al que mas tarde se injuria. 

No eres el único. Seguramente disimules peor que otros. Todos tenemos alguna basura en nuestra vida, o peor, en nuestro interior. Podemos  limpiar o poner encima una alfombra y  parece perfecto. Pero sigue estando ahí y el que la intenta tapar lo sabe.

Tu lo vas a conseguir porque eres un valiente. Porque quieres. Porque ya está bien. 

No lo vas a hacer por tus hijos, ni por tus padres, ni por la patria. Lo vas a hacer por ti. Porque te lo mereces. Porque eres una persona increíble. Lo vas a hacer porque eres un héroe.

Tu no vives en la mentira. Deja ya de llorar. Tu vales mucho. Tu vida vale mucho.



Muestra esa historia ahora y empieza a vivir de nuevo la vida de héroe que mereces.

lunes, 31 de octubre de 2016

En busca de la felicidad

Esto no va sobre la película que protagoniza Will Smith. Esto va sobre mi película y, si sirve, puede que sobre la tuya. Servirá creo y espero.

Podría escribir un libro pero no te quiero aburrir. Nuestro tiempo es muy valioso así que intentaré ir al grano. Me encantaría hablarte de lo fantástica que soy y  de todas esa cosas que sé hacer de forma única. Puedo hacerlo, no me cabe duda. Pero no quiero.

Ahora mismo podría decir que lo tengo todo. Tengo trabajo, familia, salud, amor, y también momentos muy jodidos. Soy muy consciente de todas esas cosas maravillosas y al mismo tiempo soy muy consciente de todas mis debilidades. Me pregunto cada día quien soy y no lo sé.

Sé lo que hago y sé como me siento. Esa es mi brújula y el amor es mi motor. Voy sin dirección. Voy sin Rumbo. Así que en esta isla de mi vida, en los puertos del momento voy varando con la única intención de aprender y, a cambio, procurar que las cosas queden allí mejor que cuando me llegué.

Hago muchas cosas bien, otras mal. Siempre intento mejorar en lo que puedo. Muchas veces, necesito ayuda. Es absurdo pensar que una persona puede salir adelante y alcanzar sus metas, en este caso la felicidad, sin ayuda de otras.

Pide lo que necesites y luego agradece. El agradecimiento es el amor más grande. Las persona no queremos regalos queremos el amor y agradecimiento que los regalos significan. Cuantas veces las personas me han dicho "es la primera vez que alguien reconoce el valor de mi trabajo y de mi esfuerzo". ¿Nadie se lo ha dicho nunca?. 

Una sola palabra, "Gracias", en el momento oportuno, puede quedar grabada en el corazón de alguien para toda la eternidad y otra palabra "Perdón" puede eliminar de una todo el dolor que causaste. Piensa en eso y en lo grande que es que solo dos palabras pueden cambiar vidas. Así que Gracias por el amor y perdona el dolor e incomodidades que mis imperfecciones te hayan podido causar.

Todas estas cosas sencillas que cualquiera podría hacer son las que yo voy haciendo cuando puedo para mejorar mi vida y las de otros. Esas, y hablar mucho con cuidado a los demás. No perder la esperanza en el diálogo como medio para encontrar nuestra verdad común y entendernos y querernos unos a otros con nuestras particularidades.

No voy a decirte lo maravillosa que puedo llegar a ser. No. Porque aún me cuesta decírmelo a mi misma. Prefiero seguir en lo mío. Prefiero seguir en mejorar, en solucionar, en ayudar, en sentir, en ilusionar y hacer sentir y el que quiera que me siga, que me busque, que me pida que le acompañe. Si, que me lo pida leches, que tampoco es tan difícil. ¿No?

Gracias por estar ahí siempre, llenando con el calor de tus palabras el frío del agujero negro que dejaron todas las caricias y los besos que nunca se dieron.

Sigamos en la búsqueda de la felicidad.


Imagen creada y guardada por Maria (mi hija) con textgram

lunes, 10 de octubre de 2016

La muerte es tan Real

La muerte es tan real que me sorprende. 

Normalmente se piensa que es lejana que nos pasará dentro de muchos años. Sin embargo la muerte es tan Real y cotidiana. Pongo las mayúsculas en REALIDAD porque es algo que pasa todos los días a todas las edades y puede durar un segundo. La muerte es así, ahora estás y ahora ya no estás. Esto es algo que lejos de asustarme no deja de sorprenderme.



Ahora trabajo en una residencia de mayores todos dependientes. Ahí se convive con la muerte. En las comidas a veces se habla de los que ya no están, cómo eran, lo que hacían, se les recuerdan con cariño porque les han cuidado y han convivido con ellos, en algunos casos durante muchos años. Al final después de 20 o 25 años trabajando en el mismo sitio es como tu otra gran familia.

Cuando el Director se fue de vacaciones me preocupé un poco y le dije a un compañero. ¡¡A ver si se muere alguno!! y el me miró sorprendido y me dijo. -¡¡Xiqueta esto es una residencia!! ¡¡Aqui se mueren!!. Desde que yo entré  hace cuatro meses se han muerto cuatro ancianos. Lo cierto es que la edad es lo de menos. Allí se cuida muy bien. Hay un equipo de profesionales que sabe muy bien cual es su trabajo para que mejore la calidad de vida de los residentes pero, aunque tengan todos los conocimientos y las personas estén atendidas 24 horas por un equipo de enfermería, la muerte es así, como la vida misma, porque es la misma vida y, aunque se puede curar, se puede ayudar, cuando llega ha llegado y aún no sabemos resucitar a los muertos.

Llega un momento, hora, minuto, en que el médico dice, ha fallecido, firmado: el médico.

Sí, claro que se siente dolor, porque se les quiere, por eso se llaman "seres queridos", se les echa de menos, sólo se recuerda lo bueno y siempre nos parece que no era el momento, que no es justo. Porque la muerte no es justa nunca, la muerte solo es.

Esta tarde he salido de mi trabajo con el coche por el mismo camino de siempre. A unos metros de mi lugar de trabajo, apenas 300, antes de la segunda rotonda por donde paso cada día, un accidente, dos turismos, dos coches de policía, una ambulancia. He pensado que sería un atropello o un alcance. He pasado por donde me han indicado, muy cerca. Que más da lo que fuera, allí en el suelo, en ese mismo momento había una persona tumbada sobre el asfalto y los técnicos estaban practicando la reanimación. Piensas. -Podría haber sido yo, o un compañero. Ahora estás. Ahora no estás. Así de rápido es, tan rápido que no creo que dé tiempo ni a creer que te estás muriendo allí en medio de una rotonda rodeado de policías.

La muerte es parte de la vida. Cuando alguien se marcha ya no vuelve, pero los que nos quedamos y aún estamos vivos. También es bueno recordar que estamos aquí todavía muchos "seres queridos". ¿No crees?.

Sería conveniente estar preparados. No es habitual estarlo, más en determinados casos, en determinadas, circunstancias. Pero pasa y puede pasarte a ti, a tu madre, a tu padre, a tu hermano, a tu marido, a tu mujer, a tu amiga o amigo o a tus hijos.

Lo mejor es saber que vendrá un final, aunque no nos guste. Lo peor es el sufrimiento de antes, si lo hay, y el de los que se quedan después. Eso también es parte de la vida, y es en lo que hay que trabajar hasta el último suspiro, en el sufrimiento, y en la felicidad, porque eso tiene arreglo y la muerte, de momento, no tiene vuelta atrás.

Ella llega siempre seguro.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Todas las palabras y los silencios tienen peso

Normalmente no entro a valorar si está bien o no cómo la gente piensa, lo que las personas hacen con su vida.

No creo que mi forma de ver y entender el mundo sea la mejor. Es la que me gusta.

Creo en la diversidad. La valoro. Me parece enriquecedora.

Cada día estoy más convencida de que es acertado ese sentimiento que me indica que la forma suprema de amor se encuentra en dejar ser y respetar cómo cada uno, piensa viva y siente. Aunque con ello sufra o incluso esté jugándose la vida y/o la salud.

Sin embargo, existen ciertas creencias en las que se arraigan ciertas injusticias y sufrimientos humanos. Ciertas creencias acerca de cómo es la vida que culpabilizan, que dejan sin defensa posible y ahí no me callo y nunca me callaré.

No esperes someterme a la ley del silencio.

Si entiendo que tu forma de ver el mundo puede tener consecuencias nefastas en el sentir de otros seres vulnerables no me voy a callar.

Porque a menos que te llames Dios tu no posees la sabiduría del mundo y sin embargo eres responsable de las consecuencias de tus palabras. Creo que es mi responsabilidad recordártelo.

Todas las palabras y los silencios, las presencias y las ausencias, los abrazos y los rechazos, todos tienen peso como las piedras y hay corazones de agua que las absorben en sus profundidades hasta hacerlas suyas infrigiendoles bienestar o dolor.

Así que quiero que cuando lances esa piedra pienses. ¿Estoy infriengiendo bienestar o dolor? ¿Cómo sé que estoy en lo cierto y no que me estoy equivocando? ¿Cuales son las consecuencias de lo que estoy escribiendo, diciendo, expresando? ¿Cómo va a influir en las personas a las que me estoy dirigiendo?

Eso es lo que quiero. Que seas consciente de el peso de tus palabras y de tus actos, incluyendo los que no se dijeron o no se hicieron cuando debieron existir.

Por lo demás, para mi, todo está bien en ti y en lo que haces.

martes, 9 de agosto de 2016

Preguntas

Mi vida está llena de preguntas.

La mayoría de ellas tienen que ver conmigo y empiezan con "por qué".

Por ejemplo "¿Por qué tengo está necesidad de escribir lo que siento? ¿Por qué me gusta compartirlo con todos?

No puedo evitarlo y a veces tantas dudas me hacen sufrir y no me gusta sufrir.

Supongo que me pregunto tantas cosas porque pienso que existirá una respuesta, como mínimo, y creo que estará en algún lado y algún día la encontraré.

Supongo que estudié Psicología para encontrar respuestas y en cierto modo así fue. Sin embargo nunca pude dejar de hacerme preguntas nuevas sobre mi, sobre los demás, sobre el mundo.

Las preguntas son como un viaje al interior de tu espíritu. Vas encontrando respuestas y vas avanzando. Un día comprendes que aunque igual no sabes donde estás o si habrá un final has avanzado mucho.  Ves la vida y a las personas con otros ojos, eres capaz de amar aunque no te amen, eres capaz de entender aunque no te entiendan, eres capaz de perdonar a los que no te perdonan. Te vuelves humilde porque te das cuenta de la enorme estupidez de los juicios que cada día hacemos y de la cantidad de cosas que damos por supuestas sin tener ni idea.

Ahora mismo me pregunto si algún día cesará está búsqueda incansable de respuestas. Me pregunto si se podrá apaciguar mi mente inquieta. Busco distraerme con conversaciones banales o llenando mi vida de sensaciones para no pensar. Intento centrarme en el presente y despertar mis sentidos al máximo para acallar este desasosiego.

Quizás ese sea el motivo por el que escribo aqui y este sea tan sólo un S.O.S. lanzado al mundo en busca de almas llenas de preguntas que estén dispuestos a lanzar respuestas, muchas respuestas, a ser posible bonitas como quien enciende una carcasa y hace despegar una palmera de fuegos artificiales que por un instante ilumina y llena de color la oscuridad de cielo.

¿No te parece apasionante?

martes, 19 de julio de 2016

La amabilidad mal entendida nos hace esclavos.


Por primera vez me siento libre de mi propia tiranía y creo que voy a llorar porque ya estaba muy cansada.

Me voy a dar las gracias encarecidamente.

Estaba cansada de que mi cabeza priorizara el bienestar de los demás por encima del mio.

Estaba cansada de tener miedo de todos.

Estaba cansada de vivir otras vidas.

Espero poder perdonarme. Creo que aún estoy a tiempo de recuperar la alegría de vivir.

En esencia sigo haciendo muchas de las cosas que hacía. Cosas agradables para todos. Bromeo bastante. Ayudo a quien puedo. Sonrio. Beso. Acaricio. Miro a los ojos. No he cambiado demasiado.

Pero estoy hablando seriamente cuando creo que abusan de mi confianza en lugar de dejarlo pasar con mayor frecuencia.

Estoy diciendo lo que realmente pienso y estoy callando cuando quiero callar sin preocuparme de que me juzguen mal.

Por primera vez estoy diciendo no a la amabilidad perjudicial. Esa en la que me traiciono a mi misma y a los que quiero.

Y pienso ¡Madre mía! ¡Se va a caer el mundo! Pero no se cae.

El mundo no se cae por decir y hacer lo que consideras correcto alto y claro.

No se cae por actuar de manera poco delicada en un momento dado.

Me siento agradecida por esta oportunidad que me he dado a mi misma de sentir que el amor más importante es el que yo pueda darme.

Por esta iniciativa de creer que el valor de cualquiera no se mide por su amabilidad aunque resulte tan agradable actuar amablemente.

Me doy cuenta de cuantos supuestos establecidos tengo en la cabeza sobre cómo debemos ser que he convertido en una tiranía para mi misma y para los demás.

Me doy cuenta de lo inflexible que se puede llegar a ser con lo que se supone bueno o adecuado.

Adecuado a partir de ahora es sentirme libre y permitirme hacer aquello que siento justo en cada momento y en función de mis valores.

Me está pareciendo muy saludable tomarme nada en serio a los que no me conocen.

Al fin y al cabo la vida y la felicidad nunca dependieron de ellos.

domingo, 3 de julio de 2016

Tomar conciencia


 Creo que vivimos de manera bastante inconsciente. Hacemos las cosas a golpe de impulso y de costumbre sin pararnos a sentirlas y observar si lo que hacemos nos hace felices o no.

Desde que he girado el foco hacia mi y he empezado a observarme con paciencia empiezo a darme cuenta que hay algunas cosas de mi conducta que me han hecho infeliz y las hacía porque supuestamente era lo normal. Ahora que ya sé que no soy normal, que no quiero ser normal, que sólo quiero ser un yo feliz, ahora, me doy cuenta de que esas conductas me hacen daño.
Me hace daño estar centrada en mis obsesiones y pensamientos en lugar de disfrutar de vivir y sentir las cosas que dicen y hacen las personas que me rodean, principalmente aquellas que amo. Quiero aprender a escuchar más y a observar como me hace sentir mi entorno en lugar de pensar tanto. Quiero dejar de juzgar si lo que hago es o no correcto, si los demás han sido buenos o no conmigo, y en vez de eso quiero sentir si lo que hacen o dicen me hace feliz o no.
Tomando conciencia he descubierto que me molestan los grupos amplios de gente. Acabo de descubrir que, a pesar de ser bastante hábil socialmente, prefiero grupos reducidos de personas y que me siento muy incómoda cuando estoy a la vez con más de cuatro personas. He descubierto que, una vez superados los miedos irracionales acerca de todo eso malo que podría pasarme estando sola me encanta la soledad y que alcanzo una situación de bienestar muy agradable y únicamente cuando estoy sola.
También que a pesar de lo divertida y desvergonzada que yo pueda resultar para muchas personas no me gustan las fiestas (familiares, de amigas o del tipo que sean), ni los alborotos, y que el ruido por si solo eleva notablemente mi nivel de ansiedad. Que cuando el ruido cesa siento un gran alivio incluso físicamente.
He estado cuarenta años viviendo de manera constante en dirección contraria a mi propio bienestar simplemente por no escucharme. Cuando pensamos, cuando juzgamos, no es nuestro auténtico yo quien habla sino todos aquellos que nos han socializado. Cuando nos quedamos con la emoción sin juzgar el hecho, ni a nosotros, descubrimos cuales son las cosas que nos sanan y cuáles destruyen nuestra salud.

Dime. ¿Cual es tu caso?. ¿Te has parado alguna vez a tomar conciencia?

domingo, 19 de junio de 2016

Sólo quien lo intenta tiene posibilidades

Todo lo que he conseguido en esta vida ha sido una combinación de intento, esfuerzo e insistencia  aderezado con algo de oportunidad (eso que otros llaman suerte). También he aplicado esta fórmula en otros muchos aspectos de mi vida, en otras muchas ocasiones y he fracasado. Es lo que hay.

Un día llega esa oportunidad que estábamos esperando y se nos abren los ojos como platos nada más verla. Luego entramos en materia y cuando llegamos a la letra pequeña nos damos cuenta de que no es tan fácil (con suerte) o que es muy difícil. Tenemos dos opciones, darlo por perdido o intentar. Si luchamos podemos conseguirlo y también podemos quedarnos fuera. Si lo damos por perdido se acabó.


Te entiendo porque me he pasado toda mi vida luchando contra la pereza. Tengo la sensación de que estamos en una constante carrera de obstáculos. Cualquier cosa que quiero hacer por pequeña que sea, todo eso que parece sencillo me resulta complicado. A veces me pongo a resoplar y resoplar. A veces me enfado con el mundo y lloro de rabia. Todo esto sirve para desahogarse pero al final lo único es continuar y buscar el cómo, la mejor manera, un nuevo camino para alcanzar aquello que necesito.

Me paso la vida solucionando problemas e incidencias mios y de otros. Creo que ya soy una experta en generar alternativas y posibilidades, valorar recursos, trazar estrategias. Ya lo hago de manera automática. Lo he aprendido intentando conseguir, intentando solucionar.

También tengo miedo como tu. Porque a veces los retos me parecen inmensos y yo me creo pequeñita. Pero dime ¿Cual es la alternativa? ¿Dejarme llevar? pues un ratito vale pero ¿Toda mi vida?.Pues No.

Entonces me paro el tiempo justo para que la ansiedad pase por delante de mis ojos sin atravesar mi cuerpo de lado a lado bloqueándome. Convierto la cuesta en escalera y pienso solamente en los peldaños. Investigo posibilidades. Calculo tiempos. Nada es seguro. Todo es incierto. Podría no conseguirlo. ¿Sería tan terrible? La respuesta siempre es NO. Entonces a por el primer  paso.

Siempre con los principios y valores en consonancia con los actos y teniendo claro que lo más importante en este mundo no es lo que tienes sino cómo te sientes con lo que tienes, cómo te sientes donde y con quien estás y ser feliz con lo que haces.

No pierdas la ilusión. Si lo intentas tienes posibilidades.

viernes, 6 de mayo de 2016

La medida de la felicidad



Fue un día hace tres años a principios de marzo de 2013. Yo estaba delante de la puerta de la Escoleta de educación infantil esperando que saliera mi hija. Conmigo estaba acompañando una de mis mejores y más queridas amigas. Se llama Mari.


Estábamos a punto de cumplir 40 años y mi amiga estaba dispuesta a celebrarlo por todo lo alto. Me comentó ilusionada si podía escribir algo para aquel momento. Algo gracioso como yo solía hacer hace años. Algo con chispa y emoción. Automáticamente  giré mi cabeza y le respondí con ese estilo cortante que a veces me adorna que yo ya no estaba para esas cosas. "Lo siento Mari. Ya no soy la de antes. - Dije fríamente-. Ya no tengo ganas de tonterías. No me siento capaz de escribir nada gracioso. No tengo ganas de reírme de nada. ". Lo dije como quien habla del tiempo y al mirar a mi amiga vi que lloraba y le pregunté por qué, pero no me contestó. Creo que las dos sentimos lo mismo. Sentíamos que yo ya no existía. Que era otra. Que aquella persona con la que había reído tantas veces se había esfumado y ya no había nada que hacer.

Estos tres años han sido un largo camino. Diría que he viajado mucho por mi interior y me he perdido. He luchado contra mi misma, contra mis emociones, mis pensamientos, mis creencias. He pasado mucho miedo. Desde las profundidades de un lugar oscuro y frío me he agarrado a todo lo que sobresalía entre las zarzas para salir de esa oscuridad. He pasado largas noches de insomnio, días de lágrimas que parecían eternos. He buscado ayuda hasta encontrarla sin saber buscar y sin tener ganas. Me levantaba porque tenia que levantarme, salia de casa porque tenia que salir.

Cuando sales de ese lugar te das cuenta de que parte de tu vida es un desierto. Que hay personas de las que debes alejarte sólo porque tu instinto te dice que no te están haciendo ningún bien, se están bebiendo toda el agua que necesitas para crecer. Resulta, que las bombas de tu tristeza han hecho mella en tus seres queridos y las ciudades de la confianza se han quedado en ruinas y hay que reconstruir todo lo que has destrozado con tu amargura. Sigues sin poder reír. Te parece que la vida no tiene, perdonad la expresión, ni puta gracia. Pero sigues en ello, intentando encontrarte. No sabes muy bien a donde vas y eso te angustia. Pero sí que sabes donde no quieres volver.

Entonces un día sucede algo bueno y sientes algo con sabor a "dejà vu". Una pequeña grieta en la tristeza deja pasar la luz y empiezas a reírte de algo absurdo. De algo que te cuentan. De un recuerdo de ti que alguien trae. Una voz que dice que le ayudaste un día y está convencida de que sigues ahí escondida. Entonces empieza la montaña rusa. De pronto en lo mas alto y de pronto caídas en picado. Temes reír porque temes caer desde la risa al llanto en cuestión de horas. La vida te da vértigo y quieres frenarla, quedarte en punto muerto. La inseguridad se apodera de ti y no te sientes capaz de tomar las riendas de tu propio yo desbocado que te tiene atemorizada.

Pero continuas construyendo por dentro tu mundo y por fuera tus relaciones. Empiezas a definir una nueva vida, un nuevo mundo, ese que quieres. Con menos ruido, con menos cosas, con menos caos con más paredes limpias y mucha ternura. Abres las puertas que te llevan a nuevas relaciones enriquecedoras con personas que te aportan alegria, confianza en ti misma. Aprendes a ver más allá, a ver los intereses creados por los que no quieres moverte. Distingues entre personas que te dieron la mano y personas que te la jugaron haciendo ver que te apoyaban. Cierras puertas que no debiste abrir y te despides de quien nunca te quiso bien (como te mereces).

Sueñas con ser feliz pero no lo eres. Intentas que sean felices los que amas al menos. Empiezas a hacer cosas bonitas, cosas que llenan tu mundo de aquello que te alegra el corazón. Bailas un poco, cantas un poco, sonríes, escuchas esas canciones que el amor te entregó. Ayudas a otros. Sientes que vales la pena, que vivirías contigo misma y serías capaz de hacerte feliz.

Un día algo malo sucede y no te sientes superada por ello. Empiezas a sentir que manejas tus emociones. Estás consiguiendo dejar de sufrir innecesariamente. Te descubres de pronto bromeando sobre algo y eso te vuelve a dejar un sabor de "dejà vu" que te gusta. Te acabas de encontrar, eras tu "la graciosa", esa que tu amiga perdió hace tres años. Entonces entiendes por qué lloraba. Entonces ella vuelve y te recuerda cuando erais adolescentes y vuelves a reír.

Mi amiga Mari ahora vive en el campo a muchos kilómetros de mi. Pero vino a vernos hace unas semanas. Fuimos a cenar y me dijo que un día dando un paseo vio un rebaño de ovejas y pensó que las personas somos bastante como ellas, así de tontas, que si hay un ruido nos ponemos nerviosas, que si una va hacia la derecha todas las demás van detrás. Contó que viendo a las ovejas vio a una que no tenia nada que ver con las otras estaba como en su mundo y parecía bailar. Se movía para un lado y para otro a su aire y pensó que esa era yo.

"Es cierto Mari. Esa soy yo", - le contesté- , y de nuevo volvimos a reír juntas contentas de habernos vuelto encontrar en todos los sentidos.

Porque la risa es sin duda la medida de la felicidad.

lunes, 25 de abril de 2016

Intentarlo porque SÍ




Tengo miedo.

Algo está cambiando. Ya llega.

Lo he sentido tantas veces.

Junto con esa voz que dice. Te machacarán porque eres débil. No sabes suficiente. No tienes el carácter adecuado. Vas a sufrir mucho. Esa voz que a veces es real y luego se queda dentro y es una sombra, como un eco de aquella, que rebota por tu órganos internos hasta hacerte creer en sus falsedades.

Pero hay otra voz nueva que ha crecido dentro de mi. Esa voz dice que voy donde soy necesaria. Voy a poner luz en la oscuridad. A escuchar al que está solo. Voy a dar ejemplo de humildad y de voluntad de hacer las cosas lo mejor posible. Que no soy una salvadora de masas solo tengo dos manos. Primero usaré una y luego la otra y eso es todo y a la vez es mucho porque si no estuvieran seria menos que dos.

 Foto libre de quicksandala

Hay una voz que dice que sobreviviré. Porque puedo tomar las palabras como el reflejo de una emoción y no como algo personal. Porque si me equivoco voy con voluntad de asumir mi responsabilidad y corregir mis daños. Porque no me escondo. Porque no voy a ver lo que saco sino a ver lo que aporto.

Hay una voz que me dice que puede salir bien. Que las penas no son eternas. Que tengo ese arma de seducción masiva llamada alegría. Que voy a hacer todo lo que pueda para que salga bien y que si aún así saliera mal siempre puedo cerrar esa puerta y no será una derrota. Será un cambio, una nueva oportunidad, una lección aprendida, un reinventarse.

Que de algo moriré y que igual me mata la emoción. Que sí. Que es probable que muera de eso y que es seguro que moriré un día. Pero que igual cojo toda esa emoción y construyo mi mejor obra de arte y la expongo al sol para que brille, sus hermosas vidrieras reflejaran mil colores y el mundo se verá distinto.

Que si. Que puede que sufra. Pero también puede ser todo un descubrimiento, una experiencia enriquecedora, un logro personal.

Que tengo que intentarlo una vez más.
 Porque SÍ

lunes, 18 de abril de 2016

Todo empieza por una semilla

Vengo a hablarte acompañada de mis cuatro abuelos que pusieron cada uno una hermosa semilla de amor en mi corazón antes de morir.

Soy un espécimen único y valioso en el mundo, totalmente diferente a ti. Trátame con el respeto y admiración que eso merece que yo así te trataré. Cuídame y juntos haremos un peculiar jardín.


Hace dos o tres días estaba con mi niña acostándola cuando de pronto se echó a llorar.

Me preguntó si sus abuelitos iban a morir y ya no estarían nunca más.

Entonces me acordé de mi misma haciéndole esa pregunta a mi padre.

Mi padre, que no es especialmente creyente, y es muy honesto, me contestó que no sabia que pasaba cuando las personas morían.

Recuerdo noches enteras con un miedo espectacular imaginando que sería de mi al morir. Como sería esa posible nada. Entonces tendría como mi hija 7 u 8 años.

En aquel momento que mi hija lloraba comprendí perfectamente como se sentía y le di la siguiente respuesta.

Las personas estamos hechas de amor que circula entre nosotros.

Las personas  que nos aman ponen semillas en nuestro corazón, las cuidan y crecen en nuestro interior hasta fundirse con nuestro ser.

Cuantas más semillas tienes más grande es el árbol y más semillas puedes poner tu luego en los demás.

Las personas cuando mueren nunca mueren del todo pues han depositado una parte de ellas en nuestro corazón y ya son parte de nosotros. 

Así todas las personas que nos amaron algún día siempre nos acompañaran aunque su cuerpo muera.



Así vamos nosotros, de aquí para allá cargados de semillas, en su mayoría de amor. También las hay de malas yerbas que nos lanzaron y que hicieron crecer el resentimiento, por ejemplo. Estamos hechos de ellos y de nosotros. Estamos hechos de todos y de todo.

Arranquemos las malas hierbas y dejemos que las semillas de amor florezcan.

Eso sí que vale la pena. Eso sí que es lo prioritario para todos. Espero que lo entiendas.


domingo, 17 de abril de 2016

La soledad del alma


 

Hoy he visto esta imagen en Twitter y la frase me ha hecho reflexionar.

Desde hace muchos años cuando salgo a la calle intento sentir la vida de ese modo único que me ha sido dado. Miro a la gente pasar, actuar, sin juzgar intento comprender como se sienten. Porque en el sentimiento he aprendido que estamos muy solos. Encorsetamos nuestra vida en los supuestos de lo establecido como correcto e incorrecto.

Las personas especialmente emocionales detectamos las incoherencias al segundo. Me preguntas como estoy pero tu voz tus gestos me dicen que te importo un pimiento. No te juzgo, haces lo que crees correcto, es de buena educación interesarte por otros pero en realidad no te importan todos ellos (por ejemplo yo). Sin embargo es duro ver como el mundo se mueve de esa manera tan superficial.

A lo largo de mi vida he tenido suerte de encontrar unas cuatro o cinco personas con las que podía hablar de mis sentimientos. Intentar comprender toda la incoherencia que me rodeaba. Intentar comprender el rechazo que producía en los demás mi forma de ser. Comprender el sufrimiento que me causaba pensar que mis emociones no eran adecuadas o eran demasiado intensas. La mayoría de las personas que encontraba no eran capaces de hablar de lo que sentían, otra parte eran capaces de hacerlo durante aproximadamente un minuto antes de cambiar de tema. Por eso para mi esas personas son como tesoros a conservar. Almas sensibles que he de atender y cuidar.

Me hubiera gustado que mi vida fuera una autopista pero fue campo a través y no me gustan los bichos. La oscuridad me da miedo siempre me gustó el sol. Creo que he llorado demasiado por miedo. Debí haber sido más valiente. Debí ser más segura. Allí estaban mis pensamientos para atemorizarme. Me contaban que iban a venir los caníbales y me iban a cocinar o un tigre me comería saliendo de la espesura. Claro son metáforas.

El amor era mucho amor. El miedo era mucho miedo. Aún lo siguen siendo. Demasiado para que a cualquiera en su normalidad supuesta pudiera  parecerle racional o sensato. Sin embargo cuando alguien moría yo no lloraba. Cuando me daban una maravillosa sorpresa no me emocionaba. Era como si no sintiera nada. ¿Que tipo de persona era yo?. Hoy ya no me pregunto eso. Hoy sé quien soy.

Me equivoqué y ahora me arrepiento. Hay personas a las que no les puedes contar lo que sientes porque se asustan. Es como si yo hubiera ido a lo largo de mi vida derribando barreras y mi ancho de banda fuera absoluto. Es como si toda esta comprensión me hubiera permitido alcanzar un número mayor de sintonías, frecuencias, pero al mismo tiempo pensaba que el resto de los mortales también alcanzaban a comprender la vida de esta manera. Pero no es así.

La mayoría de las personas se encuentran encerradas en su círculo de creencias. No son capaces de sintonizar con personas que tienen valores distintos y que viven desde otra perspectiva. La mayoría rechazamos a los que no entran dentro de nuestros supuestos aprendidos que arrastramos generaciones y generaciones y que en muchos casos nos impiden avanzar. Estereotipos absurdos que nos ayudan a vivir sencillo pero no nos ayudan a ser felices, a comprendernos, a crecer a nivel interior.

Llega un momento en que una persona como yo acepta la soledad del alma. Vive lo que antes fue un castigo como una bendición. Comprende que es capaz de llegar a todos pero no todos pueden llegar a ella. Que lo que es no parece y lo que parece no es. Que hay un lenguaje propio de cada persona que es como una carretera secundaria que llega hasta su corazón. Que conducir esa carretera y alcanzarle es un don que hay que utilizar sólo cuando es necesario y para ayudar a esa persona a ser feliz y avanzar.

Porque la mayoría de las personas se bloquean en un momento de sus vidas. Todas tenemos temas pendientes de los que no podemos hablar. Cuestiones que nos atormentan. Todos hemos sentido la soledad del alma y la mayoría no conocen la carretera secundaria que lleva al corazón de los demás. De hecho incluso hay quien piensa que no existe carretera. Pues si hay un camino para que tu puedas expresarte y comprenderte, es así.

Si escribo aquí en este Blog. Si me desnudo es porque sé que hay personas que se sienten solas a las que sus emociones les pesan demasiado. A todas ellas les digo que hay un camino, que hay esperanza. Que acepten que el mundo es terriblemente injusto y que van a encontrar incomprensión pero que hay que continuar porque cuando lleguen a comprender lo que les pasa podrán ayudar a otros y construir un mundo mejor para todos.

NO ERES EL ERROR. ERES LA ESPERANZA.

Esta frase la escribí el 15 de abril. 
Me equivoqué en la fecha.
Que bonito.