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miércoles, 9 de noviembre de 2016

Sálvate héroe

Sé que te esta pasando algo. 
Algo esta afectando a tu vida de forma importante. 
Podría acabar contigo. 
Seguramente está hablando por ti, actuando por ti. 
Seguramente piensas que te tiene dominado.

Estás bien fastidiado amigo. Tienes un miedo espantoso porque piensas que es más fuerte que tu.

Te miro y tu me lees la mirada. Igual que yo te la leo. Me dices que te lo diga. 
No. 
No te lo voy a decir porque sé que lo negarás todo y seguirás pensando que puedes aguantar así siempre. Lo piensas pero sabes que si sigues haciendo lo mismo al final caerás definitivamente.

Ahora es el momento. 
No es mañana. 
Busca todas la ayudas posibles. 
Busca los mejores profesionales y los recursos de que dispones y hazlo. 
Pelea con esa historia que se metió en tu vida porque tu puedes con ella y la vas a superar.

Quieres mostrar esa historia pero piensas que no te vamos a entender. Piensas que no te queremos lo suficiente. Piensas que nadie está tan mal como tú estás. ¿Crees que los demás somos perfectos?. Todos arrastramos errores que hemos cometido o sus consecuencias.

¿Qué estúpido pensamiento te dice que los demás viven en mundos perfectos?. Esa mujer que actúa de adorable hija en realidad odia a la misma madre que dice cuidar. El matrimonio aparentemente idílico no duerme en la misma habitación desde hace años. Ese famoso vendedor va de coca hasta las cejas todos los días. Esa Psicóloga que te atendió está superada por sus propios traumas. En la comida de la empresa se levanta un brindis por el mismo jefe al que mas tarde se injuria. 

No eres el único. Seguramente disimules peor que otros. Todos tenemos alguna basura en nuestra vida, o peor, en nuestro interior. Podemos  limpiar o poner encima una alfombra y  parece perfecto. Pero sigue estando ahí y el que la intenta tapar lo sabe.

Tu lo vas a conseguir porque eres un valiente. Porque quieres. Porque ya está bien. 

No lo vas a hacer por tus hijos, ni por tus padres, ni por la patria. Lo vas a hacer por ti. Porque te lo mereces. Porque eres una persona increíble. Lo vas a hacer porque eres un héroe.

Tu no vives en la mentira. Deja ya de llorar. Tu vales mucho. Tu vida vale mucho.



Muestra esa historia ahora y empieza a vivir de nuevo la vida de héroe que mereces.

domingo, 3 de julio de 2016

Tomar conciencia


 Creo que vivimos de manera bastante inconsciente. Hacemos las cosas a golpe de impulso y de costumbre sin pararnos a sentirlas y observar si lo que hacemos nos hace felices o no.

Desde que he girado el foco hacia mi y he empezado a observarme con paciencia empiezo a darme cuenta que hay algunas cosas de mi conducta que me han hecho infeliz y las hacía porque supuestamente era lo normal. Ahora que ya sé que no soy normal, que no quiero ser normal, que sólo quiero ser un yo feliz, ahora, me doy cuenta de que esas conductas me hacen daño.
Me hace daño estar centrada en mis obsesiones y pensamientos en lugar de disfrutar de vivir y sentir las cosas que dicen y hacen las personas que me rodean, principalmente aquellas que amo. Quiero aprender a escuchar más y a observar como me hace sentir mi entorno en lugar de pensar tanto. Quiero dejar de juzgar si lo que hago es o no correcto, si los demás han sido buenos o no conmigo, y en vez de eso quiero sentir si lo que hacen o dicen me hace feliz o no.
Tomando conciencia he descubierto que me molestan los grupos amplios de gente. Acabo de descubrir que, a pesar de ser bastante hábil socialmente, prefiero grupos reducidos de personas y que me siento muy incómoda cuando estoy a la vez con más de cuatro personas. He descubierto que, una vez superados los miedos irracionales acerca de todo eso malo que podría pasarme estando sola me encanta la soledad y que alcanzo una situación de bienestar muy agradable y únicamente cuando estoy sola.
También que a pesar de lo divertida y desvergonzada que yo pueda resultar para muchas personas no me gustan las fiestas (familiares, de amigas o del tipo que sean), ni los alborotos, y que el ruido por si solo eleva notablemente mi nivel de ansiedad. Que cuando el ruido cesa siento un gran alivio incluso físicamente.
He estado cuarenta años viviendo de manera constante en dirección contraria a mi propio bienestar simplemente por no escucharme. Cuando pensamos, cuando juzgamos, no es nuestro auténtico yo quien habla sino todos aquellos que nos han socializado. Cuando nos quedamos con la emoción sin juzgar el hecho, ni a nosotros, descubrimos cuales son las cosas que nos sanan y cuáles destruyen nuestra salud.

Dime. ¿Cual es tu caso?. ¿Te has parado alguna vez a tomar conciencia?